The China Mail - El arsenal de sueños rotos de los soldados ucranianos

USD -
AED 3.673042
AFN 64.503991
ALL 81.74754
AMD 361.930403
ANG 1.790365
AOA 917.000367
ARS 1516.750704
AUD 1.432265
AWG 1.8025
AZN 1.70397
BAM 1.744856
BBD 2.013944
BDT 123.295432
BGN 1.683441
BHD 0.377736
BIF 2991.778964
BMD 1
BND 1.280405
BOB 11.844107
BRL 4.988041
BSD 0.999924
BTN 96.667826
BWP 13.756033
BYN 3.041855
BYR 19600
BZD 2.011089
CAD 1.426865
CDF 2315.000362
CHF 0.830104
CLF 0.024777
CLP 978.340396
CNY 6.702304
CNH 6.693404
COP 3205.38
CRC 456.246627
CUC 1
CUP 23.99868
CVE 98.37316
CZK 21.77504
DJF 177.720393
DKK 6.67448
DOP 60.602816
DZD 134.65404
EGP 52.371904
ERN 15
ETB 162.459731
EUR 0.89299
FJD 2.24825
FKP 0.757083
GBP 0.75545
GEL 2.603861
GGP 0.757083
GHS 11.754105
GIP 0.757083
GMD 74.000355
GNF 8796.620528
GTQ 7.644716
GYD 209.141639
HKD 7.84815
HNL 26.83992
HRK 6.728904
HTG 130.93884
HUF 326.187504
IDR 17915
ILS 3.06346
IMP 0.757083
INR 96.76655
IQD 1514.847378
IRR 1732150.000352
ISK 122.160386
JEP 0.757083
JMD 158.703536
JOD 0.70904
JPY 158.232504
KES 129.730385
KGS 87.450384
KHR 4060.166475
KMF 440.00035
KPW 900.000318
KRW 1341.770383
KWD 0.31096
KYD 0.833266
KZT 454.380002
LAK 22423.152927
LBP 89543.891265
LKR 330.845716
LRD 170.989125
LSL 16.543418
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.429683
MAD 9.819027
MDL 17.92861
MGA 4458.976612
MKD 54.92981
MMK 2099.693915
MNT 3600.849225
MOP 8.082417
MRU 39.958604
MUR 47.460378
MVR 15.410378
MWK 1733.851363
MXN 18.441904
MYR 4.085804
MZN 63.903729
NAD 16.543713
NGN 1330.203725
NIO 36.801278
NOK 9.561995
NPR 154.668165
NZD 1.78194
OMR 0.384493
PAB 0.999915
PEN 3.429255
PGK 4.533917
PHP 62.825038
PKR 276.897808
PLN 3.922704
PYG 5687.419428
QAR 3.654847
RON 4.769104
RSD 104.851038
RUB 85.099302
RWF 1473.918047
SAR 3.754524
SBD 8.081105
SCR 13.914038
SDG 601.503676
SEK 9.99885
SGD 1.28092
SHP 0.755886
SLE 24.625038
SLL 20969.491881
SOS 571.420924
SRD 37.692504
STD 20697.981008
STN 21.857728
SVC 8.749336
SYP 13002.000254
SZL 16.540206
THB 33.537504
TJS 9.199181
TMT 3.5
TND 2.984222
TOP 2.40776
TRY 49.341104
TTD 6.792847
TWD 31.947038
TZS 2640.003038
UAH 44.910719
UGX 4088.733456
UYU 40.164333
UZS 11899.525821
VES 873.638704
VND 25881
VUV 120.049533
WST 2.785534
XAF 585.763316
XAG 0.016414
XAU 0.00023816215
XCD 2.70255
XCG 1.802139
XDR 0.707052
XOF 585.763316
XPF 106.398069
YER 236.150363
ZAR 16.51625
ZMK 9001.203584
ZMW 19.873405
ZWL 321.999592
SSP 5753.260075
MXV 2.083471
El arsenal de sueños rotos de los soldados ucranianos
El arsenal de sueños rotos de los soldados ucranianos / Foto: © AFP

El arsenal de sueños rotos de los soldados ucranianos

Soñaban con fundar una empresa, crear una familia, comprar un piso o escalar montañas. Sin embargo, estos ucranianos terminaron combatiendo al ejército ruso en una guerra que jamás desearon.

Tamaño del texto:

Tres años después del inicio de la invasión rusa del 24 de febrero de 2022, la AFP habla con varios soldados sobre las esperanzas que se desvanecieron con el conflicto.

- Moroz, sueños de paternidad

Mikola era chofer antes de ser movilizado en 2023 y adoptar el nombre de guerra de Moroz. En el ejército sigue al volante, pero ahora manejando vehículos militares para evacuar soldados o entregar material en el frente, dice el hombre de 30 años.

Nunca se imaginó en uniforme. Tampoco muchos de sus allegados que "ni siquiera podían creerlo" cuando se enroló en el ejército, cuenta.

"Si no fuera por el ejército, habría fundado una familia", afirma el soldado de sonrisa cándida, originario del oeste de Ucrania.

Aunque considera que "el amor es necesario", tener hijos en medio de una guerra es "un poco aterrador", admite. No será hasta que termine la guerra que "empezaremos a vivir".

- Alina y la sed de venganza

Alina, una trabajadora sanitaria militar de 45 años, cree que el conflicto era inevitable "con un vecino así".

"Pero si no hubiera guerra, tendría una familia, niños, una casa, una vida feliz y apacible y una empresa", enumera. "Como decimos en Ucrania, pan con mantequilla y caviar por encima".

Lleva en el ejército desde 2018. Para ella, como para muchos ucranianos, la guerra no empezó hace tres años, sino en 2014, cuando Moscú se anexó la península de Crimea y armó a separatistas prorrusos en el este del país.

Alina no ve cerca el fin del conflicto y se entrena ahora para convertirse en francotiradora, una función más peligrosa y pocas veces desempeñada por mujeres.

"Tengo 45 años, ya he vivido mi vida. Después de ocho años de militar, todo lo que me queda es la sed de venganza", asegura.

- Oleksandr, fundar una empresa

Oleksandr tomó las armas en 2014 para luchar contra los separatistas prorrusos. Defendió el aeropuerto de Donetsk y combatió en "casi todas las zonas calientes" hasta 2018.

¿Qué pasó entonces? "Me tomé una pausa para un cigarrillo", dice bromeando. En realidad, terminó en prisión por robar un vehículo.

Cuando Ucrania ofreció a los presos la posibilidad de unirse al ejército en 2024, él la aprovechó. "Y aquí estoy", dice a la AFP este soldado del batallón de asalto Alkatraz.

En su vida soñada, ahora habría fundado una empresa de construcción y sería padre. Todavía piensa a veces en ese sueño, pero al mismo tiempo está convencido de que la paz tardará años en llegar.

Es un sentimiento algo contradictorio para él. "En cierto modo, la guerra también me ha ayudado, porque de otra forma todavía estaría en prisión".

- Oleg, el alpinista

Oleg, de 33 años, era fotoperiodista hasta su movilización el año pasado. Tenía ambiciones profesionales, pero también "deportivas".

Este fan del alpinismo quería conquistar seguir conquistando cimas, especialmente la emblemática montaña suiza del Cervino, explica sonriente.

El nacimiento de sus dos hijos primero y la pandemia del covid-19 lo obligaron a posponer este proyecto, cuenta.

"Y ahora es la guerra", agrega este oficial de prensa militar. Sin embargo, no pierde la paciencia y se muestra convencido de que su momento "llegará".

- Artem, identidad perdida

Artem, un comandante de compañía de la 93ª brigada, no puede contener una risa amarga a la pregunta de qué sueños echó por tierra la invasión rusa.

"Todo quedó aplazado. Quería comprar un apartamento. Quería ser un padre presente para mi hijo", dice el hombre de 42 años.

También la vida social quedó apartada. "Muchos amigos se trasladaron a Europa. Otros están aquí, pero no tengo ocasión de hablar con ellos", agrega.

Este psicólogo que trabajaba en el sector humanitario se unió al ejército desde el comienzo de la invasión. "Había tantas ideas, pero la guerra las ha borrado".

Incluso su identidad previa a la guerra "se ha perdido", asegura este comandante, confiado en poder recuperarla con la paz.

T.Luo--ThChM