The China Mail - Esperanzas e incertidumbres sobre futuros santuarios en altamar

USD -
AED 3.6725
AFN 65.502842
ALL 81.094249
AMD 367.010198
AOA 917.999948
ARS 1496.5043
AUD 1.419044
AWG 1.8
AZN 1.701473
BAM 1.698082
BBD 2.013388
BDT 123.748665
BHD 0.37705
BIF 2993.5
BMD 1
BND 1.282721
BOB 12.140997
BRL 5.144799
BSD 0.999661
BTN 95.402354
BWP 13.59386
BYN 2.946335
BYR 19600
BZD 2.010558
CAD 1.406525
CDF 2259.999942
CHF 0.809015
CLF 0.023172
CLP 914.959869
CNY 6.75355
CNH 6.74786
COP 3209.21
CRC 453.294437
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.14987
CZK 20.958022
DJF 177.720121
DKK 6.48108
DOP 58.398196
DZD 132.91995
EGP 50.175998
ERN 15
ETB 159.850009
EUR 0.86705
FJD 2.21295
FKP 0.744372
GBP 0.74335
GEL 2.614979
GGP 0.744372
GHS 11.715012
GIP 0.744372
GMD 74.000352
GNF 8785.000123
GTQ 7.624786
GYD 209.283851
HKD 7.84265
HNL 26.859963
HRK 6.533698
HTG 130.702044
HUF 312.9895
IDR 17969.55
ILS 3.01182
IMP 0.744372
INR 95.09755
IQD 1310
IRR 1375125.000185
ISK 122.939717
JEP 0.744372
JMD 158.061071
JOD 0.709005
JPY 157.671501
KES 129.395489
KGS 87.449965
KHR 4050.000022
KMF 428.000189
KRW 1427.704216
KWD 0.30945
KYD 0.833048
KZT 470.925816
LAK 22599.99968
LBP 89550.000043
LKR 335.639928
LRD 181.275026
LSL 16.530424
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.365044
MAD 9.322007
MDL 17.498774
MGA 4294.999872
MKD 53.358253
MMK 2099.666537
MNT 3584.299321
MOP 8.076177
MRU 40.10993
MUR 46.490195
MVR 15.459719
MWK 1737.000231
MXN 17.25567
MYR 4.087702
MZN 63.902654
NAD 16.530138
NGN 1363.409843
NIO 36.786858
NOK 9.543898
NPR 152.645928
NZD 1.700665
OMR 0.384499
PAB 0.999679
PEN 3.394499
PGK 4.419738
PHP 60.995026
PKR 277.825012
PLN 3.72429
PYG 5960.417273
QAR 3.64575
RON 4.551202
RSD 101.747997
RUB 80.627818
RWF 1468
SAR 3.744229
SBD 8.071156
SCR 13.418611
SDG 600.48286
SEK 9.519985
SGD 1.281755
SLE 24.449939
SOS 571.294616
SRD 37.890993
STD 20697.981008
STN 21.6
SVC 8.747406
SZL 16.53019
THB 33.249974
TJS 9.226809
TMT 3.5
TND 2.941042
TRY 47.566976
TTD 6.786945
TWD 32.410101
TZS 2654.997951
UAH 44.700157
UGX 3743.738008
UYU 40.277314
UZS 12013.999905
VES 736.151801
VND 26263.5
VUV 119.143808
WST 2.732216
XAF 569.520824
XAG 0.016817
XAU 0.000246
XCD 2.70255
XCG 1.801662
XDR 0.709108
XOF 567.49623
XPF 104.050191
YER 238.397375
ZAR 16.38125
ZMK 9001.200601
ZMW 18.915752
ZWL 321.999592
Esperanzas e incertidumbres sobre futuros santuarios en altamar
Esperanzas e incertidumbres sobre futuros santuarios en altamar / Foto: © AFP/Archivos

Esperanzas e incertidumbres sobre futuros santuarios en altamar

¿Cómo proteger las reservas marinas alejadas de las costas? El nuevo tratado sobre aguas internacionales o la altamar permitirá crear santuarios vitales para los océanos, pero todavía subsisten muchos interrogantes.

Tamaño del texto:

- ¿Qué santuarios? -

El texto adoptado este lunes en la ONU prevé crear santuarios en zonas con recursos marinos particularmente frágiles o importantes para especies en peligro en aguas internacionales.

La biodiversidad es una prioridad "pero no es el único criterio importante", explica a la AFP Minna Epps, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que recuerda las "funciones ecológicas", como las de los lugares propicios para la proliferación de plancton.

Por ejemplo, el "domo de calor" frente a Costa Rica, donde cada año la subida a la superficie del agua de las profundidades, rica en nutrientes, provoca una explosión de algas, primer eslabón de una cadena alimentaria que produce un hábitat acogedor, en particular para las ballenas azules.

"No solo hay que proteger un tipo de ecosistemas", dice por su parte Liz Karan, de la ONG Pew Charitable Trusts, que pone de relieve la importancia de una "red" de santuarios para proteger las especies migratorias. Idealmente, una red conectada a santuarios marinos de zonas costeras.

Según estos criterios, científicos y ONG ya han identificado una decena de potenciales áreas marinas.

Esto incluye, además del "domo de calor", la cadena de montes submarinos Emperador, que prolonga el archipiélago de Hawái en el Pacífico, "la ciudad perdida" del Atlántico con sus decenas de chimeneas hidrotérmicas y el Mar de los Sargazos.

O las dorsales de Nazca y de Salas y Gómez, frente a las costas de Perú y Chile, que podrían ser unos de los primeros santuarios en ver la luz.

- ¿Para cuándo las primeras zonas protegidas? -

No antes de varios años.

"Cuatro años sería muy optimista. Lo más realista son cinco o seis años, desgraciadamente", dice Glen Wright, investigador del Instituto de Desarrollo Sostenible y de Relaciones Internacionales (Iddri), mientras que Minna Epps no cree que ocurra antes de 2027.

Tras su adopción, para poder entrar en vigor el tratado debe ser firmado y ratificado por 60 países. Solo después se podrá convocar una reunión de la conferencia de las partes (COP), que es la única habilitada para crear un santuario a propuesta de uno o varios estados. Hasta ahora, son sobre todo las ONG las que promueven su creación.

Solo Chile prevé un proyecto formal en Nazca y Salas y Gómez.

- Objectivo 30x30 -

Aunque pasarán varios años para que una zona protegida vea la luz, este tratado es esencial para lograr el objetivo que han establecido los gobiernos de proteger el 30% de las tierras y los océanos del planeta para 2030.

Sin tratado, "no lograremos el objetivo de 30x30. Es tan simple como eso", dice Jessica Battle, de WWF.

Pero dado lo apretado del calendario, "la contribución" del tratado para este objetivo "podría ser limitada", alerta Glen Wright.

- ¿Qué protección? -

Tanto en la tierra como en el mar, los grados de protección de las reservas varían.

En altamar, "me cuesta imaginar cómo proteger de manera estricta grandes extensiones", dice Wright, quien cree que es más "viable" crear pequeñas zonas con restricciones máximas (como la prohibición total de actividades) y otras con medidas temporales, para proteger, por ejemplo, reproducción y migración de algunas especies.

- ¿Vigilar y llevar a cabo? -

Difícil imaginar una policía internacional que patrulle inmensas extensiones en mitad del océano. Por eso los expertos proponen recurrir a la tecnología para proteger dichas zonas protegidas, en particular mediante satélites.

"La belleza de la altamar es que se necesita mucha energía para ir hasta allí" y los barcos están equipados de transmisores que los identifican, lo que permite "seguir sus movimientos", comenta Jessica Battle.

Eso permite detectar una actividad no autorizada, como ya hace la fundación Global Fishing Watch al monitorear las actividades de pesca.

Para que los santuarios no queden en papel mojado, hay que definir cómo financiar la vigilancia y cómo obligar al infractor a cumplir las reglas.

El tratado subraya que los estados son responsables de las actividades en altamar de las embarcaciones que llevan su bandera. Pero es necesario que el estado en cuestión lo haya firmado.

El texto prevé también un mecanismo de "conformidad" que todavía debe ser definido.

"Si hay pruebas de que un estado ha proporcionado un pabellón a un barco que no respeta una zona marina protegida, podría ser estudiado en la COP. A los estados no les gusta ser criticados a nivel internacional", confía Battle.

Z.Huang--ThChM