Starmer asegura que su gobierno está "fuerte y unido" pese al escándalo del caso Epstein
El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, tras descartar el lunes dimitir por el escándalo Epstein, trató el martes de disipar las dudas sobre su futuro, con una reunión con su gobierno, en el que su gabinete aseguró estar "fuerte y unido".
"El primer ministro agradeció al gabinete político su apoyo. Dijo que son fuertes y están unidos", según un resumen de la reunión ordinaria ministerial de los martes, proporcionado por Downing Street.
Starmer aseguró a los ministros que su gobierno "continuará con su enfoque incansable en las prioridades del pueblo británico, incluida la lucha contra el costo de la vida", añadió el comunicado.
La posición de Starmer parecía precaria el lunes, cuando el líder laborista escocés, Anas Sarwar, exigió su dimisión por haber nombrado en diciembre de 2024 a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, pese a saber que había mantenido vínculos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
La polémica por las últimas revelaciones sobre los vínculos entre Epstein y Mandelson, destituido como embajador en Washington en septiembre de 2025, es la peor crisis del gobierno tras asumir el poder en julio de 2024.
La crisis ha provocado la reciente salida de dos asesores cercanos a Starmer, y otras cabezas podrían caer, como la del secretario del gabinete, el funcionario más alto de la administración pública, según medios británicos.
Pero varios pesos pesados del gobierno se han movilizado para apoyar a Starmer, como quien fue su viceprimera ministra, Angela Rayner, o el ministro de Salud, Wes Streeting, mencionados como posibles sucesores de Starmer.
Los llamados a la marcha de Starmer, expresadas en las filas laboristas, se acallaron el martes, y otras voces influyentes del partido salieron para apoyarlo, como la primera ministra galesa, Eluned Morgan.
El alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, posible rival de Starmer, también expresó su apoyo y llamó a la "estabilidad" en los laboristas.
Como señal de apaciguamiento, Starmer reiteró el martes su confianza en Anas Sarwar, el líder del Partido Laborista en Escocia, que el lunes había pedido su dimisión.
Una próxima publicación de los documentos sobre el proceso de nombramiento y destitución de Mandelson podría reavivar las preguntas sobre el criterio de Starmer y lo que sabía de sus vínculos con Epstein antes de nombrarlo.
E.Lau--ThChM