The China Mail - "Sin nada": Las vidas rotas y a la intemperie por el fatal terremoto en Colombia

USD -
AED 3.6725
AFN 64.497463
ALL 80.927638
AMD 360.25116
ANG 1.789785
AOA 916.999933
ARS 1523.408897
AUD 1.42367
AWG 1.8025
AZN 1.697874
BAM 1.743153
BBD 2.009733
BDT 123.405734
BGN 1.747831
BHD 0.376563
BIF 2990.864935
BMD 1
BND 1.275344
BOB 11.749607
BRL 4.977401
BSD 0.99787
BTN 94.679988
BWP 13.746112
BYN 2.929884
BYR 19600
BZD 2.006792
CAD 1.40144
CDF 2316.000448
CHF 0.8243
CLF 0.025136
CLP 992.520334
CNY 6.67805
CNH 6.668145
COP 3160.53
CRC 455.351652
CUC 1
CUP 23.947629
CVE 98.275839
CZK 21.711797
DJF 177.684293
DKK 6.664135
DOP 61.203754
DZD 134.139342
EGP 55.5007
ERN 15
ETB 162.300644
EUR 0.891598
FJD 2.237199
FKP 0.747708
GBP 0.747925
GEL 2.590254
GGP 0.747708
GHS 11.56957
GIP 0.747708
GMD 73.999969
GNF 8830.266031
GTQ 7.627485
GYD 208.984889
HKD 7.84424
HNL 26.789009
HRK 6.716898
HTG 130.769574
HUF 327.075495
IDR 18121
ILS 3.11755
IMP 0.747708
INR 95.135404
IQD 1512.669453
IRR 1832375.000369
ISK 121.609805
JEP 0.747708
JMD 158.361483
JOD 0.708989
JPY 157.0915
KES 129.880336
KGS 87.448603
KHR 4076.467181
KMF 439.502755
KPW 899.999961
KRW 1323.310269
KWD 0.31069
KYD 0.831558
KZT 453.052166
LAK 22453.75425
LBP 89355.252721
LKR 331.329462
LRD 170.126293
LSL 16.531803
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.390431
MAD 9.801113
MDL 18.010775
MGA 4512.517937
MKD 54.906662
MMK 2099.851486
MNT 3598.994658
MOP 8.061391
MRU 39.878252
MUR 47.139877
MVR 15.459805
MWK 1730.229325
MXN 18.719965
MYR 4.084028
MZN 63.897889
NAD 16.531876
NGN 1346.46017
NIO 36.718506
NOK 9.32605
NPR 151.487981
NZD 1.75498
OMR 0.38241
PAB 0.997776
PEN 3.426858
PGK 4.468607
PHP 63.89499
PKR 276.123227
PLN 3.926695
PYG 5770.996176
QAR 3.637271
RON 4.767802
RSD 104.724641
RUB 81.526027
RWF 1474.255564
SAR 3.744837
SBD 8.07458
SCR 14.037053
SDG 601.500123
SEK 9.930199
SGD 1.27876
SHP 0.7473
SLE 22.950164
SLL 20969.504398
SOS 570.236811
SRD 37.628019
STD 20697.981008
STN 21.835034
SVC 8.730916
SYP 13001.999685
SZL 16.531342
THB 33.780292
TJS 9.195002
TMT 3.51
TND 2.979603
TOP 2.40776
TRY 49.762203
TTD 6.779918
TWD 32.578505
TZS 2644.982997
UAH 45.173665
UGX 4395.741514
UYU 40.018004
UZS 11941.282899
VES 879.788896
VND 25855.5
VUV 118.791596
WST 2.767791
XAF 584.849913
XAG 0.018501
XAU 0.000249393973
XCD 2.70255
XCG 1.798323
XDR 0.707052
XOF 584.849913
XPF 106.293282
YER 236.09911
ZAR 16.625745
ZMK 9001.201353
ZMW 20.061676
ZWL 321.999592
SSP 5745.299755
MXV 2.112001
"Sin nada": Las vidas rotas y a la intemperie por el fatal terremoto en Colombia
"Sin nada": Las vidas rotas y a la intemperie por el fatal terremoto en Colombia / Foto: © AFP

"Sin nada": Las vidas rotas y a la intemperie por el fatal terremoto en Colombia

Sebastián, de nueve años, pinta sobre una hoja la forma de una casa junto a un arcoíris. Así recuerda su hogar, antes de que quedara en ruinas por el potente terremoto que golpeó a Colombia.

Tamaño del texto:

Segundo de seis hermanos, el pequeño forma parte de un grupo de niños que se distraen con pintura en un albergue dispuesto por la alcaldía de Pereira, una de las ciudades más afectadas por el sismo de magnitud 7,4 del lunes.

Más de dos centenares de personas murieron y otras están aún bajo los escombros de miles de edificaciones colapsadas en todo el país.

Sebastián vivía con su familia en una casa de hojalata que quedó destruida por el peor terremoto registrado en Colombia en este siglo.

Tres días después, decenas de familias continúan llegando a un parque de esta ciudad cafetera para pasar las noches en tiendas de campaña y recibir alimentos.

Sebastián pintó junto con un pincel una casa, un árbol, un sol radiante y un arcoíris. Luego corrió y se lo entregó a su padre, Alexander Fernández, a modo de obsequio.

"Siempre piensa en el rancho, dice que lo lleve a ver", cuenta a la AFP el hombre de 27 años que trabaja en un lavadero de autos que también se desplomó.

Los niños sobrevivieron porque se ocultaron debajo de la cama.

"Nos quedamos sin nada, los corotos (pertenencias), la cama, todo quedó ahí", dice.

En el campamento, otros niños juegan fútbol, mientras los adultos cocinan en grandes ollas con leña o reciben toneladas de ayudas en alimentos, bebidas, ropa y pañales.

- Volver a empezar -

"En el momento estoy traumado, nunca había pasado una situación así", dice Fernández.

Debo "esperar (...) a ver si se acomoda todo, si podemos levantar la casita otra vez", añade.

El terremoto afectó principalmente zonas de la ciudad en las que vivían poblaciones vulnerables, como migrantes venezolanos, habitantes de calle y vendedores ambulantes que debían conseguir cada día dinero para pagar pequeñas habitaciones donde dormir.

Jani Caicedo, de 45 años, llegó a Pereira tras deambular por varias ciudades luego de tener que salir desplazada de Buenaventura, un puerto de mayoría afro sobre el Pacífico y en disputa por grupos armados.

"Uno correteado (obligado a salir) de un lado y ahora correteado por la naturaleza pues es muy duro", dice en el albergue.

En la calle vendía maní, bolsas plásticas y otros productos para poder pagar una habitación de unos 4,5 dólares diarios y garantizarle un techo a su hijo de nueve años.

El terremoto destruyó su edificio, un "pagadiario", como se les conoce a este tipo de apartamentos.

"Estaba iniciando" una nueva vida lejos de la violencia del conflicto armado y ahora "tocó reinicarme", lamenta.

Asegura que cada vez que ora pregunta por qué tiene que vivir una nueva tragedia.

"Yo vengo de un desplazamiento largo, Dios lo sabe, y esto que pasó fue volver prácticamente a la nada otra vez".

El gobierno, que declaró una emergencia económica, aún no estima los costos de la reconstrucción de las zonas devastadas. Las ciudades más afectadas son Pereira, de más de 480.000 habitantes, y Cali, de 2,2 millones.

- "El corazón roto" -

En Pereira ninguna calle quedó exenta de daños. En todas hay, por lo menos, una edificación agrietada. Las autoridades ya ordenaron la demolición de varios edificios en riesgo de desplomarse.

Los días pasan con jornadas de limpieza de escombros y las noches bajo la penumbra, a la espera de que se normalice la red eléctrica afectada.

Daniel Flores, de 33 años, apenas había cumplido hace cinco meses su sueño de tener un taller propio de bicicletas. Por las noches lo adaptaba como una habitación.

Después del terremoto sólo pudo sacar su motocicleta, una bicicleta roja y algunas herramientas.

Ahora vive junto a una avenida de Pereira con Mike, su perro pastor alemán.

Pero Luna, una cachorra de tres meses, huyó asustada y aún la está buscando.

Z.Ma--ThChM