The China Mail - Un oso rebelde busca la libertad en Colombia

USD -
AED 3.672497
AFN 65.49315
ALL 80.679645
AMD 366.288928
ANG 1.790164
AOA 916.999794
ARS 1492.4793
AUD 1.41854
AWG 1.8
AZN 1.69364
BAM 1.696374
BBD 2.01504
BDT 123.207827
BGN 1.697048
BHD 0.377301
BIF 2991.001149
BMD 1
BND 1.280135
BOB 11.800369
BRL 5.1874
BSD 1.000494
BTN 95.325328
BWP 13.468235
BYN 2.988078
BYR 19600
BZD 2.012178
CAD 1.39489
CDF 2275.000009
CHF 0.813955
CLF 0.023232
CLP 914.350182
CNY 6.74385
CNH 6.74612
COP 3147.91
CRC 454.496173
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.636864
CZK 21.026594
DJF 178.163462
DKK 6.488215
DOP 58.416636
DZD 133.063978
EGP 50.243801
ERN 15
ETB 161.833944
EUR 0.86789
FJD 2.215903
FKP 0.740201
GBP 0.74125
GEL 2.609608
GGP 0.740201
GHS 11.455112
GIP 0.740201
GMD 74.000011
GNF 8788.949845
GTQ 7.633694
GYD 209.352652
HKD 7.845585
HNL 26.817009
HRK 6.537502
HTG 130.869412
HUF 316.309497
IDR 17877.6
ILS 2.983505
IMP 0.740201
INR 95.379296
IQD 1310.654981
IRR 1374624.99952
ISK 123.240166
JEP 0.740201
JMD 158.387073
JOD 0.709016
JPY 159.3595
KES 129.197256
KGS 87.450004
KHR 4051.504677
KMF 428.000221
KPW 900.000074
KRW 1417.150131
KWD 0.30912
KYD 0.833785
KZT 465.845863
LAK 22573.692359
LBP 89594.462731
LKR 334.433424
LRD 181.588728
LSL 16.166066
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.381133
MAD 9.293065
MDL 17.343863
MGA 4305.533269
MKD 53.364038
MMK 2099.846019
MNT 3597.969266
MOP 8.086666
MRU 39.989592
MUR 47.150108
MVR 15.459869
MWK 1734.876641
MXN 17.061504
MYR 4.087504
MZN 63.896392
NAD 16.165786
NGN 1362.609742
NIO 36.819394
NOK 9.498595
NPR 152.519028
NZD 1.714811
OMR 0.384486
PAB 1.000494
PEN 3.381269
PGK 4.425266
PHP 61.365963
PKR 277.903301
PLN 3.738125
PYG 5970.006852
QAR 3.647624
RON 4.5463
RSD 101.806003
RUB 82.898963
RWF 1473.717079
SAR 3.768513
SBD 8.064941
SCR 13.793133
SDG 600.502229
SEK 9.58681
SGD 1.28036
SHP 0.740866
SLE 24.549676
SLL 20969.495167
SOS 571.758165
SRD 37.670017
STD 20697.981008
STN 21.250298
SVC 8.75418
SYP 13001.999859
SZL 16.149806
THB 33.123963
TJS 9.254468
TMT 3.5
TND 2.937771
TOP 2.40776
TRY 47.774635
TTD 6.785291
TWD 32.1965
TZS 2649.997992
UAH 44.704688
UGX 3711.397434
UYU 40.271134
UZS 11963.328534
VES 765.39826
VND 26037.5
VUV 118.594628
WST 2.730779
XAF 568.945344
XAG 0.015388
XAU 0.000228
XCD 2.70255
XCG 1.803137
XDR 0.707585
XOF 568.947811
XPF 103.439901
YER 237.149939
ZAR 16.167601
ZMK 9001.19594
ZMW 18.829417
ZWL 321.999592
Un oso rebelde busca la libertad en Colombia
Un oso rebelde busca la libertad en Colombia / Foto: © AFP

Un oso rebelde busca la libertad en Colombia

Los cuidadores de Tamá saben que no están ante un oso andino cualquiera. Negro, de antifaz blanco y de 174 kilos, el animal es considerado un "escapista" por fugarse de un zoológico a las afuera de Bogotá en 2022.

Tamaño del texto:

El oso rebelde, de ocho años, fue escuchado. Hoy un equipo de biólogos y veterinarios lo preparan para un eventual regreso a los bosques de los Andes colombianos.

"Con ese escape Tamá nos demostró muchísimas cosas, como esas ganas de ser libre. Le estamos dando esa segunda oportunidad", dice a la AFP Orlando Feliciano, el veterinario que lo recibió cuando era un osezno huérfano de cinco meses.

"Lo recibimos vía aérea y llegó muriéndose dentro de un cesto (...) venía absolutamente anémico, con una infestación por pulgas", recuerda Feliciano.

Dedicado desde hace dos décadas a la conservación del cóndor y el oso andino, su cara está curtida por el sol y el viento frío del páramo de Chingaza (centro), un ecosistema de alta montaña a las afueras de la capital de Colombia.

Según cálculos de expertos allí habitan unos 130 osos andinos, especie en estado vulnerable de conservación, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza

Feliciano bautizó al animal con el nombre del parque natural donde campesinos lo encontraron abandonado, cerca de la frontera con Venezuela, y lo terminó de criar.

Años después, el animal aprovechó un daño en una de las rejas del zoológico donde se encontraba y escapó, desatando una mediática persecución de dos semanas por un cerro a las afueras de Bogotá.

- Monitoreo satelital -

Tamá se prepara para retornar a la vida silvestre en el Santuario del Oso de Anteojos, un lugar de preservación cerrado al público donde Feliciano recibe animales decomisados o hallados en malas condiciones.

En este espacio, reinaugurado esta semana tras una renovación que mejoró sus instalaciones, Feliciano mantiene a cuatro individuos de la especie.

Entre ellos una pareja de hermanos huérfanos, criados por una familia campesina. A diferencia de Tamá, son osos mansos y desde su jaula -un espacio amplio, pero cercado- se acercan a saludar a su cuidador. No tienen chance de sobrevivir a la vida silvestre.

Tamá, el único con perspectiva de liberación, permanece en un cerco aparte. Huidizo y tímido, pasa la mayor parte del día oculto en 7.500 metros cuadrados de vegetación espesa.

"Está siendo monitoreado con un collar de telemetría satelital, ya sabemos que es escapista", explica Daniel Rodríguez, biólogo de la Fundación Wii, que también protege a esta especie distribuida desde Venezuela hasta Bolivia.

- Apareció "el diablo" -

En septiembre de 2022 un árbol cayó en el zoológico Jaime Duque, a unos 20 kilómetros de Bogotá, y dañó parcialmente la jaula de Tamá.

"Logró encontrar el hueco, terminó de abrirlo y se fue", recuerda Rodríguez, quien participó en la búsqueda del oso fugitivo.

Le sorprendió que este animal criado en cautiverio supiera trepar árboles y marcarlos con sus garras. También prefería las bromelias -su dieta natural- a los alimentos que dejaba el personal del zoológico para atraerlo.

"Nos dimos cuenta que tenía posibilidad de supervivencia en el bosque", concluye el biólogo.

Los residentes de la zona también se llevaron sorpresas.

"Un campesino nos dijo que lo había visto y pensó que era el diablo (...) que por su mal comportamiento se le había aparecido", recuerda Feliciano entre risas.

Finalmente Tamá cayó en una trampa con comida y volvió con Feliciano al Santuario, donde pasó la mayor parte de su juventud.

- Amenaza humana -

A falta de depredadores naturales, el oso andino entra en conflicto ocasionalmente con ganaderos que han venido acercándose cada vez más a su hábitat natural, castigado por la deforestación.

"Cuando el oso va por un bosque fragmentado, pequeño, con poca comida natural y se encuentra con una vaca, es como si a mí me pusieran un pedazo de carne", explica Feliciano.

Aunque la especie tiene una dieta principalmente herbívora, existen numerosos reportes de ataques a ganado. También de osos cazados por retaliación.

Por eso los especímenes propensos a acercarse a humanos no pueden ser liberados. En el caso de Tamá la última palabra la tienen la autoridad ambiental local y los vecinos de Chingaza, que deben dar el visto bueno para su liberación.

Aunque no arriesgan a fijar una fecha, Rodríguez y Feliciano coinciden en que Tamá da señales de estar listo para volver a su hábitat.

"Aunque aquí tenga los cuidados, el alimento (...) este no es el lugar para un oso", reconoce el dueño del Santuario.

"No es justo que un animal de estas características viva en un espacio de 7.500 metros cuadrados", concluye.

I.Taylor--ThChM--ThChM