The China Mail - El oso de los Pirineos, bajo una sigilosa vigilancia para garantizar su supervivencia

USD -
AED 3.672496
AFN 63.999946
ALL 83.24986
AMD 377.160203
ANG 1.790083
AOA 917.000086
ARS 1382.517903
AUD 1.440766
AWG 1.80125
AZN 1.704454
BAM 1.70594
BBD 2.013154
BDT 122.637848
BGN 1.709309
BHD 0.377586
BIF 2964
BMD 1
BND 1.290401
BOB 6.906447
BRL 5.174041
BSD 0.999512
BTN 95.111495
BWP 13.788472
BYN 2.972354
BYR 19600
BZD 2.010179
CAD 1.389145
CDF 2285.000296
CHF 0.79391
CLF 0.023467
CLP 926.609957
CNY 6.88655
CNH 6.876895
COP 3683.58
CRC 464.734923
CUC 1
CUP 26.5
CVE 95.874996
CZK 21.157601
DJF 177.720364
DKK 6.445155
DOP 60.102391
DZD 132.7283
EGP 53.515012
ERN 15
ETB 157.049675
EUR 0.86253
FJD 2.257397
FKP 0.758501
GBP 0.752535
GEL 2.690186
GGP 0.758501
GHS 11.000174
GIP 0.758501
GMD 74.000076
GNF 8774.999935
GTQ 7.64789
GYD 209.174328
HKD 7.838835
HNL 26.599211
HRK 6.494404
HTG 131.185863
HUF 329.938498
IDR 16976
ILS 3.12967
IMP 0.758501
INR 93.259304
IQD 1310
IRR 1315874.999766
ISK 123.659924
JEP 0.758501
JMD 158.129555
JOD 0.708973
JPY 158.569932
KES 130.130344
KGS 87.449859
KHR 4010.000135
KMF 428.506089
KPW 899.943346
KRW 1504.602134
KWD 0.30924
KYD 0.832908
KZT 476.211659
LAK 21950.000369
LBP 89509.104989
LKR 315.318459
LRD 183.674994
LSL 17.069847
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.405023
MAD 9.342503
MDL 17.701369
MGA 4177.999615
MKD 53.154384
MMK 2100.405998
MNT 3572.722217
MOP 8.070843
MRU 40.110052
MUR 46.789729
MVR 15.470028
MWK 1737.000028
MXN 17.835798
MYR 4.024945
MZN 63.949732
NAD 17.070234
NGN 1384.43049
NIO 36.730032
NOK 9.6619
NPR 152.178217
NZD 1.734375
OMR 0.3845
PAB 0.999507
PEN 3.496008
PGK 4.390206
PHP 60.168016
PKR 279.201559
PLN 3.69684
PYG 6474.685228
QAR 3.643991
RON 4.395496
RSD 101.223992
RUB 80.557611
RWF 1460
SAR 3.753469
SBD 8.042037
SCR 13.866338
SDG 601.000132
SEK 9.373325
SGD 1.28284
SHP 0.750259
SLE 24.549812
SLL 20969.510825
SOS 571.502503
SRD 37.373967
STD 20697.981008
STN 21.725
SVC 8.746053
SYP 110.747305
SZL 17.069872
THB 32.574995
TJS 9.580319
TMT 3.51
TND 2.929859
TOP 2.40776
TRY 44.472301
TTD 6.790468
TWD 31.946952
TZS 2588.311004
UAH 43.911606
UGX 3762.887497
UYU 40.550736
UZS 12195.502598
VES 473.27785
VND 26336.5
VUV 120.24399
WST 2.777713
XAF 572.15615
XAG 0.013452
XAU 0.000212
XCD 2.70255
XCG 1.801363
XDR 0.710952
XOF 570.496955
XPF 104.050266
YER 238.649804
ZAR 16.833855
ZMK 9001.196569
ZMW 19.105686
ZWL 321.999592
El oso de los Pirineos, bajo una sigilosa vigilancia para garantizar su supervivencia
El oso de los Pirineos, bajo una sigilosa vigilancia para garantizar su supervivencia / Foto: © AFP/Archivos

El oso de los Pirineos, bajo una sigilosa vigilancia para garantizar su supervivencia

En los Pirineos, expertos en plantígrados recorren sus escarpados bosques para confirmar la presencia de 70 osos pardos que viven en libertad en estas montañas entre Francia y España, donde un día casi desaparecieron.

Tamaño del texto:

"Vemos claramente las marcas de sus garras", dice Pierre-Luigi Lemaitre, coordinador de la red de seguimiento de osos pirenaicos, mientras señala feliz el tronco de un árbol donde uno marcó su territorio, a 1.200 metros de altitud.

La corteza ha sido recubierta con alquitrán de madera de haya "para invitar al oso a frotarse contra ella y dejar pelos que podremos analizar", explica el agente de la Oficina Francesa de Biodiversidad (OFB).

Para no alterar la huella genética, se pone unos guantes, saca un sobre y una pinza que esteriliza con la llama de un mechero y retira con cuidado la muestra de la "trampa de pelos", que consiste en trozos de alambre clavados en el tronco.

También examina una "cámara trampa" instalada a pocos metros del árbol para captar automáticamente imágenes de los animales que atrae. Los resultados son interesantes: se plasmó el paso de un oso.

Un perro ayuda a los expertos a encontrar otras pistas, como excrementos. Su contribución permite desde 2015 recabar cinco veces más índices.

- Identificar cada oso -

Todos estos elementos, a los que se suman los transmitidos por 450 observadores de Réseau Ours brun (Red Oso Pardo), permiten el seguimiento "más preciso del mundo", apunta Julien Steinmetz, coordinador de la gestión del oso en la OFB.

Como se conocen los perfiles genéticos de la mayoría de los individuos, es posible seguir sus movimientos y algunos de sus comportamientos que pueden interesar a los investigadores.

Los expertos intercambian estas informaciones con sus homólogos españoles, ya que los osos recorren una superficie de varios miles de kilómetros cuadrados entre el sur de Francia y el norte de España, así como en Andorra.

Durante su salida de cuatro horas en los bosques escarpados de hayas, robles y coníferas de la localidad francesa de Melles, fronteriza con España, los agentes de la OFB examinan también la vegetación que sirve de alimentación al oso.

"Comen los hayucos en el otoño", cuando se preparan para la hibernación, asegura Steinmetz, con uno de esos frutos del haya en la mano.

Aunque el objetivo es no ver el animal de cerca, los dos hombres intentan a menudo contemplarlos de lejos gracias a sus prismáticos.

"No queremos que el oso nos detecte. Es una forma más respetuosa e interesante de ver la fauna salvaje. Podemos ver a los osos alimentándose y desplazándose" normalmente, sin intervención humana, agrega Lemaitre.

Este enfoque coincide con el instinto de este imponente mamífero, que puede medir hasta 2,10 metros y pesar 250 kilos, pero que "teme a los humanos y hará todo por evitarlos".

- Realidad y fantasía -

La OFB acoge con prudencia las numerosas alertas sobre su presencia. "Hay que distinguir entre lo que es real y la imaginación. Por ejemplo, cuando campistas escuchan un gruñido y piensan que es un oso, pero en realidad es un jabalí o un zorro", explica.

Otrora presente en toda Francia, el oso pardo vio cómo su población disminuía a lo largo de los siglos por la persecución y la destrucción de su hábitat, hasta el punto de que casi desaparece.

En 1995, solo quedaban cinco ejemplares en los Pirineos. Francia lanzó entonces un programa para introducir osos procedentes de Eslovenia. Desde entonces, llegaron 11 individuos.

Con un récord de camadas en 2020, la población progresó aún más: 70 osos pardos se detectaron el año pasado (+9%).

Sin embargo, esta presencia, defendida por el Estado y las asociaciones de protección de la biodiversidad, no es del gusto de todos.

Ganaderos, cazadores y responsables políticos locales protestan regularmente, alegando daños a los rebaños.

En 2021, según la OFB, el oso mató o hirió a 570 animales, principalmente ovejas, menos que el año anterior (636).

J.Thompson--ThChM