The China Mail - La agricultura y la ganadería devoran los bosques del Gran Chaco

USD -
AED 3.673023
AFN 65.502391
ALL 81.973818
AMD 378.010112
ANG 1.79008
AOA 916.501917
ARS 1442.268898
AUD 1.441445
AWG 1.8
AZN 1.7106
BAM 1.658807
BBD 2.01469
BDT 122.336816
BGN 1.67937
BHD 0.376976
BIF 2960
BMD 1
BND 1.274003
BOB 6.911584
BRL 5.276899
BSD 1.000305
BTN 90.399817
BWP 13.243033
BYN 2.865297
BYR 19600
BZD 2.011721
CAD 1.36982
CDF 2229.999757
CHF 0.77837
CLF 0.02195
CLP 866.710218
CNY 6.93805
CNH 6.94043
COP 3693.5
CRC 495.911928
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.824958
CZK 20.59675
DJF 177.719853
DKK 6.34065
DOP 63.127629
DZD 130.041372
EGP 46.863504
ERN 15
ETB 155.859732
EUR 0.849115
FJD 2.21295
FKP 0.732184
GBP 0.738785
GEL 2.689746
GGP 0.732184
GHS 10.975005
GIP 0.732184
GMD 73.498872
GNF 8759.999674
GTQ 7.672344
GYD 209.27195
HKD 7.814205
HNL 26.422344
HRK 6.394902
HTG 131.225404
HUF 322.501046
IDR 16867
ILS 3.119945
IMP 0.732184
INR 90.28935
IQD 1310.388112
IRR 42125.000158
ISK 122.949976
JEP 0.732184
JMD 156.449315
JOD 0.709016
JPY 157.060052
KES 129.000021
KGS 87.450407
KHR 4037.199913
KMF 417.000412
KPW 900.030004
KRW 1469.280139
KWD 0.307441
KYD 0.833598
KZT 493.342041
LAK 21499.694667
LBP 89579.400015
LKR 309.548446
LRD 186.059136
LSL 16.159927
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.336511
MAD 9.181029
MDL 16.999495
MGA 4425.634414
MKD 52.283396
MMK 2099.783213
MNT 3569.156954
MOP 8.049755
MRU 39.901106
MUR 46.039984
MVR 15.460358
MWK 1734.461935
MXN 17.47756
MYR 3.947025
MZN 63.760188
NAD 16.159927
NGN 1366.214885
NIO 36.809608
NOK 9.80194
NPR 144.639707
NZD 1.67885
OMR 0.384503
PAB 1.000314
PEN 3.362397
PGK 4.348453
PHP 58.765967
PKR 280.076588
PLN 3.587985
PYG 6605.373863
QAR 3.645678
RON 4.324401
RSD 99.685025
RUB 76.750049
RWF 1459.984648
SAR 3.750101
SBD 8.064647
SCR 13.516644
SDG 601.491373
SEK 9.06309
SGD 1.27526
SHP 0.750259
SLE 24.549792
SLL 20969.499267
SOS 570.633736
SRD 37.870156
STD 20697.981008
STN 20.779617
SVC 8.752036
SYP 11059.574895
SZL 16.152192
THB 31.801939
TJS 9.362532
TMT 3.505
TND 2.89846
TOP 2.40776
TRY 43.536797
TTD 6.773307
TWD 31.684599
TZS 2584.999806
UAH 43.163845
UGX 3570.701588
UYU 38.599199
UZS 12269.30384
VES 377.98435
VND 25955
VUV 119.687673
WST 2.726344
XAF 556.374339
XAG 0.013556
XAU 0.000208
XCD 2.70255
XCG 1.802745
XDR 0.691101
XOF 556.348385
XPF 101.150088
YER 238.32501
ZAR 16.263035
ZMK 9001.200113
ZMW 18.580528
ZWL 321.999592
La agricultura y la ganadería devoran los bosques del Gran Chaco
La agricultura y la ganadería devoran los bosques del Gran Chaco / Foto: © AFP

La agricultura y la ganadería devoran los bosques del Gran Chaco

Como enormes cicatrices en el bosque del Gran Chaco asoman entre su tupida vegetación seca y espinosa los campos de girasoles, la soja genéticamente modificada y el ganado. La deforestación se devora al segundo bioma más importante de América del Sur.

Tamaño del texto:

En la provincia del Chaco, en el noreste de Argentina, las heridas están abiertas: escondidos tras cortinas vegetales, árboles de algarrobo y quebracho arrancados de raíz yacen en el suelo.

También se amontonan como leña en camiones que los llevan hasta las plantas de carbón vegetal y de extracción de taninos para la curtiembre. Su madera es muy preciada para hacer muebles e incluso se utiliza todavía en los durmientes de las vías de tren.

El Gran Chaco, un bosque nativo que se extiende por más de un millón de kilómetros cuadrados entre Argentina (62% de los territorios), Paraguay (25%), Bolivia (11%) y Brasil (1%), está sometido desde los años 1990 al avance de la frontera agrícola, la actividad que más divisas le reporta a estos países.

Casi sin testigos, pues los centros habitados quedan muy lejos, el Gran Chaco es el bioma que ha sufrido las mayores tasas de deforestación en la última década, con un promedio de 200.000 hectáreas por año, según los ambientalistas.

"En la provincia del Chaco, prácticamente toda la superficie estaba cubierta por bosques", evoca la ingeniera agrónoma Inés Aguirre, de la Red Agroforestal Chaco Argentina.

"Pero cuando en los años 1990 aparece el paquete tecnológico de la soja modificada genéticamente se comienza a colonizar la zona chaqueña", refiere esta experta, que por décadas trabajó en la Dirección de Bosques provincial.

La soja y el maíz genéticamente modificados tienen como característica que son resistentes a la sequía, al igual que el girasol, el secreto que permitió cultivar en estas tierras semiáridas.

Desde entonces, el ritmo de deforestación en la provincia del Chaco ha sido de unas 40.000 hectáreas anuales, con picos de hasta 60.000 hectáreas en un año, según Aguirre.

Una cifra que crea alarma entre los ecologistas. "Estos son los ambientes que le quedan al planeta para tener una regulación climática y que pueda subsistir la humanidad", dice Noemí Cruz, coordinadora de la Campaña de Bosques de la ONG Greenpeace.

- Bajo presión -

Una Ley de Bosques diferencia en Argentina las zonas protegidas (identificadas como rojas), de las de uso sustentable (amarillas); y de aquellas en las que se permite el cambio de uso de los suelos (verdes).

Pero la regulación no alcanza para mantener a salvo el bosque. "Hay fuertes presiones de empresas y productores agropecuarios que quieren habilitar más terrenos de cultivo y hay una permanente demanda internacional de materia prima, sobre todo de soja y carne", refiere el biólogo e investigador Matías Mastrangelo.

Junto con el sector maderero y el inmobiliario "constantemente presionan al gobierno para que el diseño del ordenamiento territorial sea más flexible", señala.

Además, si se viola la ley y se deforesta en una zona vedada, la sanción es apenas una multa "que no desincentiva el desmonte y que las empresas incorporan como un costo de producción más", explica Mastrangelo.

- No tan Impenetrable -

La provincia del Chaco alberga el Parque Nacional El Impenetrable, unas 128.000 hectáreas de bosques totalmente protegidos, un oasis que sirve de hábitat a una rica fauna que incluye al oso hormiguero, la serpiente de coral y el tapir, entre otras especies, y donde la Fundación Rewilding lleva adelante un proyecto de reintroducción del jaguar, un felino en peligro de extinción en esta región.

Pero a su alrededor, las máquinas topadoras derriban los árboles.

"Un bosque que se convierte en un campo de soja no puede albergar ni al yaguareté (jaguar) ni a ninguna de sus presas. La destrucción es absoluta", afirma el biólogo Gerardo Cerón, coordinador del equipo de conservación de Rewilding Argentina.

La bióloga Micaela Camino, reconocida este año con el premio de la Whitley Found for Nature, advierte que la deforestación amenaza la supervivencia de fauna autóctona.

"En el Chaco seco estamos probablemente ante un efecto de defaunación muy grave. Vemos que sobre todo los mamíferos grandes están desapareciendo", explica Camino, quien menciona en particular al tatú carreta (armadillo gigante) y al pecarí labiado (Tayassu pecari).

"Cuando se pierde una especie se pierde lo único de esa especie. Pero también la seguridad nutricional de las familias locales y todas las funciones que esa especie cumplía en el ecosistema. Se está perdiendo la capacidad de ese ecosistema de subsistir, de regenerarse y de ser resiliente, lo cual ante lo que es el cambio climático es peligrosísimo", dice.

- La sanación del algarrobo -

La amenaza que pesa sobre los bosques del Chaco se extiende también a las escasas comunidades indígenas y criollas que habitan esos territorios.

"Lo que ocurre normalmente es que, antes de avanzar el desmonte, a esas familias les son vulnerados sus derechos, son estafadas y forzadas a dejar sus casas", señala Camino.

Audencio Zamora Leckott, líder de la etnia wichí, sostiene que "los lugares donde se conserva la vegetación y el ambiente es donde nosotros, los pueblos indígenas, vivimos. El desmonte es el arrase de culturas, conocimientos y saberes de nosotros".

¿Sería posible revertir el proceso de deforestación? Inés Aguirre ofrece una esperanza: su experiencia reforestando suelos totalmente degradados con algarrobo asociado con pasturas de la zona seca.

"El algarrobo, que es una leguminosa, produce una asociación entre bacterias y las raíces del árbol que recomponen el nitrógeno del suelo. Es extraordinario, el crecimiento es increíble", dice.

Pero lo más importante, insiste, es detener la deforestación, pues es lo único que asegura la recuperación de los bosques.

Mastrangelo, a su vez, hace un llamado a los países importadores de soja y carne para que excluyan del mercado a los productores que trabajan sobre terrenos deforestados. "Es lo más efectivo para detener el desmonte", afirma.

Z.Huang--ThChM