The China Mail - La lluvia por encargo, un viejo sueño de la humanidad

USD -
AED 3.672496
AFN 64.000312
ALL 81.375207
AMD 370.000033
ANG 1.789884
AOA 917.99991
ARS 1387.750048
AUD 1.380415
AWG 1.80125
AZN 1.706512
BAM 1.65949
BBD 2.021101
BDT 122.963617
BGN 1.668102
BHD 0.379212
BIF 2989.432289
BMD 1
BND 1.270424
BOB 6.911825
BRL 4.924104
BSD 1.003486
BTN 94.642615
BWP 13.42776
BYN 2.824803
BYR 19600
BZD 2.018207
CAD 1.363965
CDF 2316.000067
CHF 0.778902
CLF 0.022783
CLP 896.690128
CNY 6.81125
CNH 6.80535
COP 3726.81
CRC 457.86322
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.949929
CZK 20.705597
DJF 178.693485
DKK 6.359702
DOP 59.788646
DZD 132.187964
EGP 52.721401
ERN 15
ETB 156.68684
EUR 0.851102
FJD 2.18395
FKP 0.736622
GBP 0.735705
GEL 2.680032
GGP 0.736622
GHS 11.250454
GIP 0.736622
GMD 73.492751
GNF 8807.419104
GTQ 7.635589
GYD 209.238393
HKD 7.83245
HNL 26.677732
HRK 6.410701
HTG 131.332434
HUF 304.890113
IDR 17357
ILS 2.910398
IMP 0.736622
INR 94.900494
IQD 1310
IRR 1313000.000008
ISK 122.379981
JEP 0.736622
JMD 158.111346
JOD 0.708977
JPY 156.384499
KES 129.105074
KGS 87.420499
KHR 4021.944067
KMF 419.000123
KPW 900.003495
KRW 1452.930308
KWD 0.307903
KYD 0.83356
KZT 463.200855
LAK 21970.000327
LBP 89527.989724
LKR 320.221287
LRD 183.575018
LSL 16.534999
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.351692
MAD 9.1985
MDL 17.194712
MGA 4181.11942
MKD 52.461374
MMK 2099.549246
MNT 3579.649525
MOP 8.073157
MRU 40.050902
MUR 46.720135
MVR 15.455022
MWK 1740.033452
MXN 17.249301
MYR 3.909014
MZN 63.910059
NAD 16.535022
NGN 1360.52984
NIO 36.925277
NOK 9.304925
NPR 151.912666
NZD 1.678605
OMR 0.384501
PAB 1.000288
PEN 3.462505
PGK 4.363296
PHP 60.570118
PKR 279.609279
PLN 3.60185
PYG 6141.44475
QAR 3.644016
RON 4.481797
RSD 99.89302
RUB 74.750361
RWF 1467.392461
SAR 3.758223
SBD 8.019432
SCR 14.308264
SDG 600.501861
SEK 9.24185
SGD 1.267805
SHP 0.746601
SLE 24.650048
SLL 20969.496166
SOS 573.456872
SRD 37.411004
STD 20697.981008
STN 20.854614
SVC 8.752206
SYP 111.203697
SZL 16.353267
THB 32.315499
TJS 9.347679
TMT 3.505
TND 2.872499
TOP 2.40776
TRY 45.24397
TTD 6.778611
TWD 31.363503
TZS 2600.932969
UAH 43.996493
UGX 3761.369807
UYU 40.193288
UZS 12074.999941
VES 493.496435
VND 26312
VUV 118.250426
WST 2.722585
XAF 558.35394
XAG 0.012814
XAU 0.000212
XCD 2.70255
XCG 1.802793
XDR 0.694413
XOF 558.35394
XPF 101.875024
YER 238.625011
ZAR 16.39595
ZMK 9001.203025
ZMW 18.991237
ZWL 321.999592
La lluvia por encargo, un viejo sueño de la humanidad
La lluvia por encargo, un viejo sueño de la humanidad / Foto: © AFP

La lluvia por encargo, un viejo sueño de la humanidad

Manipular las nubes para provocar lluvia o reducir el granizo es un viejo sueño de la humanidad, que vuelve a la palestra ante el calentamiento global y las sequías.

Tamaño del texto:

Muchos Estados están mostrando un creciente interés en estas técnicas, lo que podría generar tensiones geopolíticas.

En Australia, la compañía eléctrica Snowy Hydro está finalizando actualmente su sembrado anual de las nubes en las alturas de Snowy Mountains, la cadena montañosa más alta del país.

El objetivo es aumentar las nevadas mediante generadores de partículas de yoduro de plata. Según la empresa, Snowy Hydro abastecerá así las reservas de agua para generar más energía hidroeléctrica.

Ya sea para la agricultura, el consumo humano o la electricidad, las enormes demandas de agua se ven agravadas por el cambio climático.

Según la ONU, 2.300 millones de personas ya viven en países donde la escasez de agua es un problema.

Muchos intentan modificar el clima ante esta amenaza, entre ellos India, Tailandia, Estados Unidos y China.

En 2020, Pekín publicó una circular detallando su estrategia: según el documento, China tendrá un sistema desarrollado de modificación del clima para 2025.

Los Emiratos Árabes Unidos también están intensificando sus esfuerzos. Su centro de meteorología lanzó hace algunos años un programa de investigación para mejorar la lluvia, dotado con subvenciones de 1,5 millones de dólares para cada proyecto de investigación seleccionado.

Desde los cantos a las ninfas de la lluvia en la Antigüedad, los intentos de hacer llover por encargo nunca han cesado.

Estados Unidos lo viene intentando desde finales de la década de 1940, incluso con fines militares.

Durante la guerra de Vietnam, Washington lanzó la "Operación Popeye" que consistía en sembrar nubes para intentar frenar las tropas de Ho Chi Minh. La eficacia de la maniobra sigue siendo objeto de debate.

Desde entonces, las técnicas han cambiado poco, aunque se están llevando a cabo investigaciones.

En general, consisten en dispersar en las nubes partículas como yoduro de plata o sal higroscópica, ya sea por avión o mediante generadores o cohetes desde el suelo.

Las minipartículas introducidas en la nube modifican su estructura y potencialmente provocan la precipitación.

Pero la siembra de nubes presenta obstáculos, especialmente porque es difícil evaluar la eficacia real de las técnicas.

En Francia, la Asociación Nacional de Estudio y Lucha contra los Flagelos Atmosféricos (Anelfa), creada a fines de la década de 1950, practica esta técnica para reducir el granizo que daña los cultivos agrícolas.

"La eficacia sigue siendo difícil de evaluar debido a la gran variabilidad de este fenómeno natural", reconoce Claude Berthet, directora de Anelfa.

"Pero nuestros registros muestran una correlación entre las áreas que recibieron yoduro de plata y aquellas que recibieron menos granizo".

Snowy Hydro, por su parte, asegura que hay un 14% más de nieve en las Snowy Mountains durante las campañas de siembra.

Pero esto es solo un aspecto del problema.

"En el contexto del cambio climático nos dirigimos hacia una escasez de recursos hídricos, lo que generará cada vez más conflictos sobre los mismos", advierte Marine de Guglielmo Weber, investigadora de tesis en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas.

En este contexto, "las técnicas presentadas como capaces de hacer que una nube descargue lluvia cuando normalmente habría tardado varias horas en hacerlo se vuelven cada vez más propensas al conflicto". En 2018, un alto funcionario iraní acusó a Israel de robar las nubes iraníes.

Sin embargo no existe un derecho internacional de las nubes, lamenta el escritor y ex abogado francés Mathieu Simonet, quien acaba de publicar un relato sobre el tema.

"Las nubes son un bien común, por lo que se necesitan reglas comunes para compartirlo", argumenta.

"Sobre todo, estas reglas comunes no deben determinarse por la ubicación geográfica en la que nos encontramos: las nubes circulan por todas partes. De la misma manera, no debe determinarse por las capacidades y la riqueza técnica de un país u otro".

Mientras tanto, el autor recorre Francia para abogar por el reconocimiento de un Día Internacional de las Nubes.

Z.Ma--ThChM