The China Mail - Islas de la Magdalena de Canadá en "primera fila" del cambio climático

USD -
AED 3.672504
AFN 63.999611
ALL 81.301522
AMD 370.000133
ANG 1.789884
AOA 917.999937
ARS 1387.714602
AUD 1.382304
AWG 1.80125
AZN 1.701441
BAM 1.65949
BBD 2.014662
BDT 122.963617
BGN 1.668102
BHD 0.37735
BIF 2975
BMD 1
BND 1.266376
BOB 6.911825
BRL 4.939598
BSD 1.000288
BTN 94.642615
BWP 13.384978
BYN 2.824803
BYR 19600
BZD 2.011777
CAD 1.363895
CDF 2315.999733
CHF 0.778905
CLF 0.022782
CLP 896.619525
CNY 6.81125
CNH 6.81323
COP 3726.81
CRC 456.404426
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.949934
CZK 20.711503
DJF 177.720282
DKK 6.360298
DOP 59.550121
DZD 132.260501
EGP 52.692005
ERN 15
ETB 157.100639
EUR 0.850996
FJD 2.18445
FKP 0.736622
GBP 0.735665
GEL 2.680286
GGP 0.736622
GHS 11.250389
GIP 0.736622
GMD 73.500677
GNF 8779.999601
GTQ 7.635589
GYD 209.238393
HKD 7.83435
HNL 26.629735
HRK 6.412895
HTG 130.892895
HUF 305.056501
IDR 17317.7
ILS 2.903605
IMP 0.736622
INR 94.615499
IQD 1310
IRR 1313000.000312
ISK 122.390182
JEP 0.736622
JMD 157.609595
JOD 0.708989
JPY 156.397497
KES 129.179771
KGS 87.420504
KHR 4013.491746
KMF 419.000198
KPW 900.003495
KRW 1448.429787
KWD 0.30795
KYD 0.83356
KZT 463.200855
LAK 21969.999933
LBP 89381.099728
LKR 320.221287
LRD 183.575013
LSL 16.535024
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.340093
MAD 9.198496
MDL 17.194712
MGA 4159.999825
MKD 52.460035
MMK 2099.549246
MNT 3579.649525
MOP 8.073157
MRU 39.912517
MUR 46.779879
MVR 15.455039
MWK 1741.999962
MXN 17.25655
MYR 3.924972
MZN 63.909737
NAD 16.53495
NGN 1361.990151
NIO 36.719669
NOK 9.29575
NPR 151.428014
NZD 1.679701
OMR 0.384511
PAB 1.000288
PEN 3.462503
PGK 4.33825
PHP 60.819855
PKR 278.774993
PLN 3.60225
PYG 6121.903517
QAR 3.644014
RON 4.481099
RSD 99.923021
RUB 74.749385
RWF 1460
SAR 3.745223
SBD 8.019432
SCR 13.934011
SDG 600.501804
SEK 9.243097
SGD 1.268095
SHP 0.746601
SLE 24.649613
SLL 20969.496166
SOS 571.504798
SRD 37.41101
STD 20697.981008
STN 21.2
SVC 8.752206
SYP 111.203697
SZL 16.540082
THB 32.239824
TJS 9.347679
TMT 3.505
TND 2.872502
TOP 2.40776
TRY 45.234005
TTD 6.778611
TWD 31.413496
TZS 2592.183035
UAH 43.857246
UGX 3761.369807
UYU 40.193288
UZS 12075.000375
VES 493.496435
VND 26325
VUV 118.250426
WST 2.722585
XAF 556.574973
XAG 0.012925
XAU 0.000213
XCD 2.70255
XCG 1.802793
XDR 0.696429
XOF 557.497355
XPF 101.874996
YER 238.625034
ZAR 16.40755
ZMK 9001.199275
ZMW 18.930729
ZWL 321.999592
Islas de la Magdalena de Canadá en "primera fila" del cambio climático
Islas de la Magdalena de Canadá en "primera fila" del cambio climático / Foto: © AFP

Islas de la Magdalena de Canadá en "primera fila" del cambio climático

En las pequeñas islas de la Magdalena, en el golfo de San Lorenzo, los senderos se hunden, los acantilados retroceden y las dunas de arena desaparecen, dejando las casas vulnerables a los embates de las olas.

Tamaño del texto:

El archipiélago, que forma parte de la provincia de Quebec, en el este de Canadá, está en una carrera contra el tiempo para sobrevivir al calentamiento global.

"Las islas de la Magdalena están en primera fila cuando se trata de los cambios que se están produciendo. Somos minúsculos ante la inmensidad de todo esto", dice Mayka Thibodeau, de CERMIM, un centro de investigación centrado en el desarrollo sostenible.

Los cambios vienen rápidos y sin contemplaciones. Los aproximadamente 13.000 residentes de este archipiélago tiemblan ya que deben adaptarse pronto y de forma radical en las próximas décadas para sobrevivir.

Las pintorescas costas de las islas ya se han erosionado, retrocediendo un promedio de medio metro al año, según un estudio de la Universidad de Quebec en Rimouski (UQAR).

Es una cifra que le importa a Diane Saint-Jean y su pareja, ya que viven en la costa y les preocupa que la próxima gran tormenta pueda arrastrar su casa al agua.

"Fuimos bastante ingenuas, estábamos seguras de que habría una solución. Pero la naturaleza demostró que estábamos equivocadas", dice Saint-Jean, con voz temblorosa mientras mira los acantilados cercanos, que están desapareciendo lentamente.

Las dos mujeres viven en La Martinica, una estrecha franja de territorio que une las dos islas principales del archipiélago.

Han gastado miles de dólares para reforzar el acantilado al pie de su jardín, pero en septiembre de 2022 el huracán Fiona golpeó con fuerza y se llevó las rocas que habían colocado para proteger su propiedad.

"Nos despertamos una mañana y nos dimos cuenta de que habíamos tirado nuestro dinero. Pero, ¿qué podemos hacer?", se lamenta Saint-Jean, enfermera jubilada.

- Trabajos de emergencia costosos -

La erosión es un tema delicado para la mayoría de los residentes de las islas de la Magdalena, que se poblaron en el siglo XVIII y se encuentran a más de cinco horas en barco de la Canadá continental.

Todos recuerdan lugares que ya no existen, especialmente las casas que tuvieron que ser trasladadas debido al riesgo de inundación.

La situación es un dolor de cabeza para las autoridades locales, que invierten millones de dólares en obras de emergencia.

En Cap-aux-Meules, parte de la pasarela peatonal se derrumbó en 2018, dejando el hospital, una residencia de ancianos y un cementerio sin protección ante las peligrosas olas.

El año pasado, las autoridades locales construyeron una enorme playa de grava, utilizando 143.000 toneladas de piedras a lo largo de un tramo de 800 metros para elevar la línea de costa. No era la primera vez que se recurría a esta táctica.

"Existen soluciones, pero son extremadamente costosas y hay que mantenerlas. Así que cada vez que intervenimos, es una carga fiscal para el futuro", explica Jasmine Solomon, quien monitorea la erosión para el gobierno local. "Es probable que no podamos proteger todo. Hay lugares que tendrán que cambiar, eso es seguro".

- Hielo que se desvanece -

En los últimos años, los fenómenos meteorológicos extremos se han vuelto más frecuentes y devastadores como consecuencia del cambio climático.

Las islas de la Magdalena están perdiendo una de sus defensas más importantes en invierno: el hielo. Siempre sirvió como una especie de escudo y sin él las costas quedan completamente expuestas cuando azotan tormentas fuertes.

Con cada ciclo de congelación y descongelación, los acantilados de arenisca roja se desmoronan más fácilmente.

"Una tormenta puede borrar una duna, un acantilado o incluso abrir una brecha" en la costa, dice Marie-Eve Giroux, directora de la organización medioambiental local Attention Fragiles.

Además de crear conciencia sobre los problemas ecológicos en las escuelas locales, su grupo trabaja en la restauración de las dunas, especialmente replantándolas con pasto de playa, que ayuda a mantener la arena en su lugar mientras sus raíces crean una red natural.

Muchas veces, las dunas son la única defensa de la costa frente al oleaje.

Las islas corren el peligro de perderse debido a la crecida de las aguas, un destino compartido por otras zonas bajas del mundo.

"Debemos contemplar todos los escenarios realistas y no esconder la cabeza bajo la arena", dice Thibodeau. "No solo queremos soportar lo que está por venir. Queremos ser parte de la solución".

Explica los numerosos proyectos realizados por CERMIM para restaurar las playas, incluido el uso de conchas de moluscos para hacer concreto. La idea es convertir las islas en una especie de laboratorio viviente en la batalla global contra el cambio climático.

Para Marianne Papillon, médica y asesora de salud pública, ha llegado el momento de actuar.

Papillon asumió un trabajo relativamente nuevo: abordar problemas relacionados con el cambio climático. "Debemos hacer algo colectivamente. La acción individual no tendrá sentido si todo el mundo no está a bordo", explica.

"Ante las tormentas que estamos viendo, las personas deben establecer un vínculo mental con el cambio climático. Deben sentirse más involucrados y personalmente comprometidos, sin estresarse demasiado por todo esto".

M.Zhou--ThChM