The China Mail - Entre la guerra y la pandemia, la globalización vive una crisis existencial

USD -
AED 3.672503
AFN 63.498398
ALL 79.98113
AMD 363.606184
ANG 1.790365
AOA 916.999511
ARS 1514.2392
AUD 1.408421
AWG 1.80125
AZN 1.705413
BAM 1.708652
BBD 2.017569
BDT 123.016306
BGN 1.683441
BHD 0.377675
BIF 3009.693046
BMD 1
BND 1.276826
BOB 11.019233
BRL 5.100993
BSD 1.001708
BTN 95.700376
BWP 13.566652
BYN 3.034653
BYR 19600
BZD 2.014686
CAD 1.40864
CDF 2311.000168
CHF 0.82182
CLF 0.02399
CLP 947.249928
CNY 6.699801
CNH 6.706935
COP 3210.67
CRC 446.954706
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.331177
CZK 21.311602
DJF 178.387186
DKK 6.54283
DOP 59.555583
DZD 133.956179
EGP 51.650301
ERN 15
ETB 162.001494
EUR 0.875298
FJD 2.237198
FKP 0.750528
GBP 0.751245
GEL 2.594951
GGP 0.750528
GHS 11.580111
GIP 0.750528
GMD 73.497933
GNF 8806.300698
GTQ 7.644358
GYD 209.516571
HKD 7.843755
HNL 26.88956
HRK 6.594398
HTG 130.923832
HUF 316.842996
IDR 17804
ILS 3.01192
IMP 0.750528
INR 95.672497
IQD 1312.284595
IRR 1374649.999924
ISK 121.140171
JEP 0.750528
JMD 157.979111
JOD 0.709041
JPY 157.663503
KES 129.529559
KGS 87.450114
KHR 4064.177664
KMF 429.999937
KPW 900.000318
KRW 1354.890332
KWD 0.30891
KYD 0.834757
KZT 447.981689
LAK 22440.145198
LBP 89704.93035
LKR 329.691738
LRD 173.304154
LSL 16.249055
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.385386
MAD 9.56663
MDL 17.615068
MGA 4387.386482
MKD 53.750759
MMK 2099.577364
MNT 3597.923561
MOP 8.092553
MRU 40.109729
MUR 47.879764
MVR 15.460075
MWK 1737.04511
MXN 17.33542
MYR 4.076033
MZN 63.879702
NAD 16.249055
NGN 1324.650236
NIO 36.867648
NOK 9.46499
NPR 153.119089
NZD 1.75317
OMR 0.384495
PAB 1.001717
PEN 3.384019
PGK 4.462558
PHP 62.616499
PKR 277.60441
PLN 3.80656
PYG 5960.800073
QAR 3.641478
RON 4.618197
RSD 102.754839
RUB 84.250412
RWF 1478.537014
SAR 3.755768
SBD 8.026013
SCR 13.953203
SDG 601.485792
SEK 9.85578
SGD 1.276203
SHP 0.74758
SLE 24.649645
SLL 20969.491881
SOS 572.491908
SRD 37.740206
STD 20697.981008
STN 21.40439
SVC 8.765163
SYP 13002.000254
SZL 16.244338
THB 33.201973
TJS 9.241024
TMT 3.5
TND 2.952007
TOP 2.40776
TRY 48.83725
TTD 6.806477
TWD 31.719598
TZS 2644.998006
UAH 44.878718
UGX 3906.922294
UYU 40.222429
UZS 11835.110449
VES 851.341295
VND 25986.5
VUV 118.348377
WST 2.752527
XAF 574.15788
XAG 0.015104
XAU 0.000231
XCD 2.70255
XCG 1.805363
XDR 0.707052
XOF 574.15788
XPF 104.189509
YER 236.550545
ZAR 16.20645
ZMK 9001.210284
ZMW 19.509105
ZWL 321.999592
SSP 5712.590503
MXV 1.964731
Entre la guerra y la pandemia, la globalización vive una crisis existencial
Entre la guerra y la pandemia, la globalización vive una crisis existencial

Entre la guerra y la pandemia, la globalización vive una crisis existencial

¿Después de la aldea global llega el repliegue mundial? El impacto de la guerra en Ucrania y la pandemia en los engranajes económicos ponen en duda el futuro de la globalización.

Tamaño del texto:

En una carta a sus accionistas el jueves, el patrón del gigante mundial de las finanzas Blackrock, Larry Fink, afirmó que "la invasión rusa en Ucrania ha puesto fin a la globalización que hemos conocido durante las tres últimas décadas".

Este periodo, marcado por políticas de desregulación y la revolución digital, ha permitido una circulación casi sin fronteras de mercancías y capitales.

Pero el covid-19 primero y la invasión en Ucrania después han hecho tambalear los principios de esta globalización: la especialización económica por regiones, las cadenas de producción fraccionadas o los suministros de empresas en plazos muy cortos.

La guerra en Europa además cuestiona el principio de que el comercio es un vector de paz, acuñado en el siglo XVIII por el filósofo francés Montesquieu.

- Hiperdependencia -

Ya antes de la guerra, "la conectividad entre naciones, empresas e incluso entre personas se sometió a una dura prueba por dos años de pandemia", escribió Larry Fink.

La escasez de mascarillas al estallar el covid-19 puso en evidencia la hiperdependencia de China para productos básicos.

Un mes después del inicio de la guerra, el caos en la economía mundial genera presión en los precios y los suministros de cereales, petróleo, gas y otros materiales estratégicos como el cobre.

Han aparecido "un determinado número de vulnerabilidades" que muestran los límites del fraccionamiento de las cadenas de producción en múltiples localizaciones, indica a la AFP el antiguo director general de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy.

La "autonomía estratégica" reclamada ahora en Europa para la energía y las materias críticas o las inversiones masivas de Estados Unidos en semiconductores muestran esta prioridad hacia un repliegue regional, o incluso nacional.

La guerra comercial del expresidente estadounidense Donald Trump con China en 2018 ya cuestionó el modelo de globalización.

Su sucesor Joe Biden prometió en su discurso del Estado de la Unión a principios de marzo invertir para "asegurar que todo, desde el puente de un portaviones al acero de las correderas de seguridad de las autopistas sea fabricado en Estados Unidos, de principio a fin".

"La pandemia no ha provocado decisiones radicales de relocalizaciones, pero la guerra tiene un impacto en la forma que las empresas reflexionan sobre sus cadenas de producción y sus inversiones", indica Ferdi de Ville, profesor del Instituto de Estudios Internacionales y Europeos en Gante (Bélgica).

"Se han dado cuenta de que lo era inimaginable el mes pasado se ha vuelto realista en cuanto a sanciones económicas masivas", explica el profesor, autor de un artículo titulado "El fin de la globalización como la conocíamos".

Según él, ahora se trata de reorientar la dependencia estratégica hacia países aliados, como en el caso del anuncio el viernes de un grupo de trabajo entre Estados Unidos y Europa para reducir la dependencia de las energías fósiles rusas.

En este sentido, "no hay desglobalización", afirma Lamy, avisando de que este fenómeno "es un animal extremadamente evolutivo".

- Desacople -

Pero este nuevo rostro de la globalización conlleva el riesgo de una desconexión económica entre los países occidentales de un lado y China y sus aliados del otro.

La segunda economía mundial, que hasta ahora no ha condenado el ataque ruso, se arriesga a hallarse en el futuro en un enfrentamiento más directo con Estados Unidos o la Unión Europea, especialmente por el caso de Taiwán.

"El interés de China no es, por ahora, entrar en competencia con Occidente", opina Xiaodong Bao, gestor de carteras en la sociedad de inversión Edmond de Rothschild AM, puesto que Pekín "ha sido desde hace 20 años el primer beneficiario de la globalización".

Pero la guerra en Ucrania es la ocasión para desarrollar su autonomía financiera, con una menor dependencia del dólar. El diario económico The Wall Street Journal evocó recientemente discusiones de Pekín con Arabia Saudita para comprar petróleo en yuanes en vez de en dólares.

"China va a continuar construyendo bases para el futuro", indica Xiaodong Bao. "El desacople en el plano financiero está acelerándose", alerta.

A.Zhang--ThChM