The China Mail - La vida se apaga tras 72 horas bajo los escombros por terremotos en Venezuela

USD -
AED 3.672497
AFN 62.999981
ALL 82.597888
AMD 368.090629
ANG 1.790403
AOA 916.999951
ARS 1477.494302
AUD 1.449359
AWG 1.80125
AZN 1.703214
BAM 1.71493
BBD 2.014108
BDT 123.249054
BGN 1.69088
BHD 0.377034
BIF 2975.014577
BMD 1
BND 1.293507
BOB 6.925154
BRL 5.163806
BSD 1.000039
BTN 94.490039
BWP 13.589892
BYN 2.900133
BYR 19600
BZD 2.011197
CAD 1.42031
CDF 2267.498196
CHF 0.808525
CLF 0.023438
CLP 923.329684
CNY 6.79815
CNH 6.797225
COP 3444.23
CRC 453.586914
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.684671
CZK 21.27015
DJF 178.074144
DKK 6.55298
DOP 59.466972
DZD 133.173774
EGP 49.2502
ERN 15
ETB 161.218522
EUR 0.876703
FJD 2.24625
FKP 0.757857
GBP 0.755845
GEL 2.644968
GGP 0.757857
GHS 11.31015
GIP 0.757857
GMD 73.00006
GNF 8766.638023
GTQ 7.629344
GYD 209.175084
HKD 7.84245
HNL 26.761891
HRK 6.605298
HTG 130.701074
HUF 310.650997
IDR 17852
ILS 2.975675
IMP 0.757857
INR 94.48245
IQD 1309.991977
IRR 1375249.999761
ISK 126.250422
JEP 0.757857
JMD 157.463469
JOD 0.708997
JPY 161.849503
KES 129.479564
KGS 87.450271
KHR 4021.166805
KMF 433.999793
KPW 900.00035
KRW 1543.530303
KWD 0.309701
KYD 0.833333
KZT 485.532407
LAK 22428.570802
LBP 89548.611111
LKR 336.248811
LRD 181.993547
LSL 16.430491
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.424601
MAD 9.371084
MDL 17.675014
MGA 4255.281837
MKD 54.035217
MMK 2099.649649
MNT 3579.92745
MOP 8.078178
MRU 39.910387
MUR 47.239729
MVR 15.450132
MWK 1734.006734
MXN 17.475325
MYR 4.071034
MZN 63.898173
NAD 16.430635
NGN 1381.770115
NIO 36.800779
NOK 9.932698
NPR 151.185701
NZD 1.768765
OMR 0.384503
PAB 1.000018
PEN 3.414923
PGK 4.390353
PHP 61.180055
PKR 278.074382
PLN 3.758745
PYG 6089.674735
QAR 3.645212
RON 4.595597
RSD 102.898373
RUB 77.747658
RWF 1467.978395
SAR 3.756538
SBD 8.051953
SCR 14.898309
SDG 600.000346
SEK 9.71992
SGD 1.293475
SHP 0.746601
SLE 24.810284
SLL 20969.503664
SOS 571.521265
SRD 37.482969
STD 20697.981008
STN 21.482654
SVC 8.749978
SYP 110.532098
SZL 16.426633
THB 33.249768
TJS 9.269869
TMT 3.5
TND 2.962063
TOP 2.40776
TRY 46.642315
TTD 6.798104
TWD 31.892704
TZS 2627.582994
UAH 44.880508
UGX 3665.2038
UYU 40.238326
UZS 12052.207233
VES 620.752985
VND 26290
VUV 119.179282
WST 2.780883
XAF 575.16627
XAG 0.017168
XAU 0.000247
XCD 2.70255
XCG 1.802247
XDR 0.716371
XOF 575.168792
XPF 104.571381
YER 238.625005
ZAR 16.415401
ZMK 9001.200271
ZMW 18.104658
ZWL 321.999592
La vida se apaga tras 72 horas bajo los escombros por terremotos en Venezuela
La vida se apaga tras 72 horas bajo los escombros por terremotos en Venezuela / Foto: © AFP

La vida se apaga tras 72 horas bajo los escombros por terremotos en Venezuela

Rescatistas piden silencio al escuchar un sobreviviente entre las ruinas de un edificio colapsado por los potentes terremotos en Venezuela. Gritan "¡Jonathan!" y Bárbara Palacios comienza a temblar: es el nombre de su esposo que está entre los escombros.

Tamaño del texto:

"¡Aquí, aquí! ¡Gracias, padre!", exclama al cielo Palacios, de 34 años. Jonathan Suárez, un vendedor de 36 años, quedó atrapado entre los restos de una licorería de un pequeño hotel de cinco pisos en el balneario de La Guaira que se borró del mapa tras los sismos de 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela.

"Todo se vino abajo, intentó salir y no le dio chance", cuenta conmocionada.

La adrenalina la invade, las lágrimas le corren. "Sí, está vivo, sí", consigue decir temblorosa, esperanzada.

Pero el tiempo pasa, van casi 72 horas y los rescatistas ya no lo escuchan.

Palacios aún no lo asimila. No quiere creer que Jonathan se sumará a la estadística de más de 1.400 muertos de la tragedia.

- "A punta de pura mano" -

La brigada de rescate tardó en llegar como en muchos lugares de La Guaira, la zona cero del desastre invadida por un fuerte hedor a descomposición que opaca su característico olor a salitre.

La gente trató de mover los escombros con sus propias manos, mientras esperaban por la ayuda que no llegaba. Una historia repetida en esta tragedia.

"Pasaban de largo", recuerda indignada Palacios, que decidió bloquear el paso de la vía principal junto a los familiares de al menos cinco personas también atrapadas.

El caos forzó a Protección Civil, bomberos y algunos voluntarios a abocarse a ese edificio caído.

Mientras avanza la operación, Palacios bebe sorbos de agua, se mueve inquieta frente a la estructura destruida. Los escombros pasan de mano en mano por una cadena humana de decenas de voluntarios.

Luis Flores toma un balde lleno de baldosas rotas, piedras y polvo, lo lanza a un costado. "Es muy duro. Esto lo estamos haciendo a punta de pura mano", se queja este comerciante de 54 años.

"Hemos sacado cuatro vivos, entre esos una niña. Tres muertos", cuenta como un rezo.

Una planta eléctrica da vida a un gastado esmeril, mientras una bombona de oxígeno y otra de gas combustible producen oxicorte que abre paso entre vigas, acero, cabillas.

"El gobierno no estaba preparado para atender un desastre como este", cuenta Jesús, un voluntario que prefiere reservar su apellido.

- "Incrédula" -

Una retroexcavadora llega casi a las cinco de la tarde. "¡Por fin llega maquinaria!", exclaman algunos entre aplausos.

La máquina abre en minutos grandes boquetes que la fuerza humana tardó horas en romper.

Palacios no se quiere mover. Mantiene el caminar nervioso frente a las ruinas donde los brigadistas escucharon voces de su marido.

"Yo no me voy de aquí hasta que saquen a mi esposo", afirma.

No tiene casa adonde volver, quedó también destruida por los sismos. Un familiar le dio refugio.

Está a punto de caer el sol cuando 25 miembros del Ejército de México se presentan en el lugar con perros adiestrados para el rescate, como parte de varias brigadas extranjeras que han llegado desde la víspera al país.

Dos caninos buscadores suben y bajan por las ruinas varias veces, olfatean sin éxito.

Los uniformados exigen silencio con voz de autoridad a las cientos de personas atraídas por la retroexcavadora. Es difícil: las bocinas de un enjambre de motorizados con agua y donativos no cesan.

"¿Hay alguien ahí? ¡Haga un grito o un ruido! ¡Ahora!", grita un oficial al vacío.

Tres uniformados en formación avanzan al unísono con pasos firmes sobre la estructura irregular, se inclinan y acercan su oreja a los escombros.

Seis horas después de los primeros sonidos, nada.

La noche se fue en sacar escombros, aún sin rastros de Jonathan. Pasan casi 72 horas y búsqueda sigue mientras el silencio se impone.

Bárbara está "en estado de shock", explica su hermana Alix Palacios, de 37 años. Parece "todavía incrédula a asimilar la realidad".

O.Tse--ThChM