The China Mail - Caracas, "edén" de los colibríes

USD -
AED 3.672497
AFN 64.99979
ALL 80.742224
AMD 360.119907
ANG 1.789785
AOA 918.000449
ARS 1547.512201
AUD 1.427114
AWG 1.8
AZN 1.695151
BAM 1.737338
BBD 2.013458
BDT 124.459802
BGN 1.747831
BHD 0.37735
BIF 3010
BMD 1
BND 1.277909
BOB 12.120755
BRL 5.460101
BSD 0.999711
BTN 94.558763
BWP 13.724402
BYN 2.982914
BYR 19600
BZD 2.010562
CAD 1.39706
CDF 2315.000267
CHF 0.816503
CLF 0.02453
CLP 965.430226
CNY 6.67355
CNH 6.67376
COP 3229.36
CRC 454.091218
CUC 1
CUP 23.992112
CVE 98.896657
CZK 21.61525
DJF 177.720122
DKK 6.65239
DOP 60.604398
DZD 135.956026
EGP 54.717302
ERN 15
ETB 164.071845
EUR 0.88999
FJD 2.244198
FKP 0.745268
GBP 0.741965
GEL 2.600226
GGP 0.745268
GHS 11.631305
GIP 0.745268
GMD 74.000096
GNF 8855.000058
GTQ 7.639521
GYD 209.448686
HKD 7.84505
HNL 26.868429
HRK 6.76901
HTG 130.971046
HUF 322.693501
IDR 18110.4
ILS 3.153899
IMP 0.745268
INR 94.51575
IQD 1515.529716
IRR 1883408.502243
ISK 121.579569
JEP 0.745268
JMD 158.455068
JOD 0.709015
JPY 158.401996
KES 129.920112
KGS 87.450166
KHR 4064.827605
KMF 440.999835
KPW 899.999961
KRW 1341.484997
KWD 0.310805
KYD 0.833041
KZT 451.807175
LAK 22506.673299
LBP 89519.744527
LKR 332.641939
LRD 169.939285
LSL 16.455617
LTL 2.952739
LVL 0.60489
LYD 6.409977
MAD 9.765444
MDL 17.929301
MGA 4515.192027
MKD 54.78946
MMK 2099.52083
MNT 3598.087189
MOP 8.077598
MRU 40.663904
MUR 47.090014
MVR 15.455015
MWK 1733.399066
MXN 18.60899
MYR 4.071298
MZN 63.910474
NAD 16.455325
NGN 1346.42026
NIO 36.784529
NOK 9.29659
NPR 151.29402
NZD 1.778304
OMR 0.384501
PAB 0.999773
PEN 3.450426
PGK 4.485918
PHP 63.345497
PKR 276.534117
PLN 3.904405
PYG 6061.763543
QAR 3.644609
RON 4.754098
RSD 104.67979
RUB 81.801499
RWF 1471.012787
SAR 3.756339
SBD 8.051718
SCR 13.701544
SDG 601.500853
SEK 9.731575
SGD 1.27865
SHP 0.745545
SLE 22.909978
SLL 20969.504398
SOS 571.349894
SRD 37.563974
STD 20697.981008
STN 21.763752
SVC 8.747096
SYP 13001.999685
SZL 16.44674
THB 33.593497
TJS 9.221818
TMT 3.51
TND 2.979449
TOP 2.40776
TRY 50.043203
TTD 6.776725
TWD 32.836099
TZS 2649.998018
UAH 45.52523
UGX 4104.021853
UYU 40.19489
UZS 11886.139647
VES 890.0366
VND 25704.5
VUV 119.472328
WST 2.779309
XAF 583.794901
XAG 0.019139
XAU 0.000246069955
XCD 2.70255
XCG 1.801579
XDR 0.707052
XOF 583.794901
XPF 105.938734
YER 236.175008
ZAR 16.39546
ZMK 9001.202271
ZMW 20.274394
ZWL 321.999592
SSP 5745.96484
MXV 2.094656
Caracas, "edén" de los colibríes
Caracas, "edén" de los colibríes / Foto: © AFP

Caracas, "edén" de los colibríes

De niña, Enma Pescador se sentaba con su abuela a contemplar los colibríes que chupaban flores en el patio de su casa en el interior de Venezuela. Ahora recibe a cientos en su jardín en Caracas, considerada un "edén" para estas aves.

Tamaño del texto:

Ella ha visto al menos 26 de las 35 especies identificadas en Caracas y sus adyacencias desde que comenzó a poner bebederos hace unos 10 años, inspirada en aquellas tardes con su abuela.

La escena es surrealista: bandadas de colibríes, que se desplazan a entre 50 y 120 km/h, se apoderan del espacio. Son tantos que el zumbido que emiten al batir las alas se escucha nítido.

Los bebederos se llenan de veloces aleteos azulados, violeta, verde, naranja, cobrizos, fucsia, rojizos... Sus tonalidades varían según la luz que reciben.

Suelen darse feroces peleas entre estos pequeñines territoriales cuyos desafiantes movimientos los asemejan a diminutos aviones caza.

Pero conforme se acerca la noche se concentran más en alimentarse.

Unas 100 especies han sido documentadas en Venezuela, según el naturalista Alberto Blanco Dávila, de los jardines ecológicos Topotepuy, donde estudian su comportamiento y los reciben en bebederos.

Pescador, que se inició en la fotografía con una cámara de su hijo, ha captado momentos tan íntimos como una madre alimentando a su cría, que comparte en su cuenta en Instagram con más de 12.000 seguidores.

En promedio, destina unos tres kilos de azúcar por día que mezcla con agua y deposita en múltiples bebederos. De un kilo obtiene cinco litros de néctar y en los meses de migraciones, que van de mayo a julio, duplica la cantidad.

Los mantiene limpios para evitar la proliferación de hongos nocivos, y es cuidadosa en la preparación del néctar, del que necesitan tomar tanto como puedan sobretodo en la tarde, el momento de mayor frenesí.

Con un metabolismo 77 veces superior al de un humano promedio, gastan tanta energía durante el día, que por la noche entran en un estado de "sueño profundo" o "entorpecimiento", semejante a una hibernación de "muy corta duración", detalla Blanco Dávila.

Pescador, una ama de casa que se dedicó al jardín cuando sus hijos emigraron, ha rechazado su oferta de llevarla fuera de Venezuela. "Esto no lo tendré en ningún otro lugar", dice sonriente.

- Caos vs. naturaleza -

Es ensordecedor el bullicio de la ciudad que irrumpe en el apartamento de Tomás Fernández, pero no impide que los colibríes lleguen a los bebederos que dispuso en el balcón y las ventanas de la cocina y su habitación.

Fernández, un chef de 55 años que recibe unos 20 ejemplares por día de cuatro especies, describe Caracas como un "la ciudad de los colibríes".

Blanco Dávila explica que Caracas es "una de las ciudades más biodiversas del mundo", pese al caos y el ruido.

De hecho, en Topotepuy, un jardín privado de 554 hectáreas, que conserva la última "isla" de bosque nublado al sureste de Caracas, han sido documentadas 22 especies.

"Tienes demasiados ecosistemas", remarca Fernández, que con los años se ha vuelto un conocedor de estas aves. "Selva nublada, selva lluviosa, pre páramos en (el cerro) El Ávila, zona xerófita en (la costera) La Guaira, además de un valle".

Todo alrededor de Fernández, amigo de Pescador y también dedicado a la fotografía de naturaleza, refleja su conexión con los colibríes: fotos y esculturas de madera de bambú hechas por él están regadas por su apartamento.

Su relación con los "tucusitos", como también se conocen en Venezuela, comenzó de manera fortuita en 2009 luego de renunciar a su trabajo como chef principal en un lujoso hotel. Empezó en el jardín de su mamá, adonde llegaban por centenares, y ahora recreó en su apartamento un pequeño hábitat con ramas secas, claves para que puedan posarse.

La colocación de bebederos, no obstante, divide opiniones, pues algunos ornitólogos advierten que puede modificar los hábitos de los colibríes y afectar su rol polinizador.

"Un colibrí puede visitar en el bosque normal entre 1.000 a 2.000 flores diarias para alimentarse", apunta Blanco Dávila, que considera que los bebederos representan "solo un complemento más" a una dieta que incluye ciertos insectos.

"No se está perturbando o no se está cortando su función de polinizadores, ellos siguen polinizando".

E.Lau--ThChM