The China Mail - La compleja tarea de rastrear desaparecidos tras deslave en Venezuela

USD -
AED 3.672498
AFN 65.000033
ALL 80.761235
AMD 360.982284
ANG 1.789785
AOA 916.999796
ARS 1547.435951
AUD 1.426218
AWG 1.8
AZN 1.711502
BAM 1.737655
BBD 2.013789
BDT 124.482471
BGN 1.747831
BHD 0.377511
BIF 2987.543757
BMD 1
BND 1.278142
BOB 12.12307
BRL 5.452597
BSD 0.999876
BTN 94.576825
BWP 13.727633
BYN 2.983457
BYR 19600
BZD 2.010946
CAD 1.396295
CDF 2315.000375
CHF 0.817865
CLF 0.024527
CLP 965.319821
CNY 6.669803
CNH 6.66649
COP 3229.13
CRC 454.196116
CUC 1
CUP 23.996482
CVE 97.96631
CZK 21.640991
DJF 178.04787
DKK 6.66219
DOP 60.044158
DZD 136.137727
EGP 53.944098
ERN 15
ETB 164.108289
EUR 0.89128
FJD 2.243203
FKP 0.743037
GBP 0.742305
GEL 2.604999
GGP 0.743037
GHS 11.633527
GIP 0.743037
GMD 74.488904
GNF 8859.999556
GTQ 7.640777
GYD 209.490556
HKD 7.844815
HNL 26.874159
HRK 6.76901
HTG 130.993736
HUF 323.475987
IDR 18051.6
ILS 3.16671
IMP 0.743037
INR 94.45525
IQD 1515.805747
IRR 1883408.498647
ISK 121.740028
JEP 0.743037
JMD 158.490264
JOD 0.708991
JPY 158.394499
KES 129.88984
KGS 87.449305
KHR 4065.567945
KMF 440.999862
KPW 899.999961
KRW 1344.009825
KWD 0.31085
KYD 0.8332
KZT 451.907529
LAK 22510.972511
LBP 89536.844537
LKR 332.702525
LRD 169.971747
LSL 16.458322
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.411145
MAD 9.767223
MDL 17.932726
MGA 4516.054516
MKD 54.86112
MMK 2099.845134
MNT 3601.453525
MOP 8.0795
MRU 40.672394
MUR 46.750138
MVR 15.454973
MWK 1733.74558
MXN 18.57415
MYR 4.046102
MZN 63.910608
NAD 16.458322
NGN 1344.919545
NIO 36.791229
NOK 9.282715
NPR 151.327626
NZD 1.77647
OMR 0.384469
PAB 0.999964
PEN 3.451055
PGK 4.486835
PHP 63.009499
PKR 276.584484
PLN 3.913615
PYG 6062.867601
QAR 3.645272
RON 4.758805
RSD 104.821031
RUB 81.626861
RWF 1471.300315
SAR 3.756339
SBD 8.051718
SCR 13.753827
SDG 601.494926
SEK 9.77764
SGD 1.276798
SHP 0.745545
SLE 22.910108
SLL 20969.504398
SOS 571.481881
SRD 37.564026
STD 20697.981008
STN 21.767813
SVC 8.74869
SYP 13001.999685
SZL 16.449882
THB 33.409965
TJS 9.223662
TMT 3.51
TND 2.979992
TOP 2.40776
TRY 50.0464
TTD 6.77808
TWD 32.916898
TZS 2647.377987
UAH 45.533522
UGX 4104.696412
UYU 40.202925
UZS 11888.515735
VES 893.768974
VND 25682.5
VUV 119.655093
WST 2.783161
XAF 584.641244
XAG 0.018961
XAU 0.000242230458
XCD 2.70255
XCG 1.801979
XDR 0.707052
XOF 584.641244
XPF 105.958029
YER 236.174989
ZAR 16.3842
ZMK 9001.198566
ZMW 20.278266
ZWL 321.999592
SSP 5745.516508
MXV 2.090199
La compleja tarea de rastrear desaparecidos tras deslave en Venezuela
La compleja tarea de rastrear desaparecidos tras deslave en Venezuela / Foto: © AFP

La compleja tarea de rastrear desaparecidos tras deslave en Venezuela

Una cuadrilla de rescate maniobra entre ramas caídas y un espeso lodo que dificulta caminar hasta llegar a un cadáver atrapado hace cuatro días. "¡Aquí hay uno!", confirman tras verle un brazo. "Allá hay otro", descubren poco después.

Tamaño del texto:

Son víctimas de deslaves e inundaciones causados por fuertes lluvias en Las Tejerías, un pueblo del estado Aragua (centro) donde se vive el peor desastre natural registrado en Venezuela en dos décadas y que ha dejado un centenar de muertos.

En una montaña de sedimentos, puede verse un brazo con el puño cerrado, muy descompuesto. El equipo usa dos picos para despejar los restos de ramas, lodo y basura que lo cubren. Está tan atrapado que se necesitan más de dos horas para sacarlo.

Transcurrida una hora, otro funcionario divisa un segundo cuerpo, a unos 30 metros del sitio inicial. "Hay muchas moscas y huele muy fuerte".

Su sospecha se confirma: "Ya conseguimos otro más...", advierte uno de sus compañeros.

Divisan el cuerpo a unos 30 metros del sitio inicial: es una mujer.

Han conseguido dos cadáveres en un radio de unos 50 metros cuadrados al borde del río Tuy, uno de los que se desbordó por una lluvia que en ocho horas acumuló el agua caída en un mes.

"Tráete varias bolsas", se escucha en la cuadrilla que integran bomberos, voluntarios, paramédicos y policías científicos.

La zona es de difícil acceso por lo que los rescatistas deben cruzar un río apoyados con una cuerda y luego subir a tientas entre un terreno lodozo y lleno de árboles caídos.

Varios curiosos miran a lo lejos las labores de búsqueda. "Ahora es que debe haber personas enterradas allí", dicen los vecinos.

La potencia de la corriente socavó varios metros del terreno donde hay unas pocas casas de agricultores que perdieron la mayoría de sus cosechas por el paso de una gigantesca "ola de lodo", como la han descrito testigos.

- "Esperanzas" mermadas -

Isabel Galíndez tiene la esperanza de encontrar vivo a su hijo, desaparecido hace cuatro días luego que el mercado donde trabajaba fue arrasado por la crecida de varios ríos en el centro de Venezuela.

Sentada a las afueras del ambulatorio de Las Tejerías, un pueblo conocido por haber tenido en el pasado una próspera zona industrial, venida abajo hace años, espera noticias junto a varios familiares.

"Tengo esperanzas de conseguirlo vivo", relata a la AFP esta madre de 74 años que ha caminado por el mercado donde su hijo trabajaba, como una forma de calmar su angustia.

Pegada en la pared del centro de salud hay una hoja con una lista de nombres de 19 "pacientes que han ingresado" tras ser rescatados del deslave. Luego de evaluarlos, quienes requieren atención especial son llevados a dos hospitales más grandes en ciudades vecinas.

Un fragmento de papel, también escrito a mano, aparece sobrepuesto sobre la lista: "Me llevé a mi papá, Gerardo Moreno, soy Carolina Moreno. Tranquilo(s), está bien".

Mientras Isabel espera saber de su hijo, grupos de diferentes cuerpos de socorro, además de voluntarios, siguen en las extenuantes labores de búsqueda que se complican al caer la noche por los riesgos de nuevas crecidas o deslizamientos.

Una de las personas que encontraron sepultada era la hermana mayor de Josefa Falcón, de 68 años.

"Yo no tenía esperanzas de hallarla viva porque en su casa no quedó nada", cuenta afligida mientras esperaba un autobús que los llevaría a la morgue en la ciudad de Maracay, capital de Aragua, para identificar los cuerpos.

Pese a su dolor dice sentirse mejor de haberla encontrado y terminar con la agonía que vivió.

Aunque su corazón de madre desea volver a abrazar a su hijo, Isabel se debate entre la esperanza y la resignación.

"A estas alturas no hallo ya qué pensar, si está vivo o muerto...".

P.Deng--ThChM