The China Mail - Lejos de Ucrania, los moscovitas buscan la normalidad

USD -
AED 3.672504
AFN 63.000368
ALL 82.776172
AMD 376.396497
ANG 1.790083
AOA 917.000367
ARS 1391.503978
AUD 1.422273
AWG 1.8025
AZN 1.70397
BAM 1.687271
BBD 2.010611
BDT 122.494932
BGN 1.709309
BHD 0.377087
BIF 2954.923867
BMD 1
BND 1.276711
BOB 6.898158
BRL 5.313404
BSD 0.998318
BTN 93.32787
BWP 13.612561
BYN 3.028771
BYR 19600
BZD 2.007764
CAD 1.37265
CDF 2275.000362
CHF 0.78844
CLF 0.023504
CLP 928.050396
CNY 6.886404
CNH 6.906095
COP 3669.412932
CRC 466.289954
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.125739
CZK 21.149204
DJF 177.768192
DKK 6.457504
DOP 59.25894
DZD 132.24804
EGP 51.758616
ERN 15
ETB 157.330889
EUR 0.862704
FJD 2.21445
FKP 0.749593
GBP 0.749681
GEL 2.71504
GGP 0.749593
GHS 10.882112
GIP 0.749593
GMD 73.503851
GNF 8750.377432
GTQ 7.646983
GYD 208.85994
HKD 7.83525
HNL 26.423673
HRK 6.511304
HTG 130.966657
HUF 339.680388
IDR 16956.2
ILS 3.109125
IMP 0.749593
INR 94.01055
IQD 1307.768624
IRR 1315625.000352
ISK 124.270386
JEP 0.749593
JMD 156.839063
JOD 0.70904
JPY 159.240385
KES 129.327524
KGS 87.447904
KHR 3989.129966
KMF 427.00035
KPW 900.029607
KRW 1505.310383
KWD 0.30657
KYD 0.831903
KZT 479.946513
LAK 21437.260061
LBP 89404.995039
LKR 311.417849
LRD 182.685589
LSL 16.84053
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.39089
MAD 9.328473
MDL 17.385153
MGA 4162.53289
MKD 53.176897
MMK 2098.81595
MNT 3568.179446
MOP 8.05806
MRU 39.961178
MUR 46.510378
MVR 15.460378
MWK 1731.096062
MXN 17.898204
MYR 3.939039
MZN 63.903729
NAD 16.84053
NGN 1356.250377
NIO 36.733814
NOK 9.569995
NPR 149.324936
NZD 1.712622
OMR 0.384504
PAB 0.998318
PEN 3.451408
PGK 4.309192
PHP 60.150375
PKR 278.721304
PLN 3.69475
PYG 6520.295044
QAR 3.65052
RON 4.401504
RSD 101.324246
RUB 82.822413
RWF 1452.529871
SAR 3.754657
SBD 8.05166
SCR 13.69771
SDG 601.000339
SEK 9.344038
SGD 1.282504
SHP 0.750259
SLE 24.575038
SLL 20969.510825
SOS 570.504249
SRD 37.487504
STD 20697.981008
STN 21.136177
SVC 8.734849
SYP 110.711277
SZL 16.845965
THB 32.908038
TJS 9.588492
TMT 3.51
TND 2.948367
TOP 2.40776
TRY 44.252504
TTD 6.773066
TWD 32.036704
TZS 2595.522581
UAH 43.73308
UGX 3773.454687
UYU 40.227753
UZS 12170.987361
VES 454.69063
VND 26312
VUV 118.849952
WST 2.727811
XAF 565.894837
XAG 0.01471
XAU 0.000222
XCD 2.70255
XCG 1.799163
XDR 0.703792
XOF 565.894837
XPF 102.885735
YER 238.603589
ZAR 17.12748
ZMK 9001.203584
ZMW 19.491869
ZWL 321.999592
Lejos de Ucrania, los moscovitas buscan la normalidad
Lejos de Ucrania, los moscovitas buscan la normalidad / Foto: © AFP

Lejos de Ucrania, los moscovitas buscan la normalidad

Lejos del conflicto en Ucrania, la primavera parece florecer tranquilamente en la capital rusa, donde los moscovitas se reúnen en restaurantes, teatros y calles soleadas.

Tamaño del texto:

Aunque muchos muestran indiferencia, otros no ocultan la preocupación que les inspiran los enfrentamientos, las sanciones internacionales contra Rusia y la represión contra cualquier forma de crítica al poder.

Pero pese a todo los restaurantes están llenos.

En un café amarillo y rosa, luciendo unos sombreros festivos, tres jóvenes celebran un cumpleaños. Entre carcajadas, se inmortalizan en un selfi.

"No se puede leer las noticias todo el rato", dice una de ellas, llamada Olessia, que no quiere dar su apellido.

"Tenemos que seguir viviendo. Llegan los cumpleaños y los festejamos", agrega, sin querer dar su opinión sobre Ucrania.

Rusia ha sido objeto de varias olas de sanciones occidentales, cuyos efectos se dejarán sentir con especial fuerza dentro de algunos meses. Por ahora, la inflación sube.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, que asegura gozar del apoyo de la población, afirma que estas medidas punitivas han fracasado, pese a la subida de los precios y el cierre de numerosas empresas.

En Moscú, más allá de la desaparición de las grandes firmas occidentales, no se siente la falta de bienes de consumo de primera necesidad. Y los moscovistas no han dejado de lado el ocio.

Los lugares culturales son tan populares como los bares.

Alexander ha quedado de verse con sus amigos en una feria de arte contemporáneo, cerca de la Plaza Roja. También se ha acicalado cuidadosamente, deseoso de conocer a alguien interesante.

"Hay que viajar, mirar cuadros bonitos, concentrarse en lo positivo", afirmó este hombre de 40 años, que acaba de perder su trabajo en el sector del comercio internacional debido a las sanciones.

Además, según él, estar al tanto de lo que ocurre en Ucrania con la televisión oficial es imposible porque "te transformas en un zombi", subraya, sin querer dar su nombre completo.

Frente al Kremlin está el GES-2, museo de arte contemporáneo que abrió sus puertas en 2021 en una antigua central eléctrica gracias a la inversión de un oligarca del sector gasífero.

Fue inaugurado por Putin y el lugar quería separar la libertad artística del contexto político cada vez más represivo. Pero el conflicto en Ucrania hizo que este objetivo fuera inalcanzable.

- "La normalidad era antes" -

Desde el inicio de la ofensiva, el 24 de febrero, el museo puso punto final a sus exposiciones e invitó a los visitantes a venir a relajarse escuchando una instalación sonora.

Andreï, piloto civil de 26 años, ha venido a despejarse un rato porque si no "lee demasiadas noticias". Debido a las sanciones que afectan al transporte aéreo, este hombre casi no realiza vuelos. La mayoría de los Airbus y Boeing que tiene Rusia serían confiscados si salen del territorio ruso.

"No tengo ninguna perspectiva en mi carrera", dice. "La normalidad era antes del 24 de febrero", agrega, explicando que los primeros días de la ofensiva estaba conmocionado y no pudo separarse de las noticias.

"Estaba en el ejército cuando (la península ucraniana de) Crimea fue anexada" por Rusia en 2014, recuerda. "Estaba contento, era patriota y pensaba: 'tenemos un super país, tendremos un super futuro'", detalla, sin querer dar tampoco su nombre completo.

Después llegó el desencanto: "Vi la represión y pensé: '¿Cómo es posible esto en el siglo XXI?'"

No lejos, Eleonora Jalmetova, informática de 25 años, se pasea a orillas del río Moskova.

La joven, que trabaja en Londres, vino a visitar a sus padres por primera vez en dos años. Para ella, la vida en Moscú ha cambiado mucho.

"La gente hablaba libremente. Ahora, una amiga profesora me dijo: 'Salgamos a la calle para hablar' por miedo a ser escuchada", dijo.

"La gente que iba a las manifestaciones ya no le ve sentido. Todo está prohibido. Muchos amigos se fueron, primero por razones morales y segundo para tener una vida mejor", asegura.

Z.Huang--ThChM