The China Mail - Persiste el dolor en un pueblo de la Patagonia que ideó el aislamiento contra el hantavirus

USD -
AED 3.6725
AFN 66.000327
ALL 79.999849
AMD 364.516059
ANG 1.789783
AOA 916.999802
ARS 1495.0157
AUD 1.411797
AWG 1.8
AZN 1.694317
BAM 1.689786
BBD 2.014385
BDT 122.020865
BGN 1.696366
BHD 0.37713
BIF 2988.962568
BMD 1
BND 1.278096
BOB 11.57656
BRL 5.218218
BSD 1.000151
BTN 95.649394
BWP 13.500659
BYN 3.042098
BYR 19600
BZD 2.011534
CAD 1.38962
CDF 2269.99956
CHF 0.811965
CLF 0.023463
CLP 923.439702
CNY 6.743302
CNH 6.746725
COP 3107.77
CRC 449.273171
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.267512
CZK 20.903992
DJF 178.102253
DKK 6.45632
DOP 58.751107
DZD 132.907406
EGP 50.529303
ERN 15
ETB 160.484608
EUR 0.86362
FJD 2.209054
FKP 0.73738
GBP 0.738645
GEL 2.604991
GGP 0.73738
GHS 11.05212
GIP 0.73738
GMD 74.000076
GNF 8785.882455
GTQ 7.629004
GYD 209.248979
HKD 7.844005
HNL 26.816424
HRK 6.508697
HTG 130.824891
HUF 315.826502
IDR 17832.2
ILS 2.994497
IMP 0.73738
INR 95.81665
IQD 1310.5
IRR 1374575.000007
ISK 122.809961
JEP 0.73738
JMD 158.031838
JOD 0.708982
JPY 159.487503
KES 129.502218
KGS 87.450097
KHR 4046.0505
KMF 426.000327
KPW 900.000294
KRW 1412.605011
KWD 0.30876
KYD 0.833488
KZT 461.939219
LAK 22540.553384
LBP 89564.507419
LKR 331.978314
LRD 181.532281
LSL 16.225328
LTL 2.952741
LVL 0.60489
LYD 6.372767
MAD 9.304503
MDL 17.252954
MGA 4307.838521
MKD 53.147379
MMK 2099.801401
MNT 3596.870401
MOP 8.080178
MRU 40.112318
MUR 46.999557
MVR 15.460398
MWK 1736.999773
MXN 17.062615
MYR 4.059598
MZN 63.905027
NAD 16.279655
NGN 1350.049779
NIO 36.805841
NOK 9.408255
NPR 153.038858
NZD 1.702515
OMR 0.384492
PAB 1.000151
PEN 3.367495
PGK 4.39475
PHP 61.821023
PKR 277.569951
PLN 3.736625
PYG 6034.084282
QAR 3.6455
RON 4.528797
RSD 101.375998
RUB 84.901872
RWF 1473.7024
SAR 3.746587
SBD 8.025811
SCR 13.840472
SDG 601.499565
SEK 9.532415
SGD 1.278235
SHP 0.740866
SLE 24.65021
SLL 20969.499227
SOS 571.500301
SRD 37.967005
STD 20697.981008
STN 21.167678
SVC 8.751323
SYP 13001.999906
SZL 16.279829
THB 33.112979
TJS 9.241463
TMT 3.5
TND 2.91875
TOP 2.40776
TRY 47.934603
TTD 6.782297
TWD 31.896198
TZS 2650.226013
UAH 44.802989
UGX 3730.695293
UYU 40.348187
UZS 11821.932307
VES 771.57685
VND 26177
VUV 118.338592
WST 2.726312
XAF 566.738234
XAG 0.015884
XAU 0.00023
XCD 2.70255
XCG 1.802536
XDR 0.707052
XOF 566.738234
XPF 103.039074
YER 237.09797
ZAR 16.255875
ZMK 9001.187991
ZMW 18.677668
ZWL 321.999592
Persiste el dolor en un pueblo de la Patagonia que ideó el aislamiento contra el hantavirus

Persiste el dolor en un pueblo de la Patagonia que ideó el aislamiento contra el hantavirus

Mailén Valle perdió a su padre y dos hermanas en un brote de hantavirus que se transmitió entre personas en el diminuto pueblo de Epuyén. Ocho años después, los contagios en un crucero reabren la memoria de una comarca de la Patagonia argentina marcada por la calamidad.

Tamaño del texto:

"Perder a mi papá y a mis dos hermanas en menos de un mes…", empieza Mailén, de 33 años, sin terminar. La voz se le rompe, ríe nerviosa. Decide leer un texto que había escrito porque anticipó que le costaría hablar: "Nadie estaba preparado para ver cómo en cuestión de días una mesa familiar quedaba vacía", dice.

El brote de hantavirus en el crucero Hondius que zarpó de Argentina devolvió la atención a Epuyén, un pueblo andino de 2.400 habitantes donde el virus dejó 34 casos y 11 muertos entre diciembre de 2018 y marzo de 2019.

El padre de Mailén, Aldo Valle, enfermó después de un cumpleaños en este pueblo solitario, encajonado entre montañas y al borde de un lago en la comarca del paralelo 42, donde el hantavirus es endémico.

"La persona con el virus estaba justo en la misma mesa de mi papá. Y en esa mesa hubo varios contagios y personas fallecidas", recuerda Mailén. Habla con la AFP en la plaza, a pesar del frío de otoño.

En un pueblo chico donde todos se conocen, el velorio de Aldo Valle fue otro foco de propagación. Días después enfermaron sus hijas. La muerte de la primera "fue cuestión de horas", cuenta Mailén. A la segunda, "la tuvimos que llevar al cementerio sin poder velarla".

- Se sabía poco -

El hantavirus Andes se transmite por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados. En la Patagonia argentina y chilena, el vector es el ratón colilargo.

El epidemiólogo Jorge Díaz, de la Secretaría de Salud de la provincia del Chubut y quien trabajó en la respuesta al brote de Epuyén, dijo a la AFP que en 2018 "se sabía muy poco sobre la enfermedad".

En 1996 se había descubierto la transmisión interhumana en el pueblo vecino El Bolsón, que fue confirmada años después en Epuyén.

"Se implementó la cuarentena, que obligó a los contactos de una persona positiva a aislarse por 45 días", explicó Díaz.

Un centenar de personas fueron puestas bajo aislamiento obligatorio, en una escena que anticipó, un año antes, los rigores de la pandemia de covid-19.

Ese abordaje, llamado "aislamiento selectivo", marcó un cambio en la respuesta epidemiológica: ahora, "cada vez que ocurre un caso de hantavirus (Andes), se indica o se recomienda el aislamiento".

- El miedo de los otros -

En la comarca saben convivir con el virus, al que llaman "el hanta". Ventilan galpones y limpian con lavandina para protegerse del colilargo.

Pero el brote de ocho años atrás cambió la escala: el enemigo ya no era solo el roedor, también podía ser el vecino.

Mailén recuerda el estigma. "Nos sentíamos muy discriminados", dice. Los pobladores cuentan que en otros pueblos de la comarca no les permitían entrar a los negocios.

Isabel Díaz, de 53 años, vivió la tragedia desde otro lugar. Su padre, Víctor Díaz, el que asistió a la fiesta con los primeros síntomas de "el hanta", fue señalado como el "paciente cero", rótulo que su familia rechaza como estigmatizante.

"A mi papá lo miraban mal. No tiene culpa de haberse enfermado. Porque sos de Epuyén, porque sos el caso cero, o porque sos la 'hija de'", dice Isabel. Sus ojos se llenan de lágrimas. "Uno no busca enfermarse y mucho menos contagiar, mucho menos perder a una madre".

Isabel también enfermó. Poco después se contagió la madre. "Fue la paciente seis" de los 11 fallecidos.

- "Una tras otra" -

Desde entonces se encadenaron la pandemia y dos incendios forestales consecutivos -en los veranos de 2025 y 2026- que cambiaron el paisaje.

La ruta 40 muestra casas destruidas y árboles calcinados entre plantas de rosa mosqueta cargadas de frutos rojos. Donde no hubo fuego, las lengas salpican de rojo y naranja las laderas.

Víctor Díaz, el "caso cero" ahora de 74 años, baja del cerro con una motosierra en la mano, transpirado, delgado y fibroso, seguido por dos perros y un gato que lo acompaña a todas partes. Acaba de talar 12 árboles quemados en su terreno de las afueras de Epuyén.

Sobrevivió al hantavirus, la pandemia y los incendios, que entraron por lados opuestos de sus 15 hectáreas de bosque patagónico, ahora de álamos resecos y sauces carbonizados. "Es una, otra y otra", ríe. Se siente inmortal.

Él y su hija recuerdan que el hanta les provocó dolor de cuerpo y un sabor amargo que volvía intolerable incluso el agua.

"Empezó como un decaimiento. No tenía ganas de comer. Y me empezó a salir como una mancha morada", cuenta Víctor. "Ese mismo día perdí el conocimiento".

"A nosotros no nos van a contar lo que es vivir la vida y seguir adelante", dice Isabel.

S.Davis--ThChM