The China Mail - El trauma perdura para los supervivientes del sismo en Turquía

USD -
AED 3.673042
AFN 63.503991
ALL 82.403989
AMD 368.150403
ANG 1.790403
AOA 918.000367
ARS 1465.449815
AUD 1.42747
AWG 1.8025
AZN 1.70397
BAM 1.705709
BBD 2.013483
BDT 122.708482
BGN 1.69088
BHD 0.37702
BIF 2985
BMD 1
BND 1.290663
BOB 6.90816
BRL 5.152304
BSD 0.999721
BTN 94.239742
BWP 13.585663
BYN 2.777729
BYR 19600
BZD 2.010527
CAD 1.41808
CDF 2280.000362
CHF 0.807795
CLF 0.02293
CLP 902.460396
CNY 6.769604
CNH 6.77389
COP 3452.68
CRC 453.506829
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.403894
CZK 21.091104
DJF 177.720393
DKK 6.516504
DOP 58.403884
DZD 133.34504
EGP 49.986489
ERN 15
ETB 158.37504
EUR 0.8723
FJD 2.235504
FKP 0.755711
GBP 0.756332
GEL 2.650391
GGP 0.755711
GHS 11.22504
GIP 0.755711
GMD 73.503851
GNF 8775.000355
GTQ 7.625892
GYD 209.119888
HKD 7.83843
HNL 26.68504
HRK 6.5697
HTG 130.583803
HUF 306.820388
IDR 17826.3
ILS 2.958195
IMP 0.755711
INR 94.330504
IQD 1310
IRR 1375000.000352
ISK 125.530386
JEP 0.755711
JMD 157.959917
JOD 0.70904
JPY 161.30504
KES 129.403801
KGS 87.450384
KHR 4010.00035
KMF 429.503794
KPW 900.00035
KRW 1527.650383
KWD 0.30793
KYD 0.833035
KZT 487.855928
LAK 22055.000349
LBP 89550.000349
LKR 333.641485
LRD 182.150382
LSL 16.405039
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.375039
MAD 9.225039
MDL 17.654036
MGA 4200.000347
MKD 53.732839
MMK 2099.479867
MNT 3580.422334
MOP 8.070939
MRU 40.060379
MUR 47.850378
MVR 15.450378
MWK 1737.000345
MXN 17.33726
MYR 4.137904
MZN 63.910377
NAD 16.403727
NGN 1360.440377
NIO 36.610377
NOK 9.69935
NPR 150.787532
NZD 1.745079
OMR 0.384983
PAB 0.999725
PEN 3.384039
PGK 4.38775
PHP 60.716504
PKR 278.325038
PLN 3.71375
PYG 6138.96617
QAR 3.640504
RON 4.568104
RSD 102.170373
RUB 73.103247
RWF 1464
SAR 3.74824
SBD 8.061424
SCR 13.683262
SDG 600.503676
SEK 9.590705
SGD 1.292404
SHP 0.746601
SLE 24.750371
SLL 20969.503664
SOS 571.503662
SRD 37.402504
STD 20697.981008
STN 21.4
SVC 8.747449
SYP 110.532098
SZL 16.403649
THB 32.890369
TJS 9.272075
TMT 3.5
TND 2.91175
TOP 2.40776
TRY 46.458745
TTD 6.779085
TWD 31.715038
TZS 2630.985038
UAH 44.909735
UGX 3638.520172
UYU 39.96965
UZS 12005.000334
VES 606.63266
VND 26310
VUV 118.132932
WST 2.751795
XAF 572.078806
XAG 0.015159
XAU 0.000239
XCD 2.70255
XCG 1.801643
XDR 0.703697
XOF 565.000332
XPF 104.250363
YER 238.603589
ZAR 16.429065
ZMK 9001.203654
ZMW 17.919703
ZWL 321.999592
El trauma perdura para los supervivientes del sismo en Turquía
El trauma perdura para los supervivientes del sismo en Turquía / Foto: © AFP

El trauma perdura para los supervivientes del sismo en Turquía

Algunos apenas duermen o temen los espacios interiores. Otros han desarrollado un intenso miedo a las montañas que antes les proporcionaban consuelo y bienestar.

Tamaño del texto:

En el sur de Turquía, a los pies del acantilado que domina Antakya, la angustia y el malestar atormentan todavía a los supervivientes del terremoto que provocó al menos 50.000 muertos en febrero.

Este sentimiento de angustia no los abandona desde la noche del 6 de febrero, en la que perdieron todo: casa, familia y, en muchos casos, el empleo.

Cuma Zobi conoce bien esta sensación. Este agente de seguridad de 38 años se despertó a causa de las enormes rocas que se preocipitaron sobre su casa.

La pequeña construcción de ladrillo ofrece ahora un enorme agujero a modo de puerta.

Su vehículo quedó sepultado por las piedras y tres de sus hijos, ensangrentados, tuvieron que salir a rastras de su habitación tras el temblor, ocurrido antes del amanecer.

Rocas de mayor tamaño se desprendieron después por el efecto de la lluvia o de las múltiples réplicas de la sacudida inicial.

"Nadie se atreve a entrar a una casa", explica Zobi frente a la suya, destrozada. "Incluso si duermes en una tienda, vuelves a pensar en ello, le das vueltas, hasta en sueños. Será difícil librarse de este miedo", afirma.

- "Estrés agudo" -

El psiquiatra Eralp Turk intenta curar esos traumas recorriendo voluntariamente la zona siniestrada, con un botiquín de medicamentos y una libreta en la que anota las angustias de sus pacientes.

Es uno de los miles de voluntarios que acudieron a Antakya, la antigua Antioquía, golpeada como ninguna otra ciudad por la peor catástrofe ocurrida en la Turquía moderna.

El treintañero visita a una quincena de personas cada día, a partir de una lista suministrada por los servicios sociales de la provincia.

Algunos damnificados se sienten inhibidos de abrirse ante un desconocido.

"Yo no insisto. Sólo propongo", dice Eralp Turk al volante de su coche.

"Los síntomas más habituales son el estrés agudo, la tristeza y la reactivación de antiguos problemas psiquiátricos", explica.

"Pero cada catástrofe es distinta. Cada región y sus habitantes tienen sus especifidades. La cultura y las tradiciones desempeñan también un papel", agrega.

- "Irascibles o agresivos" -

La montaña que Nuriye Dagli adoraba se ha convertido en una fuente de estrés desde que el desprendimiento de sus rocas casi le cuesta la vida.

"Fuimos una familia afortunada", explica la mujer de 67 años en de las tiendas donde vive ahora la mayoría de habitantes de la región.

"Nos sentábamos al pie de la montaña, los niños jugaban", lamenta. "Incluso cuando estaba sola, no tenía miedo".

Pero eso quedó atrás. "Un psiquiatra vino una vez. Creo que ayudó", matiza la mujer, sin demasiada convicción.

Aysen Yilmaz, un trabajador social, serpentea también entre los poblados de tiendas que se han levantado en la región.

Su conclusión es amarga: todas las personas que le han consultado presentan los síntomas propios de un estado de estrés postraumático.

"Algunos dicen tener problemas de sueño o de apetito, otros se volvieron muy irascibles o agresivos", explica. "Todos estos síntomas son problemas de estrés postraumático".

Sevgi Dagli canaliza toda su energía ocupándose de su bebé, nacido 15 días antes de la catástrofe.

La joven madre, de 22 años, dice que no puede compartir sus emociones. "Me lo guardo todo para mí", dice mirando a su pequeño.

Ahora piensa en marcharse de la zona, porque "cuantos más escombros se retiran, más polvoriento se vuelve el aire".

"Supongo que no es bueno para la salud", dice tras un silencio. "Me parece que en realidad ya no sabemos ni lo que hacemos".

M.Chau--ThChM