The China Mail - Cuba al límite sin Petróleo

USD -
AED 3.672498
AFN 66.000395
ALL 81.749642
AMD 377.657389
ANG 1.79008
AOA 916.502829
ARS 1447.664102
AUD 1.43462
AWG 1.80125
AZN 1.695061
BAM 1.656847
BBD 2.015105
BDT 122.260014
BGN 1.67937
BHD 0.377023
BIF 2953.091775
BMD 1
BND 1.272884
BOB 6.913553
BRL 5.2405
BSD 1.000479
BTN 90.561067
BWP 13.175651
BYN 2.857082
BYR 19600
BZD 2.012224
CAD 1.369335
CDF 2225.00007
CHF 0.77709
CLF 0.021805
CLP 860.999899
CNY 6.94215
CNH 6.939765
COP 3642
CRC 496.003592
CUC 1
CUP 26.5
CVE 93.41048
CZK 20.60965
DJF 178.163135
DKK 6.328285
DOP 63.050147
DZD 129.819031
EGP 46.970583
ERN 15
ETB 154.976835
EUR 0.84748
FJD 2.207103
FKP 0.729917
GBP 0.735599
GEL 2.689981
GGP 0.729917
GHS 10.985781
GIP 0.729917
GMD 73.501203
GNF 8780.996111
GTQ 7.67429
GYD 209.32114
HKD 7.81245
HNL 26.428662
HRK 6.3855
HTG 131.143652
HUF 321.409862
IDR 16841.1
ILS 3.110665
IMP 0.729917
INR 90.258036
IQD 1310.5
IRR 42125.000158
ISK 122.72041
JEP 0.729917
JMD 156.862745
JOD 0.708986
JPY 157.041504
KES 129.000378
KGS 87.45031
KHR 4030.000003
KMF 417.000365
KPW 899.945137
KRW 1463.380227
KWD 0.30734
KYD 0.83376
KZT 497.113352
LAK 21520.880015
LBP 86149.999856
LKR 309.665505
LRD 185.999839
LSL 16.060027
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 6.323093
MAD 9.174501
MDL 16.928505
MGA 4431.457248
MKD 52.226633
MMK 2099.936125
MNT 3569.846682
MOP 8.051354
MRU 39.72959
MUR 46.070226
MVR 15.460034
MWK 1737.999723
MXN 17.361502
MYR 3.945503
MZN 63.759861
NAD 16.059865
NGN 1369.660119
NIO 36.81834
NOK 9.698055
NPR 144.897432
NZD 1.671025
OMR 0.38449
PAB 1.000479
PEN 3.362498
PGK 4.286719
PHP 58.77501
PKR 279.84277
PLN 3.57638
PYG 6622.13506
QAR 3.641251
RON 4.317199
RSD 99.474028
RUB 76.121173
RWF 1459.958497
SAR 3.750164
SBD 8.064647
SCR 13.681856
SDG 601.504788
SEK 9.001995
SGD 1.273475
SHP 0.750259
SLE 24.549954
SLL 20969.499267
SOS 571.490624
SRD 37.893977
STD 20697.981008
STN 20.755852
SVC 8.7544
SYP 11059.574895
SZL 16.05946
THB 31.785008
TJS 9.349774
TMT 3.505
TND 2.845496
TOP 2.40776
TRY 43.538603
TTD 6.777163
TWD 31.7015
TZS 2585.000123
UAH 43.151654
UGX 3562.246121
UYU 38.562056
UZS 12264.970117
VES 377.98435
VND 25963.5
VUV 119.556789
WST 2.72617
XAF 555.589718
XAG 0.012655
XAU 0.000205
XCD 2.70255
XCG 1.803149
XDR 0.691101
XOF 555.690911
XPF 101.550109
YER 238.324989
ZAR 16.132599
ZMK 9001.197378
ZMW 19.585153
ZWL 321.999592

Cuba al límite sin Petróleo




La supervivencia de Cuba está cada vez más ligada a la suerte del gobierno venezolano. Desde finales de la década de 1990, cuando Caracas comenzó a enviar crudo subsidiado, la isla se volvió dependiente de esos hidrocarburos, llegando a recibir hasta 100 000 barriles diarios en los años de bonanza. A cambio, La Habana enviaba médicos, entrenadores y asesores de inteligencia como parte de una alianza que hoy se conoce popularmente como “operación Venezuela”. Esa operación no es más que un pacto de supervivencia: petróleo a cambio de servicios para sostener al régimen de Nicolás Maduro. Sin embargo, la situación se ha deteriorado; los envíos se han reducido a unos 30 000 barriles diarios, alrededor del 40 % de las importaciones energéticas cubanas, lo que ha dejado a la isla al borde del colapso energético. Las plantas termoeléctricas obsoletas y la falta de inversiones han provocado apagones diarios de hasta 16 horas y cortes nacionales que dejan a más de nueve millones de habitantes sin luz.

La reducción de crudo no sólo aumenta los apagones, sino que también afecta a otros sectores. Cuba depende de derivados del petróleo para el 95 % de su electricidad. Las alternativas suministradas por México o Rusia son insuficientes, y el embargo estadounidense limita la capacidad de importación. La escasez de combustible obliga a cocinar con leña, paraliza el transporte público y provoca la suspensión de servicios esenciales. En septiembre de 2025, la cuarta caída total de la red en menos de un año provocó un apagón de casi 24 horas en toda la isla. El gobierno tardó días en restablecer el servicio y reconoció que las causas seguían bajo investigación.

Colapso económico y social
La crisis energética agrava la economía. Según economistas cubanos, la producción interna se ha contraído un 15 % desde 2018 y la inflación acumulada roza el 450 %. El peso cubano se ha desplomado: en el mercado informal, un dólar llegó a cotizarse a 450 pesos, cuando en 2020 se pagaban 30. La falta de divisas obliga al gobierno a solicitar ayuda alimentaria internacional; por primera vez se pidió al Programa Mundial de Alimentos leche para niños menores de siete años.

El turismo, una fuente crucial de ingresos, no se recupera; las llegadas cayeron cerca de un 20 % en 2025. La escasez de alimentos, medicinas y productos básicos convierte las colas nocturnas en un paisaje habitual. Más del 90 % de la población vive en pobreza extrema y el 70 % reconoce saltarse al menos una comida diaria. La situación sanitaria es alarmante: la basura se acumula, muchas zonas carecen de agua potable y proliferan enfermedades como el dengue.

La política de reformas económicas ha sido limitada. Aunque en 2021 se legalizaron pequeñas empresas privadas, el sector privado representa apenas alrededor de la mitad de las ventas minoristas y poco más de un tercio del empleo. Cuba intenta atraer inversiones y flexibilizar ciertos sectores, pero el control estatal y la falta de confianza frenan cualquier despegue. Las medidas de flexibilización no compensan décadas de mala gestión y ausencia de inversión.

Éxodo y tensiones sociales
El deterioro económico y la represión política han generado una salida masiva de ciudadanos. Estimaciones académicas señalan que más de 2,7 millones de cubanos, casi una cuarta parte de la población, han abandonado la isla desde 2020. Otros análisis hablan de más de dos millones de emigrantes, equivalentes al 18 % de la población, mientras que informes de universidades británicas sitúan la cifra por encima del millón. Aunque las cifras varían, todas coinciden en que se trata del mayor éxodo desde la Revolución. Jóvenes y familias enteras venden sus hogares, viajan a Nicaragua y cruzan Centroamérica para llegar a Estados Unidos o Europa.

La pérdida demográfica tiene consecuencias a largo plazo: se vacían escuelas, falta mano de obra y aumenta el envejecimiento poblacional. Demógrafos advirtieron que la población residente podría haber disminuido un 18 % entre 2022 y 2023. Los que se quedan enfrentan hambre y cortes de energía, pero también la censura y la criminalización de la protesta. Aun así, las redes sociales permiten una movilización inédita; en diciembre de 2025 resurgieron protestas contra la gestión gubernamental, y en julio el gobierno tuvo que destituir a su ministra de Trabajo tras negar la existencia de mendicidad.

Operación Venezuela y riesgo geopolítico
Las tensiones geopolíticas añaden incertidumbre. Estados Unidos ha reforzado su presencia naval en el Caribe y ha interceptado buques con crudo venezolano, afectando cerca del 70 % del suministro total. El 21 de diciembre de 2025, fuerzas estadounidenses incautaron un petrolero con casi dos millones de barriles destinados a Cuba. La Habana calificó el acto de “piratería” y denunció que Washington busca “asfixiar” a los dos gobiernos.

La estrategia cubana consiste en blindar al chavismo: asesores de inteligencia y militares permanecen en Venezuela para depurar a oficiales desleales. Exministros venezolanos exiliados han denunciado que “todos los cubanos te espiaban”. El objetivo, insisten, es garantizar la permanencia de Maduro para mantener la línea de vida energética.

Perspectivas
En este escenario, Cuba se encuentra entre la espada y la pared. La operación Venezuela se ha convertido en la única fuente de oxígeno de un sistema que se está quedando sin margen. Si los envíos de crudo siguen cayendo, economistas advierten que la situación será insostenible y provocará el colapso de la economía. Al mismo tiempo, la creciente emigración vacía el país de jóvenes y talento, mientras que las protestas y la pobreza alimentan el descontento.

Sin un cambio estructural que permita generar energía de fuentes alternativas, atraer inversión y diversificar la economía, la crisis podría profundizarse aún más. El destino de Cuba parece cada vez más atado a la volatilidad de Venezuela y a la política de sanciones de Estados Unidos. Mientras tanto, la población sigue resistiendo, entre apagones, colas y la esperanza de un futuro mejor.