The China Mail - Las "celdas de sal" o el horror insólito de una cárcel siria

USD -
AED 3.672504
AFN 66.000368
ALL 81.708779
AMD 361.738976
ANG 1.790365
AOA 917.000367
ARS 1524.875041
AUD 1.44321
AWG 1.8025
AZN 1.70397
BAM 1.737022
BBD 2.009681
BDT 122.678627
BGN 1.683441
BHD 0.376127
BIF 3010.346818
BMD 1
BND 1.277055
BOB 11.988987
BRL 5.210804
BSD 0.997824
BTN 96.669479
BWP 13.794573
BYN 3.005462
BYR 19600
BZD 2.00675
CAD 1.42495
CDF 2310.000362
CHF 0.8304
CLF 0.025096
CLP 990.920396
CNY 6.70455
CNH 6.712104
COP 3308.76149
CRC 457.213908
CUC 1
CUP 23.946889
CVE 97.930636
CZK 21.719304
DJF 177.681069
DKK 6.642604
DOP 59.576358
DZD 133.728851
EGP 52.20214
ERN 15
ETB 162.975798
EUR 0.88815
FJD 2.24725
FKP 0.755904
GBP 0.756974
GEL 2.60504
GGP 0.755904
GHS 11.718993
GIP 0.755904
GMD 73.503851
GNF 8777.476797
GTQ 7.625561
GYD 208.721524
HKD 7.847404
HNL 26.788934
HRK 6.696704
HTG 130.662996
HUF 327.440388
IDR 17888.5
ILS 3.05233
IMP 0.755904
INR 96.325504
IQD 1307.16284
IRR 1746539.503816
ISK 121.930386
JEP 0.755904
JMD 157.964386
JOD 0.70904
JPY 157.840385
KES 129.517297
KGS 87.450384
KHR 4047.24899
KMF 438.00035
KPW 900.000318
KRW 1343.190383
KWD 0.30883
KYD 0.831476
KZT 448.314756
LAK 22413.073405
LBP 89353.168436
LKR 329.979129
LRD 170.620365
LSL 16.683601
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.390159
MAD 9.913406
MDL 17.831165
MGA 4408.721524
MKD 54.687153
MMK 2099.554486
MNT 3597.321137
MOP 8.065101
MRU 39.872996
MUR 48.150378
MVR 15.460378
MWK 1730.183401
MXN 18.161204
MYR 4.084904
MZN 63.903729
NAD 16.683601
NGN 1330.790377
NIO 36.715662
NOK 9.618604
NPR 154.671167
NZD 1.780469
OMR 0.383712
PAB 0.997824
PEN 3.457791
PGK 4.518851
PHP 62.583504
PKR 276.36618
PLN 3.89575
PYG 5837.737022
QAR 3.637106
RON 4.741904
RSD 104.338559
RUB 83.307429
RWF 1477.774324
SAR 3.775674
SBD 8.078071
SCR 13.73871
SDG 601.503676
SEK 10.040104
SGD 1.278704
SHP 0.75503
SLE 24.603667
SLL 20969.491881
SOS 570.273991
SRD 37.811504
STD 20697.981008
STN 21.759403
SVC 8.730405
SYP 13002.000254
SZL 16.680137
THB 33.503646
TJS 9.184777
TMT 3.5
TND 2.973311
TOP 2.40776
TRY 49.127504
TTD 6.765842
TWD 31.821804
TZS 2629.246414
UAH 44.897287
UGX 3981.526711
UYU 40.21493
UZS 11768.728629
VES 865.47815
VND 25985.5
VUV 119.833605
WST 2.788681
XAF 582.588484
XAG 0.016565
XAU 0.000241497186
XCD 2.70255
XCG 1.798304
XDR 0.707052
XOF 582.588484
XPF 105.919446
YER 236.303589
ZAR 16.65505
ZMK 9001.203584
ZMW 19.606554
ZWL 321.999592
SSP 5712.591584
MXV 2.054907
Las "celdas de sal" o el horror insólito de una cárcel siria
Las "celdas de sal" o el horror insólito de una cárcel siria / Foto: © AFP

Las "celdas de sal" o el horror insólito de una cárcel siria

Cuando un carcelero sirio lo introdujo a empujones en una celda mal iluminada, Abdo se encontró con los pies hundidos en lo que parecía ser una montaña de sal. Un elemento insólito que escondía dentro todo el horror del conflicto.

Tamaño del texto:

Aquel día de invierno de 2017, este joven sirio llevaba ya dos años encerrado en la cárcel más grande y célebre del país, la de Sednaya, cerca de Damasco.

Como llevaba tiempo sin apenas probar la sal en la comida de rancho que le servían en prisión, rápidamente se llevó a la boca un puñado, con avidez.

Poco después se llevó una macabra sorpresa, al tropezar con un cadáver demacrado y semienterrado en la sal. Al poco, Abdo se encontró con otros dos cuerpos, deshidratados por el mineral.

Entonces supo que se encontraba en lo que los presos sirios llaman las "celdas de sal", una suerte de mortuorios muy básicos concebidos para preservar los cuerpos, a falta de morgues refrigeradas.

El método se remonta a los embalsamadores del antiguo Egipto, y encontró su versión moderna en la Siria de Bashar al Asad, superada por las matanzas perpetradas a escala industrial en las cárceles.

Por primera vez, las celdas de sal aparecen descritas en detalle en un informe que sacará en breve la Asociación de Presos y Desaparecidos en la Prisión de Sednaya (ADMSP).

En una investigación adicional y en entrevistas realizadas con personas que estuvieron allí detenidas, la AFP averiguó que en la prisión de Sednaya se crearon al menos dos celdas de sal.

Abdo, un hombre de la ciudad de Homs, que ahora tiene 30 años y vive en el este de Líbano, pidió que no se publique su verdadero nombre por miedo a represalias contra él y su familia.

Cuenta en su pequeño apartamento alquilado que a él lo enviaron a la celda de sal a la espera de comparecer ante un tribunal militar.

"Mi primer pensamiento fue: ¡que Dios los castigue! Tienen aquí toda esta sal, y no la usan para ponerla en nuestra comida". "Luego choqué con algo frío. Era una pierna".

- "Mi corazón murió" -

Unas 100.000 personas han muerto en las cárceles del régimen sirio desde 2011, una quinta parte del balance total de muertos en el conflicto iniciado aquel año, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), una oenegé con sede en el Reino Unido.

Abdo describe la celda de sal en la primera planta del edificio, de color rojo, como una habitación rectangular de seis metros por ocho, con un retrete en una esquina.

"Pensé que mi destino era ser ejecutado", dice recordando cómo se acurrucó en una esquina, gritando y recitando versículos del Corán.

El guardia lo condujo finalmente ante el tribunal. Al salir de la celda, vio una pila de bolsas con cadáveres dentro, junto a la puerta.

Al igual que miles de compatriotas, Abdo fue encarcelado bajo acusaciones de "terrorismo". Quedó en libertad en 2020, y asegura que la experiencia lo marcó de por vida.

"Ha sido lo más duro que he vivido nunca. Mi corazón murió en Sednaya. Si alguien me anunciara ahora mismo la muerte de mi hermano, no sentiría nada", dice.

Desde el inicio del conflicto se cree que pasaron por la prisión de Sednaya unas 30.000 personas. Sólo 6.000 recobraron la libertad.

Los demás están considerados en su mayoría como oficialmente desaparecidos, y es que los certificados de defunción raramente llegan a las familias, a menos que éstas paguen unos sobornos exorbitados, en lo que se ha convertido en un auténtico sistema de extorsión.

La AFP entrevistó a otro ex prisionero, Moatasem Abdel Sater, que habla de una experiencia similar en 2014, en otra celda de cuatro metros por cinco, también en la primera planta y sin retrete.

En su casa en la ciudad turca de Reyhanli, este hombre de 42 años se recuerda a sí mismo encima de una espesa capa de sal como la que se usa para evitar que se forme hielo en invierno en las carreteras.

"Miré a mi derecha y había cuatro o cinco cadáveres", dice. "Se parecían un poco a mí", dice Moatasem, que describe cómo sus extremidades esqueléticas y su piel cubierta de sarna le hacían pensar en su propio cuerpo desnutrido. "Parecía que hubieran sido momificados".

Dice que todavía se pregunta por qué lo llevaron a aquel mortuorio el día de su liberación, el 27 de mayo de 2014, aunque cree que "fue tal vez para asustarnos".

- Sednaya, un agujero negro -

La ADMSP, tras una investigación sobre Sednaya, fechó la apertura de la primera celda de sal en 2013, uno de los años más sangrientos del conflicto.

"Hallamos que al menos se usaron dos celdas de sal para los cadáveres de quienes murieron por torturas, enfermedad o hambre", dijo en una entrevista en la ciudad turca de Gaziantep el cofundador de la asociación, Diab Serriya.

Lo que no se sabe es si esas celdas siguen existiendo hoy día.

Serriya explica que cuando un detenido moría, en general se dejaba su cuerpo dentro de la celda, junto con sus compañeros, entre dos y cinco días. Sólo entonces se le llevaba a la celda de sal, donde los cuerpos se acumulaban hasta que había suficientes como para llevarlos en un camión.

El siguiente paso era un hospital militar, donde se expedían los certificados de defunción, en general por "ataque al corazón". Por último eran enterrados de forma colectiva.

Las celdas de sal tenían por tanto el objetivo de "preservar los cuerpos, contener el hedor", y "proteger a los guardianes y el personal de la prisión de bacterias e infecciones", apunta Serriya.

"La sal tiene la capacidad de deshidratar cualquier tejido vivo, al reducir la cantidad de agua", de manera que "puede usarse para ralentizar considerablemente el proceso de descomposición", dice a AFP el profesor de anatomía Joy Balta, de Estados Unidos, que ha publicado trabajos sobre las técnicas de preservación del cuerpo humano.

En el Egipto antiguo, el proceso de momificación incluía la inmersión del cuerpo en un mineral salino llamado natrón.

El informe de la ADMSP es el estudio más ambicioso hasta la fecha sobre la prisión de Sednaya, e incluye información detallada de la prisión y de cómo el trabajo se repartía entre diferentes unidades del ejército.

"El régimen quiere que Sednaya sea un agujero negro. A nadie se le permite saber nada", dice Serriya. Y añade que "si alguna vez hay una transición política en Siria, queremos que Sednaya se convierta en un museo, como Auschwitz".

La guerra siria declinó en los tres últimos años, aunque tanto Asad como la prisión que se convirtió en el símbolo de su implacable represión siguen ahí.

Los horrores de la guerra siguen emergiendo, a medida que los supervivientes residentes en el extranjero cuentan sus historias personales, mientras las investigaciones por parte de tribunales extranjeros arrojan luz sobre los hechos.

Los prisioneros recuerdan que más allá de la tortura y la enfermedad, su mayor tormento fue el hambre. Moatasem cuenta por ejemplo que entró en la cárcel en 2011 pesando 98 kilos, y salió con apenas 42.

Los ex presidiarios ven como una ironía macabra que la sal formara parte de la maquinaria del horror.

El trigo, el arroz y las patatas que comían se cocinaban siempre sin sal, una carencia que puede causar náuseas, mareos, agujetas y, en caso de privación total de este alimento, estado comatoso y muerte.

Q.Moore--ThChM