The China Mail - La vida de las mujeres que luchan en las trincheras del este de Ucrania

USD -
AED 3.673042
AFN 66.000368
ALL 81.8702
AMD 362.466517
ANG 1.790365
AOA 918.000367
ARS 1524.854704
AUD 1.43887
AWG 1.8025
AZN 1.70397
BAM 1.740516
BBD 2.01375
BDT 122.920986
BGN 1.683441
BHD 0.37704
BIF 2997.5
BMD 1
BND 1.279623
BOB 12.012672
BRL 5.220304
BSD 0.999844
BTN 96.860456
BWP 13.821826
BYN 3.011507
BYR 19600
BZD 2.010786
CAD 1.42555
CDF 2310.000362
CHF 0.828895
CLF 0.025103
CLP 991.170396
CNY 6.70455
CNH 6.706675
COP 3273.04
CRC 458.133471
CUC 1
CUP 23.995372
CVE 98.350394
CZK 21.725804
DJF 177.720393
DKK 6.641815
DOP 59.696976
DZD 133.637273
EGP 52.306104
ERN 15
ETB 163.30358
EUR 0.888604
FJD 2.24725
FKP 0.757935
GBP 0.755425
GEL 2.59504
GGP 0.757935
GHS 11.742144
GIP 0.757935
GMD 73.503851
GNF 8794.81726
GTQ 7.640625
GYD 209.141311
HKD 7.847245
HNL 26.843171
HRK 6.694504
HTG 130.925789
HUF 327.630388
IDR 17927
ILS 3.05233
IMP 0.757935
INR 96.15875
IQD 1309.809331
IRR 1746539.000352
ISK 121.920386
JEP 0.757935
JMD 158.282088
JOD 0.70904
JPY 157.816504
KES 129.750385
KGS 87.450384
KHR 4055.388942
KMF 438.00035
KPW 900.000318
KRW 1345.940383
KWD 0.30883
KYD 0.833148
KZT 449.216421
LAK 22458.151269
LBP 89529.691296
LKR 330.631023
LRD 170.963522
LSL 16.71656
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.403012
MAD 9.93361
MDL 17.867027
MGA 4417.588481
MKD 54.802323
MMK 2099.878546
MNT 3598.367683
MOP 8.081321
MRU 39.951768
MUR 48.150378
MVR 15.450378
MWK 1733.663199
MXN 18.20318
MYR 4.085204
MZN 63.910377
NAD 16.717378
NGN 1328.660377
NIO 36.788196
NOK 9.62126
NPR 154.976729
NZD 1.78236
OMR 0.384501
PAB 0.999831
PEN 3.464622
PGK 4.52806
PHP 62.647504
PKR 276.912159
PLN 3.89605
PYG 5849.556144
QAR 3.64447
RON 4.747038
RSD 104.369038
RUB 83.801869
RWF 1480.746469
SAR 3.756424
SBD 8.064852
SCR 13.763408
SDG 601.503676
SEK 10.035475
SGD 1.27945
SHP 0.757461
SLE 24.603667
SLL 20969.491881
SOS 571.400603
SRD 37.811504
STD 20697.981008
STN 21.803457
SVC 8.748081
SYP 13002.000254
SZL 16.713089
THB 33.589038
TJS 9.20325
TMT 3.51
TND 2.979331
TOP 2.40776
TRY 49.139804
TTD 6.77945
TWD 31.844038
TZS 2635.003038
UAH 44.988787
UGX 3989.587737
UYU 40.296887
UZS 11792.713098
VES 865.478038
VND 25985.5
VUV 120.084308
WST 2.780871
XAF 582.886081
XAG 0.016603
XAU 0.000241644828
XCD 2.70255
XCG 1.80192
XDR 0.707052
XOF 582.886081
XPF 106.128696
YER 236.375037
ZAR 16.667455
ZMK 9001.203584
ZMW 19.645988
ZWL 321.999592
SSP 5712.591904
MXV 2.059657
La vida de las mujeres que luchan en las trincheras del este de Ucrania
La vida de las mujeres que luchan en las trincheras del este de Ucrania / Foto: © AFP

La vida de las mujeres que luchan en las trincheras del este de Ucrania

Katerina nunca saca fotos de sus camaradas antes de partir al frente. Considera que trae mala suerte. Tampoco le contó a su madre que va a lo que denomina la "línea cero", pero sí utiliza las redes sociales para intentar mejorar el ánimo de quienes se quedan atrás.

Tamaño del texto:

Ese día, las tres mujeres descansan junto al resto de su compañía en una aldea en el este de Ucrania, antes de una nueva rotación.

Aceptan hablar sobre su vida en el frente, sobre esta guerra que no esperaban y de estos cinco meses que parecen "haber durado años".

Katerina Novakivska, de 29 años, es la subcomandante de una compañía que lleva un mes operando en Donbás, la región industrial del este de Ucrania, que los rusos están tratando de controlar y donde los combates están causando estragos.

Pequeña, morena, delgada y con ojos negros, la joven, originaria de Vinnytsia (centro), acababa de graduarse en la academia del ejército cuando estalló la guerra.

Se encarga en particular del apoyo moral y psicológico de las tropas.

Después del discurso habitual sobre el "ánimo satisfactorio" de los soldados y la legitimidad de su lucha, explica que "lo más difícil para ellos es perder compañeros" y, para ella, distanciarse de los relatos de horror que escucha. "Se confían en mí porque hay tantas cosas que no pueden contar a sus seres queridos", detalla.

Su mayor temor, dice, es ser abandonados -muertos o heridos- en el campo de batalla.

Recuerda un día fatal, el 28 de mayo, en el que once soldados resultaron muertos y unos veinte desaparecidos. En el estruendo del asalto, los hombres desaparecen y nadie puede decir lo que les sucedió.

Ella misma confiesa que su obsesión es ser secuestrada por los rusos, "pero lo he previsto todo", afirma, aludiendo a la posibilidad de suicidarse antes de caer en manos del enemigo.

Tiene una leve cicatriz en la nariz, recuerdo de una explosión en marzo, y en el antebrazo una flor de loto, un tatuaje realizado en 2017 en Volnovakha, una ciudad de la región "que ya no existe, que hoy está ocupada por los rusos".

- Tramos de vida -

En las redes sociales, Iana Pazdri es una mujer bellísima con uñas lacadas y traje militar.

En realidad, es una mujer de 35 años comprometida desde el comienzo de la invasión rusa a Ucrania, que, como todos sus compañeras, no ha visto a su hijo desde hace cinco meses. "Me alisté porque soy patriota, pensé que podría ser útil aquí, y lo soy", detalla sin falsa modestia.

Cuando tiene tiempo, publica en Instagram o Tik Tok pequeños segmentos de la vida militar, donde se la ve conduciendo un blindado o posando con una kalashnikov.

"Algunos soldados vivimos en la 'línea cero', bajo las bombas, y trato de mostrar que se mantiene el ánimo a pesar de todo. Digo a la gente que no tenga miedo, que el ejército hace todo lo posible para defender el país", destaca.

"Pero honestamente, a veces es difícil", admite, aunque afirma haber encontrado "una familia" en el ejército.

Decenas de soldados mueren cada día en el frente del este de Ucrania, donde las fuerzas rusas realizaron importantes avances en mayo y junio, apoderándose prácticamente de toda la región de Lugansk.

Desde entonces, el frente no evolucionó realmente, pero los combates de artillería son feroces e incesantes.

- Línea Cero -

Por su parte, Karina conduce su VBCI (vehículo blindado de combate de infantería) hacia las líneas del frente.

La joven, también mecánica, indica que al principio tuvo dificultades para acostumbrarse a la visión distorsionada y limitada del entorno exterior desde el puesto de conducción y a la pesadez del vehículo.

Esta exobrera en una fábrica textil, de origen tayiko, firmó en 2020 con el ejército un contrato de dos años.

"Cuando estás en las posiciones, es difícil pensar en los camaradas, esperar que nadie muera o resulte herido, que los disparos no se abatan sobre ti", cuenta.

Su marido, que se quedó en casa, la vio irse a la guerra con angustia. "Pero nadie me dice qué hacer", subraya.

Sin embargo, a Karina aún le resulta difícil llamar a su madre. "No le digo que estoy en la línea cero para no angustiarla más", comenta.

Karina no se hace ilusiones, la guerra no terminará rápidamente. "Los rusos ya conquistaron una buena parte" en Ucrania, dice.

"En cualquier caso, venceremos. No tenemos derecho a perder", añade Iana quien, después de la guerra, se trasladará al Caribe y a Sudamérica.

"Necesito que mis sueños se hagan realidad. Creo que lo merezco", resume sonriente.

B.Carter--ThChM