La minería ilegal con mercurio plaga la frontera entre Surinam y Guayana francesa
Desde el cielo parecen un puñado de casitas de techo rojo en Surinam, en la frontera con Guayana francesa. Pero se trata en realidad de tiendas chinas que abastecen a mineros ilegales, que utilizan el contaminante mercurio para extraer oro en la zona.
El uso de mercurio en la minería ilegal en esta frontera es una bomba de tiempo que las autoridades francesas esperan desactivar cuando el gobierno surinamés ratifique un acuerdo bilateral que facilite la lucha conjunta contra la extracción irregular.
En 2021 Paramaribo y París firmaron un acuerdo del trazado parcial de la frontera entre Surinam y Guayana Francesa, territorio ultramar de Francia, que serviría para facilitar operaciones contra la minería ilegal. Pero el gobierno surinamés no lo ha ratificado.
Del lado francés de los ríos Marowijne y Lawa rige una estricta prohibición y la minería de oro está vetada a dos kilómetros de estos cauces.
Según los franceses, en la parte de Surinam la extracción ilegal continúa.
Desde un helicóptero se observa intacto un lado fronterizo, del otro hay enormes cráteres en tierra con agua decolorada verde, amarilla y beige.
El Observatorio de Actividad Minera (OAM)organizó un vuelo para la prensa en la zona para mostrar el impacto de la minería ilegal.
Esta entidad pública, basada en Guayana Francesa y dedicada a monitorear y combatir la extracción ilegal, documenta cómo los mineros surinameses, franco-guyaneses y brasileños trabajan en secreto en los arroyos cercanos a la frontera utilizando pequeñas fosas de lavado y mercurio para amalgamar el mineral, que contamina suelos y corrientes de agua.
- "Un primer paso" -
Por su parte, mineros legales como la empresa SIAL, cerca de Crique Serpent (Arroyo de la Serpiente), operan sin mercurio, usando mesas vibratorias. Bajo la norma francesa se construyen estanques de retención y se aplican principios de rehabilitación de terrenos de los sitios tras la explotación, explica un responsable.
"Es evidente que la minería ilegal de oro en el sureste de Surinam está aumentando, en particular a lo largo de los ríos Lawa y Marowijne", dice a AFP Jupta Itoewaki, activista por los derechos indígenas.
Las mediciones en la zona muestran niveles de mercurio hasta 8.469 veces superiores al límite de la Organización Mundial de la Salud y niveles de arsénico hasta 4.623 veces por encima del límite, añade el activista.
"Toda la comunidad está expuesta a diario a través del agua y los alimentos (…) Lo que falta es una investigación médica sistemática por parte del gobierno; el propio gobierno es parte del problema", indica Itoewaki, integrante de la comunidad indígena wayana, de unos 1.000 habitantes.
Para Itoewaki, la ratificación del tratado "es un primer paso necesario, no una solución".
"Ratifiquen el protocolo y reconozcan nuestros derechos sobre la tierra. De lo contrario, nada cambiará en el agua", señala.
Nicolas de Bouillane de Lacoste, embajador francés en Surinam, dijo a AFP que hay "una degradación alarmante del estado del río, vinculada en particular a las actividades de extracción ilegal de oro".
El diplomático reiteró el llamado de Francia "a la ratificación de este acuerdo por parte de Surinam".
- "Seguridad jurídica" -
"Un acuerdo fronterizo por sí solo no pondrá fin a la extracción ilegal de oro. Sin embargo, aportará la seguridad jurídica" para combatir de manera conjunta la minería irregular, señaló.
Las autoridades francesas afirman que sus tropas combaten a diario la minería ilegal, pero estiman que "todo es en vano".
Según el agregado de Defensa, teniente coronel Emmanuel Rigault, Francia tiene unos 500 soldados en tierra, en el agua y en el aire en apoyo de la operación policial contra la minería ilegal.
"Si no hacemos nada, la situación podría salirse realmente de control", afirma el embajador francés, quien advierte que la contaminación tiene efectos en "la biodiversidad acuática, y también para la salud y las condiciones de vida de las poblaciones ribereñas".
El 14 de julio, el ministro de Asuntos Exteriores de Surinam, Melvin Bouva, dio su palabra de que el gobierno ratificará el acuerdo fronterizo, pero no reveló una fecha.
W.Tam--ThChM