The China Mail - Repartidor de comida en el Golfo, un oficio de alto riesgo bajo los proyectiles iraníes

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Repartidor de comida en el Golfo, un oficio de alto riesgo bajo los proyectiles iraníes
Repartidor de comida en el Golfo, un oficio de alto riesgo bajo los proyectiles iraníes / Foto: © AFP

Repartidor de comida en el Golfo, un oficio de alto riesgo bajo los proyectiles iraníes

Desafiando los chillidos de las sirenas y las explosiones, los repartidores a domicilio de los países del Golfo siguen entregando comida a los habitantes confinados en sus casas para evitar los ataques de represalia iraníes.

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A lo largo de la semana, aeropuertos, embajadas, zonas residenciales e instalaciones militares fueron atacados en toda la región por misiles y drones iraníes, desde que el sábado estalló el conflicto entre la república islámica, Israel y Estados Unidos.

Circular en el denso tráfico de las metrópolis del Golfo nunca fue muy seguro, pero los repartidores se enfrentan ahora a un nuevo peligro proveniente del cielo, en particular las caídas de escombros de drones interceptados.

Miles de repartidores en moto llevan sin embargo comida o productos domésticos, satisfaciendo así los incesantes pedidos de los clientes que usan sus aplicaciones favoritas.

Agyemang Ata, repartidor de 27 años, entró en pánico al escuchar las primeras explosiones el sábado, cuando esperaba un pedido para entregar en un gran centro comercial de Dubai.

"Salí corriendo del centro comercial tras recibir una alerta en mi teléfono y escuché tres explosiones", relató.

"Mi madre, mi hermana y mi familia me llamaron, pero les dije que iba bien y no se preocuparan por mí", dijo el joven a la AFP, y subrayó su firme intención de "quedarme aquí y seguir trabajando".

"Para mí, Dubái es un lugar seguro", añadió.

Para la mayoría de los habitantes, los repartidores como Ata pertenecían hasta ahora solo a un ejército anónimo que evita los problemas de la vida cotidiana y se enfrenta a las rutas muy frecuentadas.

Ahora la gente saluda su papel esencial, calificándolos incluso en las redes sociales de "héroes" que arriesgan su vida para garantizar el buen funcionamiento del Golfo.

En Kuwait, Walid Rabie cuenta que el miedo no lo abandona nunca: "Transportamos nuestras vidas al mismo tiempo que los pedidos", indicó.

Desde el inicio de los ataques iraníes, al menos siete civiles murieron en el país del Golfo, en su mayoría trabajadores extranjeros.

- "Tengo miedo" -

Los Emiratos indicaron que interceptaron más de 900 drones y unos 200 misiles que tenían como objetivo su territorio.

"Tengo miedo, no voy a mentir", dice Franklin, repartidor en Dubái, que lamenta pese a todo la baja de los pedidos.

"Antes me encargaba de entre 10 y 15 pedidos diarios", precisa el repartidor, quien con difultad llega ahora a 8 pedidos.

La vida de los repartidores contrasta fuertemente con la de muchos influenciadores de la región que pueblan las redes sociales y siguen haciendo sus fiestas, o con los expatriados ricos de la ciudad, algunos de los cuales gastaron fortunas para irse en vuelos chárters desde países vecinos.

"Salgo a trabajar casi todos los días, sigo la actualidad y espero que la crisis termine", dice por su parte a la AFP Ajit Arun, repartidor extranjero de 32 años que trabaja en Baréin.

"Tomamos precauciones cuando conducimos, en particular cuando suenan las sirenas", precisa.

En los países del Golfo, los gobiernos pidieron a sus residentes no publicar informaciones erróneas sobre la guerra y ceñirse a las fuentes oficiales para informarse.

Algunos también trataron de mostrar una imagen de normalidad.

El presidente emiratí, sheij Mohammed ben Zayed Al Nahyan, se paseó con una imponente escolta por un centro comercial de Dubái, deteniéndose a veces para tomarse selfies con la gente.

Pero en las calles de la ciudad, la realidad de la guerra pesa fuertemente, y algunos se preguntan si seguirán en el Golfo.

"Si las cosas siguen así, yo no puedo arriesgar mi vida", declara Franklin. "Quisiera mejor regresar a mi país".

W.Cheng--ThChM