The China Mail - La metamorfosis de las mujeres tatuadas a la fuerza en Países Bajos

USD -
AED 3.67305
AFN 63.496053
ALL 79.869835
AMD 363.459944
ANG 1.790365
AOA 916.999827
ARS 1513.9273
AUD 1.405284
AWG 1.80125
AZN 1.699108
BAM 1.706252
BBD 2.014735
BDT 122.843521
BGN 1.683441
BHD 0.376975
BIF 3000
BMD 1
BND 1.274916
BOB 11.003708
BRL 5.097103
BSD 1.000301
BTN 95.56554
BWP 13.547596
BYN 3.03039
BYR 19600
BZD 2.011865
CAD 1.40625
CDF 2310.999775
CHF 0.820698
CLF 0.02399
CLP 947.260292
CNY 6.699798
CNH 6.698535
COP 3209.69
CRC 446.324973
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.197131
CZK 21.268019
DJF 177.720284
DKK 6.529265
DOP 59.250019
DZD 133.646611
EGP 51.630201
ERN 15
ETB 161.774656
EUR 0.873301
FJD 2.237202
FKP 0.747949
GBP 0.74925
GEL 2.595023
GGP 0.747949
GHS 11.569729
GIP 0.747949
GMD 73.502186
GNF 8757.501981
GTQ 7.633554
GYD 209.220461
HKD 7.84365
HNL 26.851323
HRK 6.580499
HTG 130.739368
HUF 316.283973
IDR 17820
ILS 3.0146
IMP 0.747949
INR 95.51885
IQD 1310.441394
IRR 1374650.000074
ISK 120.889994
JEP 0.747949
JMD 157.757218
JOD 0.709011
JPY 157.375044
KES 129.449617
KGS 87.450389
KHR 4051.999711
KMF 429.999836
KPW 900.000318
KRW 1355.190155
KWD 0.30853
KYD 0.833584
KZT 447.358319
LAK 22408.7241
LBP 89579.323882
LKR 329.228662
LRD 173.059223
LSL 16.226232
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.376417
MAD 9.55311
MDL 17.590327
MGA 4381.243184
MKD 53.670431
MMK 2099.019807
MNT 3596.806502
MOP 8.081186
MRU 40.053042
MUR 47.659961
MVR 15.459834
MWK 1734.612868
MXN 17.292014
MYR 4.075097
MZN 63.894362
NAD 16.225949
NGN 1324.020145
NIO 36.815543
NOK 9.445235
NPR 152.891351
NZD 1.745435
OMR 0.3845
PAB 1.000305
PEN 3.379266
PGK 4.456251
PHP 62.586022
PKR 277.214494
PLN 3.79795
PYG 5952.427688
QAR 3.636364
RON 4.608603
RSD 102.541998
RUB 84.25208
RWF 1476.460299
SAR 3.755168
SBD 8.026013
SCR 13.899152
SDG 601.50702
SEK 9.841365
SGD 1.27551
SHP 0.74758
SLE 24.649873
SLL 20969.491881
SOS 571.640424
SRD 37.739713
STD 20697.981008
STN 21.373953
SVC 8.752852
SYP 13002.000254
SZL 16.221592
THB 33.132501
TJS 9.227964
TMT 3.5
TND 2.947861
TOP 2.40776
TRY 48.825201
TTD 6.797006
TWD 31.676699
TZS 2645.00303
UAH 44.815682
UGX 3901.400648
UYU 40.165583
UZS 11818.48716
VES 851.341298
VND 26015
VUV 118.301728
WST 2.751033
XAF 572.847804
XAG 0.014912
XAU 0.000229
XCD 2.70255
XCG 1.802851
XDR 0.707052
XOF 572.847804
XPF 104.043167
YER 236.549633
ZAR 16.169879
ZMK 9001.198184
ZMW 19.481788
ZWL 321.999592
SSP 5712.529845
MXV 1.959934
La metamorfosis de las mujeres tatuadas a la fuerza en Países Bajos
La metamorfosis de las mujeres tatuadas a la fuerza en Países Bajos / Foto: © AFP

La metamorfosis de las mujeres tatuadas a la fuerza en Países Bajos

La neerlandesa Joke hace una mueca de dolor mientras el láser recorre su piel, borrando uno de los 250 tatuajes que su pareja violenta le grabó en el cuerpo y rostro, en todos los lugares donde creía que otro hombre la había tocado.

Tamaño del texto:

Esta mujer es una de las cientos de personas asistidas por la fundación Spijt van Tattoo (Arrepentimiento por un tatuaje), con sede en Róterdam, que ofrece a las víctimas tratamientos con láser gratuitos y está a punto de expandirse a nivel internacional.

Joke sufrió años de maltrato, encerrada en casas rodantes y cobertizos, tatuada a la fuerza en su domicilio con un dermógrafo, hasta que prácticamente ninguna parte de su cuerpo quedó libre de tinta.

El maltratador escribió su nombre en la cara de Joke más de una docena de veces: en la frente, nariz, mejillas, barbilla e incluso en los párpados.

Aunque huyó, las marcas físicas de la crueldad de su pareja seguían siendo visibles para todos, lo que sumió a la mujer en la vergüenza, aterrorizada ante la idea de salir de su casa.

"Todos te miran y te insultan. Te llaman idiota, loca. Y no tienes nada, absolutamente nada. Te sientes tan pequeña", confiesa Joke, de 53 años, a la AFP.

Gracias a la organización nacional de ayuda a las víctimas de violencia de género Veilig Thuis (Hogar Seguro), Joke descubrió la labor de Spijt van Tattoo.

El primer paso de un largo y penoso camino: en dos años y medio, se sometió a 12 sesiones de láser para eliminar la tinta de su rostro. El dolor es tan intenso que un cirujano plástico debe anestesiar la zona tratada.

Hoy, gracias al maquillaje, los tatuajes en su rostro apenas se notan y Joke afirma haber recuperado su vida.

"Duele terriblemente", suspira. "Se necesita tanta fuerza para poder sacar todo... Pero no se pueden imaginar la felicidad que eso produce. Jamás habría podido imaginarlo", afirma.

Joke tuvo pensamientos suicidas durante 18 meses. Explica que se siente "liberada" desde que el nombre de su expareja fue borrado de su rostro. Ahora logra ver el futuro de una manera más positiva.

"La mínima cosa puede hacerme feliz. Si hace buen tiempo, es genial. Incluso si llueve me siento bien, al calor de mi hogar. Ahora todo me hace feliz", dice.

"Eso da esperanza. Y la esperanza mantiene viva a la gente".

- "Retomar las riendas de mi vida" -

Bonnie, cuyo nombre fue modificado por la AFP para proteger su identidad, tenía solo 17 años cuando conoció a su expareja, que rápidamente se volvió violento y posesivo.

Cinco años después, el día de su cumpleaños, la arrastró a un estudio de tatuajes como regalo. Justo encima del pubis, le hizo grabar "propiedad de" seguido de su nombre.

En vano, intentó hacerle entender al tatuador que no estaba de acuerdo, pero la presencia dominante de su ex hizo que el acto se llevara a cabo.

La humillación no se detuvo ahí. Al regresar a su casa, Bonnie se vio obligada a mostrar el tatuaje a varios amigos de su pareja.

"Él estaba muy orgulloso. Yo le pertenecía. Ahora era su propiedad. Y seguiría siéndolo", confía a la AFP esta mujer, de 42 años.

"Yo no sentía más que tristeza, humillación, miedo, asco... En sus ojos brillaba ese orgullo. Yo le pertenecía. Y ya nunca a nadie más. Nunca me había sentido tan mal, tan sucia", recuerda.

Bonnie sufrió más de diez años de violencia, de amenazas, tanto de muerte como de secuestro de sus hijos. Cuando su ex empezó a golpear a su hijo, decidió irse.

A su juicio, las personas que nunca han vivido una relación así no pueden entender lo difícil que es salir de ella.

"Te amenazan. Te manipulan. Te vuelven loca hasta el punto de que empiezas a dudar de ti misma. A creer que ya no eres capaz de nada. Que no vales nada. Te humillan tanto", explica a la AFP.

A diferencia de Joke, quien rápidamente decidió borrar sus tatuajes, Bonnie tomó esta decisión dolorosa después de varios años.

Al principio, pensó en hacerse un tatuaje encima, hasta que se dio cuenta de que el texto y la tinta seguirían ahí. "Iba a tener siempre la impresión de que mi cuerpo era parte de él, cuando en realidad no es así".

Durante un tiempo, ni siquiera conseguía ducharse porque no soportaba ver su cuerpo y su tatuaje.

"A mis ojos, mi cuerpo estaba tan sucio que ya no quería lavarlo. Porque llevamos todos esos años dentro de nosotras", declara.

Al igual que Joke, el proceso de eliminación del tatuaje ha sido clave para su reconstrucción: "estoy muy orgullosa de haber dado este paso", sostiene.

"Para mí, es el primer paso para cerrar uno de los capítulos más dolorosos de mi vida (...) Es un paso hacia la libertad, la sanación, la reapropiación de mi cuerpo, para retomar las riendas de mi vida y volver a encontrarme conmigo misma, sin vergüenza".

- Caso "extremo" -

Detrás de Spijt van Tattoo, hay un carismático matrimonio, Andy y Dex Han, quienes llevan 30 años trabajando en la eliminación de tatuajes.

En 2018, decidieron dedicar un día a la semana al voluntariado para borrar los tatuajes impuestos a víctimas de violencia de género u otras formas de coerción.

Las intervenciones van desde borrar una inicial en un dedo hasta casos de víctimas de redes de prostitución cuyo proxeneta ha tatuado su nombre en la frente.

Pero incluso Andy, un profesional experimentado, se quedó profundamente impactado cuando vio a Joke por primera vez.

"He visto muchas cosas, pero aquello era extremo. No sabía dónde mirar. Su pecho, su cara, sus ojos, su nariz... todo estaba cubierto con el nombre de ese hombre. No sabía por dónde empezar", cuenta.

También se planteó la cuestión económica. El borrado de un tatuaje cuesta diez veces más que el tatuaje en sí y su precio depende de la superficie que hay que tratar.

Joke tenía tanta tinta en el rostro que, según sus cálculos, una sola sesión costaría el equivalente a un año entero de trabajo voluntario.

En total, el tratamiento de Joke costará cerca de 100.000 euros (113.700 dólares). Una campaña de financiación colectiva permitió recaudar más de 30.000 euros (34.100 dólares).

Pero la pareja se dijo que había que ayudarla, cueste lo que cueste.

"Pensamos: escuchen, es la hija de alguien. La hermana de alguien, la amiga de alguien. Y ya no tiene vida", declara a la AFP el hombre de 64 años.

"Cuando vemos las fotos de antes y después, es extraordinario. Y también se nota en su personalidad", precisa.

- "No tengan miedo" -

Andy estima que las decenas de solicitudes que reciben apenas representan la punta del iceberg.

Kylianne Teuben, especialista en comportamiento que trabaja para la organización Veilig Thuis, explica que el tatuaje forzado, al igual que otras formas de violencia de género, es difícil de detectar porque las pruebas están "ocultas bajo la ropa".

Por ello, exhorta a cualquier persona que se encuentre en una situación así a pedir ayuda: "Por favor, rompan el silencio, de lo contrario no podremos ayudarlas".

"Es importante que sepan que no están solas y que existe ayuda. Así que intenten buscar ayuda cuando se sientan preparadas. Hay organizaciones que pueden apoyarlas", declara Teuben.

Joke y Bonnie quieren transmitir el mismo mensaje: hay que huir, por más duro que parezca.

"Es más fácil decirlo que hacerlo, lo sé muy bien... pero no tengan miedo", dice Bonnie.

"Porque se trata de su vida. Y sólo tienen una vida", afirma, con la voz temblorosa por la emoción.

"Tan solo, háganlo. La situación no puede ser peor que aquella que están viviendo", afirma Joke.

"Puedes hacerlo. No eres débil, él lo es. Todas las mujeres pueden lograrlo. Las mujeres somos fuertes", concluye.

U.Chen--ThChM