The China Mail - El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón

USD -
AED 3.67295
AFN 65.497294
ALL 81.100369
AMD 367.010062
AOA 917.99982
ARS 1496.562959
AUD 1.420344
AWG 1.8
AZN 1.699161
BAM 1.698082
BBD 2.013388
BDT 123.748665
BHD 0.37705
BIF 2993.5
BMD 1
BND 1.282721
BOB 12.140997
BRL 5.146603
BSD 0.999661
BTN 95.402354
BWP 13.59386
BYN 2.946335
BYR 19600
BZD 2.010558
CAD 1.40649
CDF 2260.000279
CHF 0.8095
CLF 0.023171
CLP 914.930026
CNY 6.75355
CNH 6.748201
COP 3208.67
CRC 453.294437
CUC 1
CUP 26.5
CVE 96.149723
CZK 20.988297
DJF 177.720065
DKK 6.483965
DOP 58.359405
DZD 132.915012
EGP 50.185502
ERN 15
ETB 159.850204
EUR 0.867499
FJD 2.21195
FKP 0.744372
GBP 0.743716
GEL 2.614964
GGP 0.744372
GHS 11.714972
GIP 0.744372
GMD 74.000032
GNF 8785.000183
GTQ 7.624786
GYD 209.283851
HKD 7.842797
HNL 26.860289
HRK 6.533404
HTG 130.702044
HUF 313.394973
IDR 17969
ILS 3.01182
IMP 0.744372
INR 95.09335
IQD 1310
IRR 1375124.999775
ISK 123.01973
JEP 0.744372
JMD 158.061071
JOD 0.708998
JPY 157.795972
KES 129.379778
KGS 87.450229
KHR 4049.999858
KMF 428.000355
KRW 1430.070362
KWD 0.30944
KYD 0.833048
KZT 470.925816
LAK 22599.999742
LBP 89549.999757
LKR 335.639928
LRD 181.274989
LSL 16.529909
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.365011
MAD 9.321976
MDL 17.498774
MGA 4294.999821
MKD 53.422124
MMK 2099.666537
MNT 3584.299321
MOP 8.076177
MRU 40.110362
MUR 46.498241
MVR 15.460067
MWK 1736.999842
MXN 17.263993
MYR 4.096802
MZN 63.897214
NAD 16.529719
NGN 1363.389824
NIO 36.786858
NOK 9.544301
NPR 152.645928
NZD 1.698082
OMR 0.384506
PAB 0.999679
PEN 3.394497
PGK 4.419677
PHP 60.995007
PKR 277.824973
PLN 3.726915
PYG 5960.417273
QAR 3.64575
RON 4.554704
RSD 101.802018
RUB 80.630059
RWF 1468
SAR 3.744229
SBD 8.071156
SCR 13.937856
SDG 600.521989
SEK 9.53794
SGD 1.282195
SLE 24.450046
SOS 571.294616
SRD 37.890983
STD 20697.981008
STN 21.6
SVC 8.747406
SZL 16.529745
THB 33.259962
TJS 9.226809
TMT 3.5
TND 2.941032
TRY 47.551202
TTD 6.786945
TWD 32.409097
TZS 2654.997972
UAH 44.700157
UGX 3743.738008
UYU 40.277314
UZS 12014.000238
VES 736.151802
VND 26263.5
VUV 119.143808
WST 2.732216
XAF 569.520824
XAG 0.016793
XAU 0.000245
XCD 2.70255
XCG 1.801662
XDR 0.709108
XOF 567.498448
XPF 104.049961
YER 238.399323
ZAR 16.392605
ZMK 9001.199154
ZMW 18.915752
ZWL 321.999592
El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón
El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón / Foto: © AFP

El toki, el pájaro que renació de sus cenizas en una isla de Japón

Desde hace 14 años, Masaoki Tsuchiya sale cada amanecer al encuentro del toki, un pájaro reintroducido en una pequeña isla de Japón gracias a un destacado programa de conservación que mezcla diplomacia y reforma agrícola.

Tamaño del texto:

En menos de dos décadas, la población de este ave de plumaje rosa pálido y un largo pico curvado ha llegado a los 500 ejemplares en la isla de Sado, tras haber desaparecido completamente del país.

La reintroducción desde China del toki, también llamado ibis crestado japonés, es una rara historia de éxito en un planeta en el que una de cada ocho especies de pájaros está amenazada de extinción.

Ahora, su presencia en Sado atrae a turistas y despierta el interés de otras regiones del país asiático que quieren repetir la fórmula.

A sus 72 años, Tsuchiya sale cada día de su casa bajo un cielo estrellado, toma el coche e inicia su itinerario durante el que anota meticulosamente si ha detectado o no al animal en cada una de sus paradas.

"El número de pájaros en este lugar varía según las estaciones", explica a AFP este hombre fornido y de aspecto travieso, que con los años ha aprendido a detectar incluso a los toki escondidos en sus nidos.

Varias decenas de pájaros revolotean en algunas zonas, lo que habría sido inimaginable en 2003, cuando una hembra llamada Kin ("Oro") murió a la edad récord de 36 años como la última superviviente de la especie en Sado.

"Sabía que ese día llegaría, porque era muy vieja y frágil", recuerda Tsuchiya. "Pero fue realmente triste".

- Extinción -

La desaparición de Kin, tras el fracaso de los intentos de aparearla con Midori ("Verde"), el último toki macho de Sado muerto ochos años antes, tuvo una amplia repercusión mediática en el país.

Antaño, este pájaro estaba presente en todo Japón y en otras partes del noreste de Asia.

Considerados una amenaza a las plantaciones de arroz, los toki gozaron de relativa protección en el periodo Edo (1603-1868) por leyes que restringían su caza.

Pero la situación cambió a finales del siglo XIX. Apreciado por las supuestas virtudes medicinales de su carne y el valor decorativo de su plumaje, el ibis nipón casi desapareció "en cuarenta años", lamenta Tsuchiya.

A principios de los años 1930, solo quedaban unas decenas de ejemplares en Japón, con lo que el animal fue clasificado como especie protegida.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la generalización de los fertilizantes y los pesticidas químicos dañaron el ambiente del toki, que se alimenta de insectos, pequeños cangrejos o ranas en los arrozales.

Y para 1981, la población se limitaba a cinco ejemplares en libertad en la isla de Sado. Las autoridades decidieron ponerlos en cautividad para protegerlos, pero ninguno consintió a reproducirse en una jaula.

- Entrenando a ser libre -

El descubrimiento ese mismo año de una población de siete tokis salvajes en la provincia china de Shaanxi (noreste) y el éxito de la campaña de protección de la especie en el gigante asiático devolvieron la esperanza.

En un histórico viaje de Estado a Japón en 1998, el presidente chino Jiang Zemin prometió al país del sol naciente una pareja de estos pájaros.

You You y Yang Yang llegaron a Japón un año después. Otros camaradas chinos les siguieron los pasos y, al cabo de los años, la población de tokis en Sado fue suficientemente importante para ponerlos en libertad, tras un periodo de "entrenamiento" de tres meses.

"Aprenden a volar, a encontrar su alimento y se acostumbran a los humanos", explica Tomoki, el hijo de Tsuchiya, que colabora con las autoridades locales para facilitar la reintroducción del pájaro.

Cada seis meses se sueltan una veintena de ejemplares en la isla, donde el espectáculo de los tokis sobrevolando los arrozales se ha convertido en una estampa familiar.

El éxito no era evidente hace una veintena de años. Ante la importancia económica del cultivo del arroz, hizo falta convencer a los agricultores de reducir a la mitad del límite legal el uso de productos químicos en sus campos.

"La gente no pensaba entonces en el medioambiente cuando cultivaba. Sus prioridades eran recoger lo máximo posible y vender caros sus productos", dice Shinichiro Saito, un arrocero de 60 años.

Ante la reticencia de algunos, las autoridades emplearon la táctica del palo y la zanahoria: dejaron de comprar arroz a los agricultores que rechazaban seguir las instrucciones y premiaron con la etiqueta "Vivir con el toki" a quienes aceptaban.

- Embajador de Sado -

Finalmente, "fueron los tokis quienes les convencieron" cuando los primeros ejemplares fueron soltados en 2008, recuerda Saito, uno de los primeros en adoptar los nuevos estándares.

El pájaro "era casi como un embajador del medioambiente", dice el campesino. "Cuando el proyecto comenzó, mi mayor sueño era ver el toki en el cielo mientras cultivaba mis arrozales", asegura.

Todavía hay numerosos obstáculos por delante del ibis japonés, la mitad de cuyos ejemplares en libertad son víctimas de serpientes o comadrejas. Solo un recién nacido de cada dos sobrevive a los depredadores.

Pero el pájaro se asienta poco a poco. Actualmente hay 4.500 ejemplares en libertad en China y Corea del Sur ha lanzado un programa de reintroducción.

Tomoki Tsuchiya, de 42 años, que ha heredado la pasión por este ave de su padre, no es el único amante del toki en la isla, donde su figura aparece por todos lados, desde camisetas a faroles o envases de leche.

El toki "es tan importante para la gente de Sado", dice Tomoki. "Es como si fuera parte de la familia".

N.Lo--ThChM