The China Mail - Las niñas kenianas siguen sufriendo mutilación genital años después de su prohibición

USD -
AED 3.672498
AFN 64.000333
ALL 81.073366
AMD 360.397329
ANG 1.789785
AOA 916.999808
ARS 1545.002006
AUD 1.447262
AWG 1.8025
AZN 1.700677
BAM 1.74477
BBD 2.016316
BDT 124.68888
BGN 1.747831
BHD 0.37789
BIF 2991.721382
BMD 1
BND 1.278006
BOB 12.087853
BRL 5.503801
BSD 1.001115
BTN 94.527581
BWP 13.71503
BYN 2.986927
BYR 19600
BZD 2.013364
CAD 1.403205
CDF 2315.000212
CHF 0.816725
CLF 0.024847
CLP 977.920264
CNY 6.688502
CNH 6.66646
COP 3237.61
CRC 453.985869
CUC 1
CUP 24.025728
CVE 98.364385
CZK 21.717497
DJF 178.268433
DKK 6.66906
DOP 60.118113
DZD 136.19396
EGP 53.8988
ERN 15
ETB 164.305149
EUR 0.89223
FJD 2.255406
FKP 0.743037
GBP 0.744015
GEL 2.605021
GGP 0.743037
GHS 11.677491
GIP 0.743037
GMD 74.508796
GNF 8867.280715
GTQ 7.650415
GYD 209.748787
HKD 7.837965
HNL 26.906402
HRK 6.76901
HTG 131.200043
HUF 325.207984
IDR 18129
ILS 3.20125
IMP 0.743037
INR 94.46035
IQD 1517.627748
IRR 1891353.000107
ISK 122.050358
JEP 0.743037
JMD 158.783543
JOD 0.708995
JPY 157.845497
KES 129.919817
KGS 87.449305
KHR 4073.330657
KMF 441.000297
KPW 899.999961
KRW 1360.807894
KWD 0.31058
KYD 0.834281
KZT 450.121101
LAK 22530.587485
LBP 89904.785701
LKR 332.811462
LRD 170.183726
LSL 16.405012
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.40885
MAD 9.755923
MDL 17.898225
MGA 4538.9666
MKD 54.909466
MMK 2099.845134
MNT 3601.453525
MOP 8.089227
MRU 40.443905
MUR 46.750246
MVR 15.455005
MWK 1735.92278
MXN 18.734495
MYR 4.059297
MZN 63.909716
NAD 16.405597
NGN 1344.379879
NIO 36.842927
NOK 9.308455
NPR 151.247145
NZD 1.793545
OMR 0.384505
PAB 1.001106
PEN 3.448236
PGK 4.560377
PHP 63.038022
PKR 276.874822
PLN 3.92899
PYG 6167.982515
QAR 3.659282
RON 4.760801
RSD 104.961015
RUB 81.499964
RWF 1474.62889
SAR 3.753652
SBD 8.051718
SCR 13.792642
SDG 601.498013
SEK 9.82425
SGD 1.27994
SHP 0.745545
SLE 22.91029
SLL 20969.504398
SOS 572.098915
SRD 37.556963
STD 20697.981008
STN 21.856266
SVC 8.759417
SYP 13001.999685
SZL 16.399336
THB 33.460304
TJS 9.234989
TMT 3.51
TND 2.983002
TOP 2.40776
TRY 50.158305
TTD 6.779873
TWD 32.995996
TZS 2642.502143
UAH 45.474772
UGX 4049.207822
UYU 40.322761
UZS 11946.010562
VES 893.768985
VND 25605
VUV 119.655093
WST 2.783161
XAF 585.26424
XAG 0.019322
XAU 0.000246730208
XCD 2.70255
XCG 1.804168
XDR 0.707052
XOF 585.26424
XPF 106.390951
YER 236.17497
ZAR 16.506951
ZMK 9001.203144
ZMW 20.296888
ZWL 321.999592
SSP 5745.516508
MXV 2.108244
Las niñas kenianas siguen sufriendo mutilación genital años después de su prohibición
Las niñas kenianas siguen sufriendo mutilación genital años después de su prohibición / Foto: © AFP

Las niñas kenianas siguen sufriendo mutilación genital años después de su prohibición

Las mujeres masái estallan en abucheos cuando un anciano de la comunidad, envuelto en una tradicional manta roja, afirma que la mutilación genital femenina prácticamente se erradicó en su comunidad, en el sur de Kenia.

Tamaño del texto:

Las mujeres saben que la mutilación de niñas -- que consiste en la extirpación total o parcial del clítoris y de los labios menores -- sigue siendo una práctica arraigada en algunas aldeas remotas del condado de Narok, a unas tres horas de la carretera asfaltada más cercana.

Sus defensores afirman que la mutilación es como un rito de paso. Sin embargo, la práctica provoca graves complicaciones de salud para las mujeres.

Una enfermera local dijo a la AFP que un 80% de las niñas de la zona siguen siendo afectadas, pese a que fue declarada ilegal en 2011.

"¿Por qué dicen que dejaron de hacerlo? Tenemos adolescentes que llegan al hospital mutiladas", señala una mujer entre la multitud reunida en la aldea de Entasekera.

Las mujeres asienten con firmeza mientras que los hombres permanecen inexpresivos.

La mutilación genital femenina (MGF) perduró durante décadas, pese a la presión para erradicarla, primero por parte de los colonizadores británicos y posteriormente de ONG kenianas e internacionales.

La práctica persiste en la comunidad debido a la creencia de que una niña debe ser mutilada antes del matrimonio y que, si no lo es, será objeto de ostracismo.

Actualmente, se sigue practicando no sólo entre las comunidades masái rurales del sur, sino también en el noreste, en zonas donde hay una diáspora somalí que registran tasas superiores al 90%.

También persiste en algunas zonas urbanas y en grupos con mayor acceso a la educación, donde los activistas señalan un auge de la "MGF medicalizada".

Una encuesta gubernamental de 2022 indicó que, a nivel nacional, el porcentaje de adolescentes afectadas cayó del 29% al 9% desde 1998. Pero esa cifra no refleja la realidad en algunas zonas.

Muchos de los hombres masái presentes en la reunión afirman que la práctica debería desaparecer y uno argumenta que "una mujer no mutilada es mejor en la cama".

- Gritos e insultos -

"Gritaba y me resistía", relata Martha, de 18 años, que tenía 10 cuando dos mujeres, bajo la presión de su comunidad, la mutilaron en su casa en Narok East por decisión de su padre.

Más tarde, huyó a un refugio local dirigido por el activista Patrick Ngigi, quien afirma que su organización "Mission with a Vision" rescató a unas 3.000 víctimas de la MGF desde 1997.

El refugio, apoyado por el Fondo de Población de Naciones Unidas, cuenta con cámaras de vigilancia y botones de pánico para proteger a las niñas de padres y ancianos que se oponen a su labor.

"Es un trabajo peligroso. Te ganas muchos enemigos, pero con el tiempo te acostumbras", comenta Ngigi, objeto de maldiciones por parte de ancianos de la comunidad.

Ngigi señala que el cambio requiere educación, diálogo y acabar con la corrupción. "Cuando llega un policía y te encuentra haciéndolo, simplemente le das algo y continúas", explica.

Una acusación que el agente de policía Raphael Maroa rechaza, pero reconoce que la mutilación sigue profundamente arraigada y que a muchas niñas se las llevan a Tanzania, en secreto, para someterlas al procedimiento.

También critica la falta de educación en la comunidad (la mitad de la población de Narok es analfabeta, según cifras de 2022) pero admite que sus dos hijas fueron mutiladas para evitar "conflictos con mis padres".

- "Monstruosa" -

La de los masái es una de las comunidades más empobrecidas de Kenia. Durante décadas han ido perdiendo sus tierras: primero, por el colonialismo y, más recientemente, por el turismo. Esto hace que algunos sigan desconfiando de los forasteros que intentan cambiar su modo de vida.

Un joven masái dice que algunos de sus amigos aún creen en la mutilación genital femenina, pero afirma que las niñas ya no son maldecidas -una forma de control social utilizada por los ancianos- por negarse a ella.

Cynthia Taruru discrepa. Su padre la maldijo cuando su hermana, con estudios universitarios, la rescató de la MGF a los 11 años.

"Sentía que me iba a morir o que no podría tener hijos", relata Taruru, hoy de 23 años. "Tuve que pagarle una vaca para que levantara la maldición", detalla.

Según las autoridades sanitarias locales, las víctimas de MGF suelen sufrir fístulas y partos obstruidos, complicaciones que se agravan por las largas distancias hasta los centros de salud.

Muchas mujeres jóvenes, para evitar que sus familias sean arrestadas por permitir la MGF, optan por dar a luz en casa, lo que aumenta el riesgo de complicaciones y de muerte.

Una práctica "monstruosa" que provoca "hemorragias, dolor e infecciones", explica Loise Nashipa, una enfermera de 32 años de Entasekera.

Al caer la noche en el refugio de Ngigi, las niñas celebran la graduación de Cecilia Nairuko, de 24 años. Cuando tenía 15 años, logró escapar a la MGF ya un matrimonio concertado y se tituló como psicóloga.

Radiante, baila por las instalaciones con una toga de graduación. Pero su ánimo se ensombrece al hablar de su familia, ya que su padre y tres de sus cuatro hermanos aún no la perdonaron.

N.Lo--ThChM