The China Mail - La travesía de la brasileña Tamara Klink en el Ártico: una alerta por el cambio climático

USD -
AED 3.672498
AFN 65.999741
ALL 81.749978
AMD 377.657389
ANG 1.79008
AOA 916.50233
ARS 1447.7684
AUD 1.43542
AWG 1.80125
AZN 1.704736
BAM 1.656847
BBD 2.015105
BDT 122.260014
BGN 1.67937
BHD 0.377013
BIF 2953.091775
BMD 1
BND 1.272884
BOB 6.913553
BRL 5.239695
BSD 1.000479
BTN 90.561067
BWP 13.175651
BYN 2.857082
BYR 19600
BZD 2.012224
CAD 1.36883
CDF 2224.999953
CHF 0.77793
CLF 0.021805
CLP 860.999848
CNY 7.97075
CNH 6.94469
COP 3642
CRC 496.003592
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.41048
CZK 20.68325
DJF 178.163135
DKK 6.33544
DOP 63.049753
DZD 129.999028
EGP 46.891297
ERN 15
ETB 154.976835
EUR 0.848335
FJD 2.208987
FKP 0.729917
GBP 0.733985
GEL 2.689736
GGP 0.729917
GHS 10.985781
GIP 0.729917
GMD 73.502583
GNF 8780.996111
GTQ 7.67429
GYD 209.32114
HKD 7.808645
HNL 26.428662
HRK 6.385498
HTG 131.143652
HUF 321.920429
IDR 16818.3
ILS 3.094805
IMP 0.729917
INR 90.493349
IQD 1310.5
IRR 42125.000158
ISK 122.739414
JEP 0.729917
JMD 156.862745
JOD 0.709041
JPY 156.859642
KES 129.170211
KGS 87.449587
KHR 4030.000239
KMF 417.000221
KPW 899.945137
KRW 1464.280435
KWD 0.30738
KYD 0.83376
KZT 497.113352
LAK 21520.880015
LBP 86150.000188
LKR 309.665505
LRD 185.901857
LSL 16.059936
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.323093
MAD 9.174496
MDL 16.928505
MGA 4431.457248
MKD 52.254146
MMK 2099.936125
MNT 3569.846682
MOP 8.051354
MRU 39.72959
MUR 45.879791
MVR 15.459409
MWK 1737.999994
MXN 17.36365
MYR 3.944005
MZN 63.759784
NAD 16.059961
NGN 1371.402396
NIO 36.81834
NOK 9.707645
NPR 144.897432
NZD 1.67173
OMR 0.384499
PAB 1.000479
PEN 3.362504
PGK 4.286719
PHP 58.840151
PKR 279.84277
PLN 3.577895
PYG 6622.13506
QAR 3.64125
RON 4.3222
RSD 99.574537
RUB 76.24746
RWF 1459.958497
SAR 3.75018
SBD 8.064647
SCR 14.780283
SDG 601.500712
SEK 9.00173
SGD 1.274295
SHP 0.750259
SLE 24.550143
SLL 20969.499267
SOS 570.224434
SRD 37.89403
STD 20697.981008
STN 20.755852
SVC 8.7544
SYP 11059.574895
SZL 16.060355
THB 31.805499
TJS 9.349774
TMT 3.505
TND 2.845503
TOP 2.40776
TRY 43.53032
TTD 6.777163
TWD 31.689501
TZS 2572.500108
UAH 43.151654
UGX 3562.246121
UYU 38.562056
UZS 12264.970117
VES 377.98435
VND 25954.5
VUV 119.556789
WST 2.72617
XAF 555.589718
XAG 0.013059
XAU 0.000206
XCD 2.70255
XCG 1.803149
XDR 0.691101
XOF 555.690911
XPF 101.549983
YER 238.324985
ZAR 16.164855
ZMK 9001.189062
ZMW 19.585153
ZWL 321.999592
La travesía de la brasileña Tamara Klink en el Ártico: una alerta por el cambio climático
La travesía de la brasileña Tamara Klink en el Ártico: una alerta por el cambio climático / Foto: © AFP

La travesía de la brasileña Tamara Klink en el Ártico: una alerta por el cambio climático

La brasileña Tamara Klink rompió un hito para América Latina: cruzó en solitario el Pasaje Noroeste, una exigente travesía de 6.500 km en el Ártico que el deshielo, ligado al cambio climático, hizo viable.

Tamaño del texto:

El viaje de dos meses de Klink entre Groenlandia y Alaska a bordo del Sardinha 2 (Sardina 2), un pequeño barco de vela de 10 metros de eslora, fue un reto personal, pero también un mensaje de alerta sobre los efectos del calentamiento global.

"Fue la culminación de un proyecto de dos años. Primero navegué (5.000 km) desde Francia hasta Groenlandia, pasé el invierno allí y entonces navegué hacia Alaska", relata esta mujer de 28 años en una entrevista con la AFP en Rio de Janeiro.

Klink pasó ocho meses de invierno en su barco en la groenlandesa Bahía de Disko, entre 2023 y 2024, atracada en las aguas congeladas.

De familia de navegantes y fascinada por el Ártico, cumplió el primero de sus grandes proyectos en solitario en 2021.

Entonces atravesó 13.000 km por el Atlántico entre Noruega y Brasil, en un pequeño velero que compró por "el precio de una bicicleta" y que bautizó como Sardinha.

"Para mí es importante (navegar), porque mando un mensaje: persigan sus sueños", expresa Klink después de completar en septiembre su nuevo recorrido.

"No me importa si soy la primera o la última" en realizar hazañas, dice la navegante, aunque subraya que ser la primera persona latinoamericana que atraviesa este pasaje es "gratificante".

"Demuestra que los latinoamericanos podemos afrontar retos deportivos que no solo se relacionan con playas o aguas cálidas, sino también con entornos muy fríos y técnicamente desafiantes".

- "Cada vez menos hielo" -

El Pasaje Noroeste conecta los océanos Atlántico y Pacífico, recorrido por primera vez por el explorador noruego Roald Amundsen y su tripulación a principios del Siglo XX (1903-1906).

Hasta hace tres décadas solo podía cruzarse con rompehielos.

"Muy pocas personas han hecho el Paso del Noroeste en solitario (14). No solo porque es desafiante, sino también porque era imposible. El agua estaba congelada todo el invierno y parcialmente en el verano", comenta Klink.

Según la ONU, 2024 fue el año más caliente registrado, al superar 1,55 °C los niveles preindustriales (1850-1900).

"Solo encontré hielo en el 9% de la ruta. Al hablar con científicos y con la población local, con cazadores y pescadores inuit (el pueblo de las regiones árticas), entendí que forma parte de una tendencia general de tener cada vez menos hielo marino", alerta.

"Será muy difícil revertir si no tomamos decisiones firmes, valientes, en esta década", agrega esta brasileña, en cuyo país se celebrará en noviembre la COP30 de la ONU sobre cambio climático.

- "Bon voyage" -

Hija de Amyr Klink, famoso navegante brasileño, Tamara heredó de él su amor por la exploración.

Cuando su padre volvía a casa tras largos meses de viaje, le contaba de extraños animales y batallas con tormentas. La llevó, además, a una que otra travesía, lo que derivó en su primer libro, "Vacaciones en la Antártica" (2011), escrito junto a sus hermanas Laura y Marina.

"Fue súper bonito para nosotras, como niñas, soñar con eso", rememora.

"Tenía 12 años cuando le pedí a mi papá que me ayudara a empezar a navegar sola". "Me dijo que me ayudaría con cero barcos y cero consejos. +Dime cuando estés lista y 'bon voyage'+", relata.

"Él tenía todas las respuestas y todas las herramientas, pero me dio el derecho a cometer mis propios errores y a aprender".

Mientras devoraba libros sobre el Ártico, labró su camino con estudios de maestría en el área naval en la Escuela Superior de Arquitectura, en Nantes, Francia.

Así, hizo de navegar su vida.

"La soledad se convirtió, más o menos, en mi zona de confort", asegura.

"Cuando estoy en el mar, en mi barco, no importa mi género, mi edad o de dónde vengo. Soy solo el resultado de mis elecciones a bordo. Al mar no le importa si soy mujer o hombre, si soy vieja o joven".

O.Yip--ThChM