Esperanza de sobrevivientes se apaga en Venezuela, que decreta siete días de duelo por sismos
La búsqueda de sobrevivientes se acerca a su fin en Venezuela una semana después de los terremotos que dejaron unos 2.000 muertos y miles de desaparecidos, en medio de la desolación y la urgencia de ayuda para los damnificados.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó este miércoles siete días de duelo nacional "en homenaje a la memoria de las víctimas", en un mensaje en Telegram.
El rastreo infructuoso ha dado paso al silencio en zonas de Catia La Mar, un balneario del estado costero de La Guaira, corazón de la tragedia que provocaron los sismos de 7,2 y 7,5 el pasado 24 de junio.
Decenas de edificios en ruinas están ahora marcados con la letra D de "deceased" (muerto), que indica que el lugar ya fue inspeccionado por los socorristas, según la nomenclatura internacional para este tipo de desastres.
"No se pierde el tiempo en un lugar donde no se espera recuperar personas con vida", dijo a la AFP Javier Rodes, coordinador de un grupo de rescate de España. "La gran mayoría" de edificios afectados de La Guaira, a unos 40 km de Caracas, ya están marcados, agregó.
Según el más reciente balance oficial, el colapso de cientos de edificaciones dejó 1.943 muertos, mientras la ONU cifra en unos 50.000 los desaparecidos.
"Venezuela tiene el alma rasgada por las pérdidas humanas causadas por los devastadores terremotos", escribió la presidenta Rodríguez.
Aunque el gobierno elude referirse a los desaparecidos, asegura que el día de los sismos había unas 30.000 personas en La Guaira, de las cuales 6.461 fueron rescatadas y más de 13.000 salieron por sus propios medios o ayudadas por familiares y amigos. Del resto, nada se sabe.
"Les pido que digan la verdad sobre las cifras de muertos (...), no importa cómo estén, pero que los saquen para siquiera tener sus cuerpos", señaló a la AFP Gladys Barrios, de 76 años.
- Cúmulo de necesidades -
La AFP acompañó a un equipo de rescatistas estadounidenses la noche del martes en un residencial de dos torres en Catia La Mar. El grupo se retiró al no detectar supervivientes.
Aunque las posibilidades disminuyen, algunos se aferran aún al milagroso rescate el martes de un niño de tres años hallado con vida por socorristas jordanos bajo los escombros de un edificio.
Las redes sociales siguen inundadas de fotos de niños, ancianos y parejas, junto con sus nombres, descripción y un número de teléfono para recibir datos.
Pero poco a poco la atención gira hacia los miles de personas que quedaron en la calle y para quienes no hay suficiente alimento, según advirtió el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Muchas de esas personas pasan sus días en estacionamientos, canchas deportivas o precarios campamentos a la intemperie, constataron reporteros de la AFP.
"Aquí no estaba entrando nada (de ayuda). Desde anoche comenzaron a traernos agua (...). El sol nos está quemando, la mayoría no tiene carpas", relató a la AFP Fátima Berroterán, de 56 años, residente de un condominio de La Guaira que sufrió graves daños.
"Nos hacen falta medicamentos. Aquí hay muchas personas discapacitadas, la mayoría de los que viven aquí vienen damnificados de la tragedia de Vargas", añadió la mujer sobre otro desastre que dejó miles de muertos en la zona en 1999 por gigantescos aludes de lodo y piedra.
El gobierno contabiliza unos 16.000 damnificados por los terremotos, cifra muy lejana del estimado de la ONU de hasta siete millones de personas en esa condición.
Muchos de ellos denuncian la negligencia de las autoridades.
- Riesgo de enfermedades -
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU solicitó a la comunidad internacional 50 millones de dólares para asistir a unas 500.000 personas durante tres meses.
Antes de la tragedia, la ONU cifraba en casi 8 millones las personas que necesitaban ayuda humanitaria en Venezuela, sumida en una grave crisis. Su oficina para los refugiados alertó sobre tensiones en aumento por el acceso "limitado" a la ayuda.
A la urgencia de alimento y refugio se suma el riesgo de epidemias. La Organización Mundial de la Salud advirtió de la "presión extrema" sobre los servicios sanitarios y el riesgo de enfermedades virales o infecciosas que se pueden prevenir con vacunas.
Un total de 27 países han movilizado cerca de 40 equipos de búsqueda y rescate.
Son más de 2.000 efectivos y personal junto con más de 160 perros, según la ONU. El organismo anunció que suministrará 10.000 bolsas mortuorias, aunque espera que el balance final sea inferior.
U.Chen--ThChM