The China Mail - Última prueba para emigrantes africanos: cruzar de España a Francia

USD -
AED 3.673042
AFN 63.503991
ALL 82.403989
AMD 368.150403
ANG 1.790403
AOA 918.000367
ARS 1465.449815
AUD 1.42575
AWG 1.8025
AZN 1.70397
BAM 1.705709
BBD 2.013483
BDT 122.708482
BGN 1.69088
BHD 0.37702
BIF 2985
BMD 1
BND 1.290663
BOB 6.90816
BRL 5.152304
BSD 0.999721
BTN 94.239742
BWP 13.585663
BYN 2.777729
BYR 19600
BZD 2.010527
CAD 1.415225
CDF 2280.000362
CHF 0.807055
CLF 0.02293
CLP 902.460396
CNY 6.769604
CNH 6.783725
COP 3452.68
CRC 453.506829
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.403894
CZK 21.091104
DJF 177.720393
DKK 6.516504
DOP 58.403884
DZD 133.34504
EGP 49.986489
ERN 15
ETB 158.37504
EUR 0.871881
FJD 2.235504
FKP 0.756415
GBP 0.755512
GEL 2.650391
GGP 0.756415
GHS 11.22504
GIP 0.756415
GMD 73.503851
GNF 8775.000355
GTQ 7.625892
GYD 209.119888
HKD 7.83685
HNL 26.68504
HRK 6.568104
HTG 130.583803
HUF 306.820388
IDR 17826.3
ILS 2.95976
IMP 0.756415
INR 94.330504
IQD 1310
IRR 1375000.000352
ISK 125.530386
JEP 0.756415
JMD 157.959917
JOD 0.70904
JPY 161.30504
KES 129.403801
KGS 87.450384
KHR 4010.00035
KMF 429.503794
KPW 900.00035
KRW 1527.650383
KWD 0.30793
KYD 0.833035
KZT 487.855928
LAK 22055.000349
LBP 89550.000349
LKR 333.641485
LRD 182.150382
LSL 16.405039
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.375039
MAD 9.225039
MDL 17.654036
MGA 4200.000347
MKD 53.732839
MMK 2099.727916
MNT 3581.295381
MOP 8.070939
MRU 40.060379
MUR 47.850378
MVR 15.450378
MWK 1737.000345
MXN 17.326504
MYR 4.137904
MZN 63.910377
NAD 16.403727
NGN 1360.440377
NIO 36.610377
NOK 9.680204
NPR 150.787532
NZD 1.741735
OMR 0.384983
PAB 0.999725
PEN 3.384039
PGK 4.38775
PHP 60.716504
PKR 278.325038
PLN 3.71375
PYG 6138.96617
QAR 3.640504
RON 4.568104
RSD 102.170373
RUB 73.103247
RWF 1464
SAR 3.74824
SBD 8.061424
SCR 13.683262
SDG 600.503676
SEK 9.57882
SGD 1.292404
SHP 0.746601
SLE 24.750371
SLL 20969.503664
SOS 571.503662
SRD 37.402504
STD 20697.981008
STN 21.4
SVC 8.747449
SYP 110.532098
SZL 16.403649
THB 32.890369
TJS 9.272075
TMT 3.5
TND 2.91175
TOP 2.40776
TRY 46.438204
TTD 6.779085
TWD 31.715038
TZS 2630.985038
UAH 44.909735
UGX 3638.520172
UYU 39.96965
UZS 12005.000334
VES 606.63266
VND 26310
VUV 118.773512
WST 2.751708
XAF 572.078806
XAG 0.015419
XAU 0.00024
XCD 2.70255
XCG 1.801643
XDR 0.703697
XOF 565.000332
XPF 104.250363
YER 238.603589
ZAR 16.458037
ZMK 9001.203584
ZMW 17.919703
ZWL 321.999592
Última prueba para emigrantes africanos: cruzar de España a Francia
Última prueba para emigrantes africanos: cruzar de España a Francia

Última prueba para emigrantes africanos: cruzar de España a Francia

"¡Muchachos, tenemos que dispersarnos!". Junior, un marfileño de 20 años, se levanta y rompe el silencio que reina en el tren que une las ciudades fronterizas de Irún, en España, y Hendaya, en Francia.

Tamaño del texto:

En el andén de la estación de Hendaya, patrullan policías franceses. Del grupo de seis migrantes llegados de Costa de Marfil, Mali o Guinea con la idea de ir a Francia, sólo Junior se atreve a bajar del tren.

"No tiene visa, no es posible", le dice uno de los agentes examinando su pasaporte.

Aprovechando que éstos les dan la espalda, los otros cinco miembros del grupo de Junior descienden a las vías. "¡Quédense ahí!", lanza uno de los policías, pero uno de los migrantes sale corriendo y trepa una verja de más de dos metros para perderse corriendo por las calles de Hendaya.

Los demás cambian de opinión cuando la policía se acerca, entregándoles un documento de "denegación de entrada" e invitándoles a tomar el tren de vuelta.

- Un cruce cada vez más peligroso -

La frontera entre España y Francia, entre Irún y Hendaya, en el País Vasco, es el último obstáculo para estos jóvenes migrantes africanos que quieren entrar en Francia a toda costa después de haber cruzado a menudo, como Junior, el océano Atlántico para llegar al archipiélago español de las islas Canarias.

En 2021, el número de personas no admitidas en la frontera por el departamento de Pirineos Atlánticos, donde se encuentra Hendaya, se disparó un 120% con respecto a 2020 (13.164 frente a 5.976), según datos de la prefectura.

Ante el aumento de los controles, los emigrantes se arriesgan cada vez más, según investigadores, asociaciones y políticos locales.

En octubre, tres argelinos fueron arrollados por un tren en Ciboure, a pocos kilómetros de la frontera. Dos marfileños y un guineano se ahogaron el año pasado al intentar cruzar a nado el río Bidasoa, que marca la frontera.

En el puente de Santiago, que franquea este río entre Irún y Hendaya, la policía francesa controla periódicamente los vehículos. El puente para peatones paralelo está cerrado por dos barreras de cerca de tres metros de alto.

Llegado hace menos de 48 horas a Irún, Yakuba sale a fumar frente al centro de acogida temporal de la Cruz Roja donde va a pasar la noche.

La mascarilla de este malí de 20 años no basta para esconder una cicatriz en la nariz, marca de las altas y afiladas alambradas que saltó en junio para entrar en el enclave español de Melilla, en el norte de Marruecos.

"También tengo una en el pie, había mucha sangre", dice este joven, con los ojos enrojecidos por la falta de sueño, que asegura haber huido de Mali por "la guerra".

Después de haber intentado en vano cruzar a Francia por la montaña, en tren o por el puente de Santiago, reveló que estaba considerando tomar un "taxi-mafia" de un contrabandista por "150 euros". Pero finalmente consiguió cruzar el puente unos días después.

- Controles policiales cuestionados -

En el lado francés de la frontera, los efectivos policiales se duplicaron desde el restablecimiento en 2015 de los controles fronterizos tras los atentados de París, según el ministerio de Interior. Cerca de un tercio de los puntos de paso entre España y Francia están cerrados, oficialmente a causa de la pandemia de coronavirus.

"Pero el hecho y la realidad es que los controles que se están llevando a cabo son controles exclusivos a personas negras", denuncia Xabier Legaretta, director de Migración y Asilo del gobierno regional del País Vasco español, acusaciones compartidas por ONG como Amnistía Internacional.

A los inmigrantes "no se les informa de sus derechos" durante los controles, y se les impide "pedir asilo", cuando no es "la labor del policía decidir o no" si pueden hacerlo, denunció por su parte Íker Barbero, profesor de derecho en la Universidad de Bilbao.

Estas prácticas son criticadas por Tom Dubois, un antiguo policía de fronteras de Hendaya que dimitió en 2018 para denunciar "la política de números". "Algunas noches, cuando no devolvíamos a los migrantes, teníamos una notita en la mesa" por parte de la jerarquía, dice este activista de izquierdas, que rescató a dos migrantes en el Bidasoa en 2020.

En el lado español, dos agentes de policía en primera línea en este tema denuncian, bajo anonimato, la indefinición legal en la frontera y se confiesan presos de un "sentimiento de inutilidad" ante el "ping-pong" de inmigrantes deportados por Francia, liberados luego por falta de medios en España, y que acaban probando suerte de nuevo.

- Intentarlo "una y otra vez" -

Estas acusaciones fueron rechazadas de plano por el subprefecto de los Pirineos Atlánticos, Théophile de Lassus.

A los inmigrantes "que optan por volver sin haber solicitado un visado o un permiso de residencia se les pide que den media vuelta", dijo, negando que no se les informe de sus derechos o que se devuelva a menores aislados.

"Las reglas se respetan enteramente. Los derechos se notifican en el auto de la prefectura y todas nuestras decisiones son susceptibles de recurso", sentenció.

Dado que Francia acaba de asumir la presidencia de turno de la UE, Emmanuel Macron quiere reformar el espacio Schengen para poder reforzar los controles migratorios interiores.

Pero esto no desanimará a Junior. "Mi destino es Francia (...) Lo intentaré una y otra vez".

A su lado, Abdul, un marfileño de 24 años, coincide: "No es peor que cruzar el océano (Atlántico), así que no nos vamos a desanimar ahora".

I.Taylor--ThChM--ThChM